martes, 6 de mayo de 2014

¿Pueden tomar bebidas energéticas los adolescentes?



Casi como si hubiese querido ponerse de acuerdo en el tiempo con la actualidad científica, el grupo socialista en el Congreso de los Diputados presenta este martes una proposición no de ley para que se valore la posibilidad de limitar el acceso de los adolescentes a las bebidas energéticas. Justo el mismo día en que un estudio americano alerta de los comportamientos negativos asociados a estas bebidas entre los más jóvenes.

Según datos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, el 68% de los jóvenes de 10 a 18 años son consumidores de estas bebidas, con un alto contenido en cafeína, azúcares y calorías. También en EEUU, su consumo entre los más jóvenes se ha triplicado en los últimos años y su combinación con alcohol está detrás de una buena cantidad de las visitas a Urgencias, según se constató en 2011.

Por este motivo, el PSOE pide en su proposición que se haga un consumo responsable de estos refrescos vigorizantes así como que se endurezca el control de su etiquetado, publicidad y venta a menores, informa Europa Press. De hecho, en EEUU, la Academia Americana de Pediatría ya desaconseja su uso en menores por la sobreestimulación que puede provocar del sistema nervioso. Incluso después de un ejercicio intenso, los pediatras advierten de que estos preparados no ofrecen beneficios y siguen manteniendo que los niños y adolescentes deberían abstenerse de tomar estimulantes.

En este sentido, las diputadas socialistas Puerto Gallego, Gracia Fernández y Pilar Grande alertan de que su uso puede ir asociado a un aumento de los jóvenes que visitan Urgencias con síntomas de ansiedad y taquicardias. Por eso, solicitan al Gobierno que el etiquetado de estas bebidas no sólo indique claramente la presencia de cafeína (algo que ya es obligatorio) sino también de otros ingredientes (como quinina o taurina) que también pueden tener efectos perjudiciales para la salud de los adolescentes.

En la investigación estadounidense, publicada en la revista Journal of Nutrition, Education and Behavior, se recogieron datos de 2.793 adolescentes en 20 escuelas públicas de secundaria en Minnesota (EEUU).

Según las conclusiones extraídas por el equipo de Nicole Larson, la ingesta semanal de bebidas para deportistas y energéticas en adolescentes se asociaba positivamente con el consumo de otras bebidas azucaradas (zumos y refrescos), mayor índice de tabaquismo y más horas de televisión y videojuegos. Concretamente, aquellos jóvenes que tomaban estas bebidas semanalmente pasaban una media de cuatro horas adicionales jugando a videojuegos.

Una de estas bebidas energéticas -cuyo consumo a menudo se publicita como un promotor del rendimiento físico y mental- tiene aproximadamente el mismo contenido en cafeína que un refresco de cola y la mitad que una taza de café solo. Sus ventas, según datos de EEUU, se incrementaron un 240% de 2004 a 2009. Aunque el abuso de cafeína puede tener efectos dispares en función de la salud de cada individuo, puede llegar a causar dependencia y síndrome de abstinencia, además de arritmias, hipertensión o insomnio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario