lunes, 30 de junio de 2014

El consumo de leche de vaca previene el sobrepeso y la obesidad



El documento 'Importancia nutricional y metabólica de la leche' elaborado por especialistas en nutrición concluye que el consumo de leche de vaca es "factor básico" en la prevención de sobrepeso y la obesidad, tanto por su "efecto directo en los hábitos dietéticos como por el efecto de sus componentes, principalmente el calcio, en el metabolismo de los lípidos y formación de adipocitos".

Los autores del trabajo, consultado por Europa Press, son la vicepresidenta de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria de Asturias, Elena Fernández, el catedrático de Nutrición y director del Centro de Investigación en Nutrición de la Universidad de Navarra, José Alfredo Martínez, el presidente de la Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria, Venancio Martínez, y José Manuel Moreno, de la Unidad de Nutrición del Hospital Doce de Octubre de Madrid.

La coordinación del estudio ha corrido a cargo del director de la cátedra extraordinaria Universidad Complutense de Madrid-Central Lechera Asturiana en Investigación y Formación en Nutrición y Educación para la Salud, Luis Collado, la jefe de Calidad y Nutrición de Capsa Food, y el director del Instituto Universitario de Innovación Alimentaria, Javier Morán.

"Los cambios dietéticos en pacientes con sobrepeso, obesidad y enfermedad cardiovascular incrementando frutas, vegetales y productos lácteos desnatados han demostrado ser eficaces en adelgazamiento, tanto en la fase de pérdida de peso como en la de mantenimiento, entre otros factores, porque estos componentes de la dieta contribuyen a una reducción total de la ingesta calórica", manifiestan.

Se relaciona una mayor ingesta de calcio a una mayor pérdida de peso corporal, de tejido adiposo y de disminución de gras en la región abdominal.

De hecho, el papel beneficioso de la leche en el control del peso se ha relacionado con su contenido en calcio, tipo de proteína y presencia sustancial de determinados aminoácidos o ácidos grasos. El estudio señala que el consumo de proteínas lácteas también puede contribuir al "equilibrio energético" participando en el control del apetito.

La calidad del semen influye más que la edad del donante



Que la edad influye drásticamente en la fertilidad de las mujeres es un hecho irrebatible. Sin embargo, en el caso de los varones el consenso no está tan claro. Aunque hay muchas evidencias sobre un descenso en la calidad del esperma con la edad, un amplio estudio británico acaba de demostrar que esto no se traduce necesariamente en una reducción de la tasa de fecundidad de los hombres a medida que envejecen.

El trabajo que se acaba de presentar en el congreso europeo de reproducción humana ESHRE que se está celebrando en Munich (Alemania) se llevó a cabo con los datos de más de 230.000 donaciones de semen llevadas a cabo en el Reino Unido entre los años 1991 y 2012, de las que casi 40.000 de ellas correspondían a un primer ciclo de reproducción asistida (bien mediante inseminación artificial o con fecundación in vitro).

Mientras en el caso de las mujeres que recibieron el tratamiento la edad se asoció claramente a la tasa de éxito de la reproducción, en el caso de los donantes los autores no encontraron diferencias estadísticas significativas en función de su edad (entre los 18 y los 45 años).

Concretamente, en el caso de la fecundación, el éxito en el embarazo con el semen de donante menor de 20 años era de 28,3% y de 30,4% si el varón tenía entre 40 y 45 años. En el caso de la inseminación, estos grupos de edad se asociaron con un éxito del 9,7% y 12% respectivamente.

Esas cifras tan estrechas no permiten extraer conclusiones firmes en este sentido, como admiten los autores y como coincide el doctor Antonio Requena, director médico del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). "Los datos proceden de donantes de semen y no de población general, lo que ya en sí supone un riesgo, porque esos candidatos han pasado un corte inicial en las clínicas", explica a EL MUNDO, precisamente poco antes de viajar a Munich para asistir al mismo congreso.

Otro problema que Requena le ve al estudio a la hora de extraer conclusiones es que los datos no permitieron hacer un seguimiento posterior a los niños nacidos con estas técnicas. "Los estudios nos han mostrado que con la edad hay un empobrecimiento del semen, que se ha asociado a más tasa de malformaciones y problemas de desarrollo en los hijos", explica. De manera que con estos datos es imposible saber cómo afectó la edad paterna a la salud de su descendencia, "porque sólo se recogen datos sobre la tasa de gestación, pero no sobre las características del desarrollo de esos niños", aclara Requena.

Aunque en España no existe una edad legal máxima para donar semen, el doctor Requena explica que la mayoría de las clínicas ponen el tope en los 35 años, la misma edad a la que se limita -ésta sí por ley- la donación de óvulos y ovocitos en mujeres.

Como señalan los autores británicos, encabezados por Meenakshi Choudhary, del Centro de Fertilidad de Newcastle, aunque la edad de la mujer es claramente un factor más influyente que en los varones, en ellos la calidad del semen parece ser un elemento más determinante que la edad. Aunque admiten que éste sigue siendo un tema poco estudiado y que habrá que esperar a tener más datos para poder extraer conclusiones más firmes.

Una técnica prolonga el tiempo de conservación de hígados para su trasplante



Uno de los mayores problemas con los trasplantes de órganos radica en el poco tiempo que debe transcurrir desde que un órgano está disponible hasta su trasplante en el receptor. Aunque depende de muchas variables -donante y del tipo de órgano-, en principio para el riñón lo normal son 24 horas aunque es posible que funcionen tras conservación en frío hasta 48 horas; el corazón y pulmones solo pueden mantenerse durante unas seis horas, mientras que el hígado y páncreas hasta 12 horas. En cualquier caso, siempre es preferible trasplantar lo antes posible.

Pero ahora, según un estudio que se publica en «Nature Medicine», podría prolongarse la vida de los órganos fuera del donante gracias a novedoso sistema de sobreenfriamiento. En concreto, los investigadores del Instituto Nacional de la Salud de EE.UU. han probado con éxito esta nueva técnica de sobreenfriamiento en ratas, y si tiene éxito en humanos, permitiría incrementar notablemente el número de órganos y de donantes y así, salvar más vidas.

Hito de la medicina

Hace más de 60 años que se llevó a cabo el primer trasplante de un órgano sólido humano, un riñón, un hito que cambió la medicina moderna. Desde entonces, se han trasplantado todo tipo de órganos –corazón, pulmón, córneas, etc.-, pero también tejidos, piel, etc., pero debido a la escasez de órganos de donantes, las listas de espera siguen creciendo en todo el mundo.

Con las técnicas actuales es posible preservar hígado no más de 24 horas; el método combina bajas temperaturas y una solución química desarrollada por científicos de la Universidad de Wisconsin-Madison en 1983. La solución ayuda a mantener vivo el tejido hepático durante el tránsito del donante a su receptor. Gracias a ello ha sido posible recuperar muchos órganos para aumentar el número de trasplantes realizados con éxito. Sin embargo no es suficiente en el caso del hígado, el segundo órgano trasplantado en Europa por detrás del riñón (en 2012 se trasplantaron en la Unión Europea 112.631 órganos sólidos, de los que 23.721 de hígado).

La posibilidad de mantener un hígado durante más tiempo viable para el trasplante fuera del donante, explican los autores de este trabajo, tendría múltiples beneficios: más tiempo para preparar al paciente y una mayor facilidad logística en el centro hospitalario de donantes; menor urgencia en la recogida del órgano a su destino, y un aumento en el área de donación que permitiría elevar el número de trasplantes transcontinentales e intercontinentales trasplantes, además de la selección del órgano más adecuado para cada paciente.

La principal dificultad para la conservación a largo plazo de los órganos humanos deriva principalmente del grave daño tisular que se produce cuando los órganos son criopreservados, es decir, congelado a temperaturas de -320,8 grados Fahrenheit. Mientras que este sistema es muy eficaz en la conservación de las células o de tejidos más simples, en el caso de los órganos más grandes el problema se agrava debido a los múltiples tipos de células y otras estructuras que reaccionan de manera diferente al frío.

Para solventar estos problemas, el equipo de Martin Yarmush y Korkut Uygun, investigadores en el Centro de Ingeniería Médica del Hospital General de Massachusetts (MGH) de Boston, han desarrollado una técnica de conservación que ha triplicado la cantidad de tiempo que un hígado de rata pede permanecer almacenado antes de ser trasplantado.

Cuatro fases

El proceso, tal y como describen en «Nature Medicine», consta de cuatro pasos. El primero pasa por emplear una máquina de perfusión -una forma de entrega de oxígeno y nutrientes a los capilares en los tejidos biológicos mientras permanecen fuera del cuerpo- para superenfriar el tejido hepático sin causar daño irreversible en las células. Para lograr esto, los investigadores añadieron 3-OMG (3-O-metil-D-glucosa), un compuesto modificado de glucosa no tóxico, a la solución tradicional. El 3-OMG, explican, se conserva y al no poder ser metabolizado por las células, se acumula en los hepatocitos (células del hígado), y así actúa como un protector contra el frío. El equipo también modificó la solución al añadir de PEG-35 kD (polietilenglicol) para proteger específicamente las membranas celulares. El etilenglicol es el ingrediente activo del anticongelante, y funciona mediante la reducción del punto de congelación de una solución.

Con este nuevo sistema los investigadores lograron que los hígados se enfriaran más lentamente por debajo del punto de congelación, a 21 grados Fahrenheit, sin inducir así la congelación, y por tanto sobreenfriaando el órgano para su preservación. Después de almacenar los órganos durante varios días, los investigadores utilizaron de nuevo la máquina de perfusión para volver a calentar el órgano, mientras que además suministraban de oxígeno y otros nutrientes para preparar el órgano para el trasplante.

Órganos funcionales

Utilizando esta nueva técnica, los investigadores fueron capaces de almacenar los hígados de rata superenfriados durante tres días (72 horas) y cuatro días (96 horas) a 21 grados Fahrenheit. Todos los animales que recibieron hígados almacenados durante tres días sobrevivieron a los tres meses, pero ninguno de las que recibieron un trasplante utilizando métodos actuales lo hicieron. La tasa de supervivencia para los animales que recibieron hígados almacenados durante cuatro días fue del 58%.

Para ver qué pasos de su sistema eran los esenciales, los investigadores vieron que si se eliminaban los componentes suplementarios de PEG-35 kDa o 3-OMG los animales trasplantados fallecían a la semana, mientras que si no se empleaba la máquina de perfusión o superenfriamiento, la muerte se produjo a la hora del trasplante.

La técnica debe pasar ahora por numerosas pruebas y ser refinada antes de que puedan pensarse en su empleo en seres humanos, pero los primeros resultados son muy esperanzadores. «Cuanto más tiempo seamos capaces de almacenar los órganos donados, mayor será la probabilidad de que el paciente puede encontrar el mejor órgano posible», concluyen los investigadores.

jueves, 26 de junio de 2014

Superar la disfunción eréctil



A los 20 años se puede correr más rápido, lanzar un balón más lejos o darle a una pelota de tenis con más fuerza y efecto que a medida que pasan los años pero existen muchas formas de seguir activos y estar en forma en los deportes y en el sexo sólo es cuestión de no perder de vista algunas recomendaciones básicas en nuestro estilo de vida.

Según señalan desde el blog sobre salud de la Escuela de Medicina de Harvard en Estados Unidos, la existencia de fármacos para la disfunción eréctil como el sildenafilo no supone que el tratamiento para estos trastornos deba empezar y terminar con ellos.

"Es importante saber que muchos hombres pueden mejorar e incluso revertir la disfunción eréctil realizando cambios simples en su estilo de vida como perder peso extra y dejar de fumar, que además potencian la salud global y reducen las posibilidades de desarrollar diabetes, enfermedad cardiovascular y síndrome metabólico", señalan desde la institución estadounidense.

La disfunción eréctil puede producirse por muchas razones, entre ellas por una casa tan simple el efecto secundario de una medicación en particular. Sin embargo, en alrededor del 75% de los hombres la causa es más compleja, señalan los facultativos de Harvard. Los problemas de erección pueden ser el resultado de una enfermedad vascular, neurológica, diabetes o tratamientos o cirugías asociados a la próstata.

Sea cuál sea el motivo por el que se experimenta o si se quiere prevenir el trastorno, los especialistas de la institución americana apuntan los siguientes consejos para una mejor salud y una vida sexual más plena:

1. Comenzar a caminar

Según un estudio de la Universidad de Harvard, caminar sólo 30 minutos al día se vinculó con un descenso del 41 por ciento en el riesgo de padecer disfunción eréctil. Otra investigación sugiere que el ejercicio moderado puede ayudar a restablecer el rendimiento sexual en los hombres de mediana edad obesos con problemas de erección.

2. Comer bien

En el Estudio de Envejecimiento Masculino de Massachusetts, comer una dieta rica en fruta, vegetales, productos integrales y pescado, con menos carne roja y procesada y menos productos refinados, disminuyó la probabilidad de disfunción eréctil. Otro consejo: una deficiencia crónica en vitamina B12 podría contribuir a el trastorno. Un multivitamínico diario y alimentos fortificados son las mejores apuestas para quienes absorben mal esta vitamina.

3. Prestar atención a la salud vascular

La presión arterial alta, los niveles elevados de azúcar en sangre, el colesterol y los triglicéridos elevados pueden dañar las arterias del corazón (provocando ataques cardiacos), del cerebro (causando ictus) y conducir a disfunción eréctil. Los niveles bajos del colesterol bueno y una cintura cada vez más abultada también contribuyen a los problemas cardiovasculares y al mal funcionamiento sexual.

4. Adelgazar y mantenerse delgado

Una cintura en forma es una buena defensa, señalan los de Harvard. Un hombre con una cintura de 106 centímetros es un 50% más propenso a tener disfunción eréctil que uno con 81 centímetros, apuntan los especialistas. Conseguir un peso saludable y conservarlo es una buena estrategia para evitar o superar la disfunción eréctil. La obesidad eleva los riesgos de enfermedad vascular y diabetes, dos principales causas de disfunción eréctil. Un exceso de grasa interfiere con varias hormonas que podrían también ser parte del problema.

5. Fortalecer la pelvis

Un suelo pélvico fuerte aumenta la rigidez durante las erecciones y evita que la sangre deje el pene al presionar sobre una vena clave. En un ensayo británico, tres meses de ejercicios de Kegel en dos sesiones diarias, que servían para fortalecer estos músculos, combinados con retroalimentación física y consejos sobre cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar, perder peso y limitar el alcohol, funcionaron mucho mejor que los consejos sobre el estilo de vida en solitario.

Drogas: El alto consumo mundial se estabiliza



En 2012, entre 162 y 324 millones de personas consumieron algún tipo de droga ilegal. La cifra, equivalente a un porcentaje de la población que oscila entre el 3,5% y el 7%, acaba de aportarla el último Informe Mundial sobre las Drogas 2014, cuya principal conclusión es que "la prevalencia y el uso de drogas permanece estable" a escala global. Esa estabilidad no es sinónimo de buenas noticias, subraya el informe, que se publica coincidiendo con el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas.

Según sus estimaciones, unas 183.000 personas murieron a causa de las drogas en 2012. El número es un 13% menor que el arrojado por los últimos registros mundiales, si bien los autores del informe no atribuyen la reducción a un avance mundial, sino a "un menor número de muertes registradas en unos pocos países de Asia".

Por otro lado, la dependencia de estas sustancias sigue siendo muy elevada -"entre 16 y 39 millones la sufren"- y "continúa habiendo lagunas en la provisión de servicios". De hecho, según señala el texto, "sólo uno de cada seis usuarios de drogas" tienen acceso a tratamientos específicos para el problema.

En un comunicado, Yury Fedotov, Director Ejecutivo de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), responsable del informe, ha reclamado "un compromiso internacional sólido", que se centre "en la prevención, el tratamiento y la rehabilitación y la integración sociales".

Sustancias

El análisis pormenorizado de la situación global de las sustancias ilícitas ha señalado que, a escala global, el consumo de cannabis parece haber disminuido. De cualquier forma, el texto señala que, en algunos países -como EEUU- se ha producido un incremento en su uso debido a "una menor percepción del riesgo". En Europa, el informe constata un cambio en las tendencias, con un aumento del consumo de marihuana en lugar de las formas resinosas del cannabis. Por otro lado, el análisis destapa además, un aumento en el número de personas que busca tratamiento para una adicción a esta droga.

En cuanto a la cocaína, el documento señala una caída en la disponibilidad mundial de la droga. El uso sigue concentrado en América, Europa y Oceanía, aunque se ha detectado un "uso emergente" en África y Asia que guarda relación con un aumento del tráfico ilegal en estas zonas.

Según Fedotov, los datos también muestran que se ha producido un aumento en la producción de opio que "representa un paso atrás" en la lucha contra las drogas. Afganistán,que aporta el 80% de la producción mundial de opio, registró un incremento del 36% en el área cultiva. También Myanmar ha vivido un incremento de los cultivos, situándose la producción mundial de heroína en niveles vistos entre 2008 y 2011.

El número de personas que consume drogas inyectables es de 12,7 millones, con una incidencia especialmente alta en el Este y Sureste de Europa. De ellos, se estima que un 13% se han infectado con el VIH.

En lo que respecta a los estimulantes similares a las anfetaminas, el informe de la UNODC señala que ha aumentado el número de laboratorios desmantelados. De hecho, las incautaciones de metanfetaminas aumentaron en más del doble a nivel mundial entre 2010 y 2012.

El de las sustancias psicoactivas es un importante caballo de batalla para quienes luchan contra las drogas. Según los datos disponibles, Internet sigue siendo un medio exitoso para el tráfico de estas drogas. Además, la proliferación de nuevas variantes no registradas como ilegales supone "un auténtico desafío" para las autoridades.

Sí ha mejorado, según el documento, el control de los denominados precursores, las sustancias químicas que son necesarias para la elaboración de distintas drogas. Entre 2007 y 2012, fueron interceptados el 15% del anhídrido acético utilizado en la producción de heroína y el 15% del permanganato de potasio, que se emplea en la producción de cocaína y que habían sido desviados de su uso legal a ilegal.

Situación en España

Nuestro país continúa a la cabeza de la Unión Europea en consumo joven de cocaína y segundo en consumo adulto. Según datos de la Fundación de Ayuda a la Drogadicción (FAD), el cannabis sigue siendo la sustancia ilegal más consumida en nuestro país, seguida de la cocaína y, en tercer lugar, de las drogas de síntesis.

"También se ha producido en España cierta estabilización, pero hay que tener en cuenta que veníamos de cifras muy altas", señala a EL MUNDO Ignacio Calderón, director de la FAD.

Para el especialista, lo más preocupante de la situación actual con respecto a las drogas es "la desaparición de este tema del repertorio de preocupaciones de los españoles". Según los datos del avance del último barómetro del CIS, las drogas ya no figuran entre los principales quebraderos de cabeza de los ciudadanos, cuando hace pocos años "llegaron a ocupar hasta el segundo puesto", señala Calderón.

"Se está produciendo una pérdida de tensión con respecto a este tema y las drogas siguen siendo un problema de gran importancia", subraya.

En estos años se han paliado algunos problemas -"hay un gran control sociosanitario" por ejemplo de la heroína-, pero la convivencia con las drogas "todavía sigue siendo dramática y preocupante".

"Sigue habiendo un volumen muy importante de personas que consumen drogas y eso tiene efectos devastadores, no sólo relacionados con la muerte o la enfermedad, sino con la desestructuración, el fracaso escolar, los accidentes, la violencia, o la construcción del futuro. Condiciona la vida de una forma terrible", concluye Calderón.

Ver más de 3 horas diarias la TV eleva el riesgo de muerte prematura



Los adultos que ven televisión durante tres horas o más cada día pueden duplicar el riesgo de muerte prematura, en comparación con los que ven menos, según un estudio de la Universidad de Navarra publicado en «Journal of the American Heart Association».

«Ver la televisión es una conducta sedentaria importante y hay una tendencia creciente hacia todos los comportamientos sedentarios», destaca el profesor Miguel A. Martínez-González, autor principal de la investigación. «Nuestros resultados son consistentes con una serie de estudios anteriores en los que el tiempo dedicado a ver la televisión estaba relacionado con la mortalidad. En nuestro caso, hemos podido comprobar que este efecto adverso está presente a igualdad de exposición a otros factores de riesgo de mortalidad».

Los investigadores evaluaron a 13.284 jóvenes e inicialmente sanos del proyecto Seguimiento Universidad de Navarra (SUN) (de 37 años de edad promedio, 60% mujeres) para determinar la asociación entre tres tipos de conductas sedentarias y el riesgo de muerte por todas las causas. Estas conductas fueron: el tiempo de ver televisión, tiempo en el ordenador y tiempo de conducción. Los participantes fueron seguidos durante una media de 8,2 años. Los resultados fueron 97 muertes: 19 por causas cardiovasculares, 46 por cáncer y 32 por otras causas.

No con el ordenador

El riesgo de muerte fue dos veces mayor para los participantes que veían tres o más horas de televisión al día en comparación con los que se exponían a ella una hora o menos, a igualdad de otros factores de dieta y estilo de vida. Este riesgo siempre fue evidente después de considerar una amplia gama de otras variables relacionadas con la mortalidad.

En cambio, los investigadores no encontraron ninguna asociación entre el tiempo dedicado al uso del ordenador o a la conducción con el riesgo de muerte prematura. Los autores de la investigación reconocen que se necesitan más estudios para confirmar el efecto del uso del ordenador y de las horas dedicadas a la conducción sobre la mortalidad, y para determinar los mecanismos biológicos que explican estas asociaciones.

«A medida que la población envejece, las conductas sedentarias se hacen más frecuentes, sobre todo la de pasar muchas horas al día viendo televisión, y esto representa una carga adicional de sedentarismo que aumenta muchos de los problemas para la salud relacionados con el envejecimiento», subraya el profesor Martínez-González.

«Nuestras recomendaciones para los adultos van por un aumento de su actividad física, evitar períodos largos sedentarios y reducir la exposición a la televisión a no más de una o dos horas cada día», concluye.

miércoles, 25 de junio de 2014

Paleodieta, ¿la nueva dieta «milagro»?



¿En una sociedad industrializada y tecnológica como la actual tiene algún sentido retroceder en el tiempo e imitar el estilo de vida de nuestros ancestros? Según la paleodieta, sí. La explicación se debe a que durante ese periodo hemos vivido el 95 por ciento del tiempo que llevamos existiendo como especie. Es decir, nuestro código genético que en dos millones de años de evolución tan sólo se ha modificado un uno por ciento, se gestó durante ese periodo. David Vargas, especialista en psiconeuroinmunología clínica, la paleodieta «no es una dieta. Se trata de una corriente de investigación que empezó en los años 80 donde se empezaron a estudiar las poblaciones recolectoras que no habían sufrido la revolución neolítica con la consiguiente aparición de nutrientes como los cereales, las legumbres y los lácteos, así como los alimentos procesados e industriales. Se vio que el aumento del perímetro de la cintura, tan habitual en nuestra sociedad, no tenía lugar mientras que los índices de grasa corporal y masa muscular eran mucho más saludables que ahora».

Sin embargo, las reacciones a este modelo alimentario no se han hecho esperar. Assumpta Caixàs Pedragós, coordinadora del Grupo de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), aclara que «Pretender volver a este tipo de dieta, no tiene sentido. En el Paleolítico, se comía cuando había comida, cuando se había hecho una buena caza o se habían encontrado frutos. La dieta debe ser variada, debe contener no sólo los alimentos que aboga la dieta Paleolítica (proteínas de origen animal, frutas y verduras), pero además también debe contener legumbres, arroz y cereales (alimentos prohibidos por este tipo de dieta) porque son saludables. Eso sí, mejor de grano entero porque contienen más proteínas y fibra. La leche (1-2 raciones al día), no hace ningún mal y es una buena fuente de calcio. Sin embargo, sí estoy de acuerdo de que no se debe abusar del aceite y los azúcares refinados».

Imprescindibles

Ante la supresión de carbohidratos presentes en el arroz, la pasta o las patatas, Vargas sostiene que «en ningún caso se eliminan los hidratos de carbono porque son imprescindibles, sólo que se escogen aquellos de procedencia natural como frutas, verduras, raíces y tubérculos. Incluso, deben suponer entre un 20-50 por ciento de la calorías totales, según las necesidades de la persona». Otro pilar fundamental en este modelo alimentario son las proteínas animales presentes en huevos, pescado, marisco y carne. Sin embargo, no todas son igual de válidas. Según Vargas, «la proteína y la grasa que contengan depende de la salud del animal. Lo que tiene impacto para la salud es que el animal se haya movido porque presentan unos porcentajes de grasa y músculo óptimos, además de un valor biológico mucho mejor y con una mayor presencia de ácidos grasos poliinsaturados y menos monoinsaturados. La industrialización de la ganadería ha provocado un empeoramiento de la calidad de las carnes en general debido al uso de pienso transgénico, antibióticos u hormonas para aumentar su volumen».

La dieta paleolítica también sigue, aunque no es imprescindible, el número de comidas que hay que hacer al día. A diferencia de las cinco recomendadas por la mayoría de los profesionales de la salud, tres principales y dos tentempiés, este modelo alimentario se centra en tres. «Se ha visto que es recomendable pasar entre 4 y 6 horas entre cada comida con la barriga descansando para que el aparato digestivo pueda tener funciones de anti envejecimiento», sostiene Vargas.

Más que beneficios, los expertos consideran que estamos ante una dieta más que se ha puesto de moda. Según Elena Pérez Montero, nutricionista del Hospital Universitario Quirón Madrid, «la paleodieta entra dentro del grupo de dietas hiperproteicas en las que está documentado que producen alteraciones renales, hepáticas y cardiovasculares. En la última reunión de la Asociación Americana de Diabetes, celebrada recientemente, se ha explicado que las dietas que mejor funcionan son las isocalóricas en las que no existe una disminución acusada de calorías, con un control en el consumo de azúcares y un incremento de la ingesta de fibra». Esta misma opinión la comparte Caixás, quien añade que «puede llegar a comprometer la salud por el hecho de que incita a la ingesta de demasiada proporción de proteínas y grasas (representa un 30 por ciento de proteínas, 35 por ciento de grasas y 35 por ciento de hidratos de carbono). No es más que una dieta de moda y no tiene más beneficios que la dieta mediterránea estándar».

Límites

Precisamente, continúa Pérez, «al limitar el número de alimentos que se ingieren se reduce la variedad en la dieta, un hecho que puede comprometer los niveles de vitaminas y minerales. Además, esta clase de dieta no es adaptable a personas con cualquier patología». Incluso, desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), advierten de que «el fundamento científico de la paleodieta no se sostiene. Consideramos que es una dieta desequilibrada y no exenta de riesgos para la salud, ya que se trata de una dieta hiperproteíca que excluye alimentos básicos como los cereales, las legumbres o los lácteos». Sobre estas mismas razones la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas ha criticado la paleodieta.

El extracto de cacao puede contrarrestar mecanismos específicos del Alzheimer



Una preparación de extracto de cacao llamado Lavado puede reducir el daño a las vías nerviosas observadas en los cerebros de los pacientes con enfermedad de Alzheimer mucho antes de que desarrollen síntomas, según un estudio realizado en la Escuela Icahn de Medicina de Mount Sinai, en Estados Unidos, y publicado en 'Journal of Alzheimer's Disease'.

Específicamente, los resultados del estudio, utilizando ratones modificados genéticamente para imitar la enfermedad de Alzheimer, sugieren que el extracto de cacao Lavado impide que la proteína beta-amiloide forme gradualmente grumos pegajosos en el cerebro, que son conocidos por dañar las células nerviosas conforme la enfermedad de Alzheimer progresa.

El caco lavado se compone principalmente de polifenoles, antioxidantes que también se encuentran en frutas y verduras. Estudios previos sugieren que estos componentes actúan como método de prevención de enfermedades degenerativas del cerebro.

Los resultados del trabajo de Mount Sinai giran en torno a las sinapsis, los espacios entre las células nerviosas. Dentro de las vías nerviosas sanas, cada célula nerviosa envía un pulso eléctrico que llega a una sinapsis donde se desencadena la liberación de sustancias químicas llamadas neurotransmisores que flotan a través del hueco y que la célula nerviosa se active "aguas abajo" y transmita el mensaje.

La enfermedad causa la formación de los oligómeros beta-amiloide, grupos de moléculas débilmente atraídos el uno hacia el otro, acumulándose alrededor de las sinapsis. La teoría es que estos grumos pegajosos interfieren físicamente con las estructuras sinápticas y perturban los mecanismos que mantienen los circuitos de memoria en buen estado.

Además, beta-amiloide desencadena respuestas inflamatorias inmunes, como una infección, provocando una avalancha de productos químicos y células destinados a destruir a los invasores, pero que en su lugar daña las propias células.

"Nuestros datos sugieren que el extracto de cacao Lavado previene la formación anormal de beta-amiloide en estructuras oligoméricas agrupadas, evitando la ofensiva sináptica y, finalmente, el deterioro cognitivo", explica el investigador principal, Giulio Maria Pasinetti, profesor de Neurología de la Escuela de Medicina de Mount Sinai.

"Teniendo en cuenta que el deterioro cognitivo en la enfermedad de Alzheimer se cree que comienza décadas antes de que aparezcan los síntomas, creemos que nuestros resultados tienen amplias implicaciones para la prevención de la enfermedad de Alzheimer y la demencia", agrega este científico.

La evidencia de este estudio es la primera en sugerir que cantidades adecuadas de polifenoles de cacao específicos en la dieta pueden impedir con el tiempo que la acumulación de beta-amiloide en oligómeros que dañan el cerebro, como un medio de prevención de la enfermedad de Alzheimer.

El equipo de investigación dirigido por el Dr. Pasinetti analizó los efectos de los extractos de cacao 'Dutched', tratado con un alcalinizante para modificar su color y suavizar su sabor; Natural y Lavado, que contienen diferentes niveles de polifenoles. Se evaluó cada tipo de cacao por su capacidad para reducir la formación de oligómeros de beta-amiloide  y rescatar la función sináptica.

El extracto de Lavado, que es el que tiene un contenido más alto de polifenoles y mayor actividad antiinflamatoria de los tres, también fue el más eficaz reducir la formación de oligómeros de beta-amiloide  y revertir el daño a las sinapsis en los ratones del estudio.

"Ha habido algunas inconsistencias en la literatura médica con respecto a los posibles beneficios de los polifenoles del cacao sobre la función cognitiva", dice el doctor Pasinetti. "Nuestro hallazgo de protección contra los déficits sinápticos del extracto de cacao Lavado, pero no en el extracto de cacao 'Dutched', sugiere fuertemente que los polifenoles son el componente activo que rescata la transmisión sináptica, ya que gran parte del contenido en polifenoles se pierde por la alta alcalinidad en el proceso 'Dutching'", detalla.

Debido a que la pérdida de la función sináptica puede tener un papel más importante en el deterioro de la memoria que la pérdida de células nerviosas, rescatar la función sináptica puede servir como un objetivo más fiable para un fármaco eficaz de la enfermedad de Alzheimer, apunta Pasinetti.

El nuevo estudio proporciona evidencia experimental de que el extracto de cacao Lavado puede influir en los mecanismos de la enfermedad de Alzheimer mediante la modificación de la estructura física de los oligómeros beta-amiloide . También apoya decididamente la realización de más estudios para identificar los metabolitos del extracto de cacao Lavado que están activos en el cerebro e identificar posibles objetivos farmacológicos.

Tu móvil habla de tus bacterias



Dicen las estadísticas que en el planeta hay casi tantos teléfonos móviles como seres humanos, y que cada uno de nosotros lo consulta de media unas 150 veces al día. Teniendo en cuenta que muchas personas lo consideran prácticamente una extensión de sí mismas, no es de extrañar que estos aparatos compartan con sus dueños buena parte de las bacterias que tenemos en nuestro organismo.

No es ni mucho menos la primera vez que la ciencia pone el ojo en los celulares como fuente de información, e incluso algunos trabajos ya habían alertado sobre su posible papel como transmisores de bacterias patógenas. Sin embargo, un pequeño estudio estadounidense acaba de analizar por primera vez cómo se parecen los móviles de sus propietarios, bacteriológicamente hablando.

Científicos de la Universidad de Oregon (EEUU) analizaron los dedos índice y pulgar de 17 voluntarios sanos para conocer la huella de las bacterias de su organismo, el llamado microbioma, un mapa genético de los patógenos que viven en el ser humano.

Esos datos los cruzaron con las muestras de bacterias obtenidas de las pantallas de sus teléfonos y observaron que el 22% de las bacterias habituales en cada individuo estaban a su vez presentes en su aparato. De hecho, destacan, observaron mayor tasa de similitudes entre los dueños y sus móviles que entre los 17 individuos entre sí, una prueba más del carácter personal de la población de bacterias que conviven con cada ser humano en su organismo.

Además, al separar los datos de hombres y mujeres los resultados arrojaron una mayor tasa de coincidencias en el caso de las féminas con su terminal, según sus resultados publicados en la revista PeerJ ("lo que sugiere una mayor conexión microbiológica con sus teléfonos superior a la de los varones").

Los tres géneros de bacterias más habituales en el análisis fueron los Streptococcus (habituales en la mucosa oral), Staphylococcus y Corynebacterium (estas dos, residentes habituales en la piel humana). En total, en las 51 muestras analizadas (tanto humanas como tecnológicas), se hallaron 7.000 tipos de bacterias diferentes.

En el caso de las bacterias más habituales en el ser humano, la tasa de coincidencia con las del teléfono ascendía hasta el 82%. "Nuestras bacterias viajan con nsotros constantemente, las transferimos hacia y desde diversas superficies, incluidas nuestras posesiones materiales y este estudio demuestra que tenemos con nuestro móvil algo más que una conexión emocional".

Aunque los autores, encabezados por James Meadow, admiten que la muestra de su investigación es pequeña, sí subrayan que no es descabellado pensar en un futuro en el que el móvil pueda emplearse como aliado en el control de bacterias. A su juicio, quizás en un futuro no muy lejano, puedan emplearse las bacterias que alojan nuestros teléfonos móviles como una especie de sensor poco invasivo para analizar la microbiota de sus propietarios.

"El estudio es una prueba de concepto de que nuestras posesiones más íntimas se parecen a nuestra microbiota, y quizás en un futuro las podamos emplear para monitorizar nuestro contacto con el ambiente que nos rodea", señala Meadow en una nota de prensa difundida por su universidad.

Venenos que curan enfermedades



Arañas, escorpiones, serpientes o insectos. Muchos de estos animales venosos podrían convertirse en una «fuente inagotable» de medicamentos en el futuro para tratar enfermedades como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares o neurodegenerativas. Este es el reto del Proyecto Venomics, un consorcio de ocho universidades y empresas punteras de cinco países europeos (Bélgica, Dinamarca, Francia, Portugal y España) que colaboran en esta innovadora iniciativa para identificar y desarrollar nuevos medicamentos a partir de sustancias ponzoñosas presentes en animales. Se están investigando además organismos venenosos hasta hoy no caracterizados gracias a la aportación de nuevas tecnologías de secuenciación.

El equipo de científicos, en el que participa la empresa española Sistemas Genómicos, ha viajado a distintas zonas del mundo –especialmente en la Guayana Francesa– para recoger las muestras, muchas de ellas nunca antes analizadas ni caracterizadas. Se estima que hay más de 170.000 animales venenosos y unos 40 millones de proteínas de tóxicos, algunas de las cuales podrían servir para crear nuevos medicamentos. De momento, explica a ABC Rebeca Miñambres, de Sistemas Genómicos, es una «prueba de concepto», pero esperamos que haya resultados.

Desarrollar fármacos de forma más rápida

El proyecto incorpora una innovadora metodología, el transcriptoma de novo, que permite obtener la identidad y la expresión de las toxinas sin necesidad de tener un conocimiento previo sobre el organismo estudiado. Esta tecnología permitirá desarrollar los fármacos de forma más rápida y con menor coste para tratar dolencias como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes o tratamientos contra el dolor. Según Miñanbres con este proyecto de colaboración europea se reduce «el periodo de descubrimiento de moléculas». Así, señala, «se puede pasar de los 10 o 15 años que se tarda con los sistemas actuales a 3 años con Venomics». De momento, ya se han identificado 200 moléculas.

Los ocho socios del proyecto son VenomeTech, CEA Saclay, Vitamib y Université de la Méditerranée (Francia); Université de Liège (Bélgica), Sistemas Genomicos (España), NZYTech (Portugal) y Zealand Pharma (Dinamarca). La empresa española Sistemas Genómicos aporta al proyecto la utilización de las últimas tecnologías en secuenciación masiva y la aplicación de nuevos protocolos de low input para secuenciar con una mínima cantidad de material biológico de partida. El plan está financiado con fondos europeos y cuenta con un presupuesto de 9,1 millones de euros, de los cuales 6 son financiados a través del Séptimo Programa Marco.

Complejos «cócteles»

Hay comunidades que desde hace tiempo conviven con estos animales venenosos, como en China, Brasil o Australia. Los venenos, dice Nicolas Gilles, uno de los coordinadores del proyecto, se han estudiado para comprender sus efectos tóxicos, pero se han investigado poco sus efectos beneficiosos. De hecho solo hay seis fármacos derivados de toxinas en el mercado, indicados para hacer frente al dolor crónico y la coagulación sanguínea. Además, como señala Frèderic Ducancel, no se trata de «un único veneno». Explica que los venenos de los animales son complejos «cócteles» que contienen varios cientos de componentes -proteínas, péptidos, etc.- y que interaccionan con el organismo y cuyos efectos se reflejan en la inmunidad, el sistema nervioso, central, los músculos o el flujo sanguíneo.

De momento este «novedoso sistema de búsqueda de herramientas» permitirá la identificación de moléculas desconocidas que no se habían explorado hasta ahora. Estamos, dice Miñambres, «a mitad de camino», pero ya hemos demostrado que «es posible». Ahora, añade por su parte Gilles, hay que «identificar dianas terapéuticas para esos venenos» y aquí es donde se trabaja con la industria farmacéutica. «Lo que debemos ahora es identificar cuáles son sus dianas: cáncer, cardiología, enfermedades metabólicas... Todavía no hemos llegado a la experimentación animal. Tenemos seis candidatos y estamos empezando a trabajar con la industria. Es un gran paso», concluye la investigadora.

lunes, 23 de junio de 2014

Las cremas solares no protegen totalmente contra el melanoma



Las cremas de protección solar, incluso de factor 50, no protegen contra el desarrollo del melanoma, según un estudio en el que ha participado una investigadora del Instituto de Neurociencias, centro mixto de la Universidad Miguel Hernández de Elche y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Según Berta López Sánchez-Laorden, coautora del estudio, el uso de estas cremas protege contra los daños inmediatos de la radiación, como quemaduras solares, pero esta radiación "puede penetrar, dañar el ADN de las células y provocar cáncer".

A través de ratones modificados genéticamente para ser susceptibles al melanoma, la investigadora de la UMH ha descubierto que la luz ultravioleta provoca mutaciones en el ADN de melanocitos en el gen p53, según han señalado fuentes universitarias en un comunicado. Este gen es uno de los considerados como guardianes del genoma al ser clave en la detección y eliminación de daños que se acumulan en las células, como los producidos por la luz ultravioleta, y constituye una barrera importante del organismo frente al cáncer.

Algunos estudios epidemiológicos habían mostrado una asociación entre la exposición solar y el aumento de riesgo del melanoma, pero el mecanismo molecular que lo provoca no estaba claro, según las mismas fuentes. La investigación ha sido publicada recientemente en la revista científica "Nature".

La temperatura ambiental puede influir en los niveles de la 'grasa buena'



Un nuevo estudio presentado en la reunión de la Sociedad Internacional de Endocrinología y la Sociedad Endocrinóloga  celebrada en Chicago (EEUU), demuestra que la temperatura ambiente puede afectar al aumento o la pérdida de la grasa marrón o 'grasa buena' en las personas. Según las conclusiones, publicadas en la edición digital de 'Diabetes', ambientes frescos estimulan su crecimiento, mientras los entornos cálidos promueven su pérdida.

La grasa parda, conocida también como el tejido adiposo marrón, es un tipo especial de grasa que quema energía para generar calor, de forma que mantiene calientes a los animales pequeños y los bebés, además de que los animales con abundante grasa parda están protegidos contra la diabetes y la obesidad. No obstante, está poco claro cómo se regula la grasa marrón en las personas y cómo se relaciona con el metabolismo.

El endocrinólogo Paul Lee, del Instituto de Investigación Médica de Garvan, en Sydney, Australia, emprendió recientemente el estudio 'Impacto de la Exposición Crónica al Frío en Humanos' (ICEMAN, en sus siglas en inglés) en los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), en Washington. Los resultados muestran claramente la "plasticidad" de la grasa marrón en los seres humanos.

Estudios anteriores de Lee han demostrado que personas con abundante grasa parda almacenada tienden a estar delgadas y poseer niveles bajos de azúcar en la sangre. Sus estudios en el laboratorio también han revelado que las células de grasa blanca en humanos pueden transformarse en células de grasa marrones.

Para el estudio ICEMAN, cinco hombres sanos reclutados fueron expuestos a periodos de cuatro meses a determinadas temperaturas, dentro de los rangos que hay en edificios climatizados, en el Centro Clínico de los NIH. Estos voluntarios vivían sus vidas de forma normal durante el día y volvían al centro cada noche, permaneciendo durante al menos diez horas en una habitación con una temperatura regulada.

Durante el primer mes, las habitaciones de los NIH se mantuvieron a 24 º C, una temperatura termo-neutral en la que el cuerpo no tiene que trabajar para producir o perder calor. Entonces, se cambió la temperatura a 19 º C durante el segundo mes y se volvió a elevar a 24 º para el tercer mes y hasta los 27 º C en el cuarto mes.

Al final de cada mes, se realizó una evaluación metabólica térmica detallada a los participantes en una habitación con calorímetro, unas mediciones que representan la 'línea de base'. Las exploraciones de PET/CT para medir la grasa marrón y biopsias musculares y adiposas revelaron cambios en el tejido metabólico.

Independiente de la temporada durante la que se llevó a cabo el estudio, la grasa marrón aumentó durante el mes frío y disminuyó durante el mes caliente. Entre los beneficios metabólicos del incremento de grasa marrón, hubo una sensibilidad extrema a la insulina, lo que sugiere que las personas con más grasa marrón requieren menos insulina tras una comida para reducir sus niveles de azúcar en la sangre.

"La gran incógnita de este estudio es si realmente podríamos manipular la grasa marrón para que aumente o disminuya de tamaño en un ser humano --señala el doctor Lee--. Lo que encontramos fue que los meses de frío elevaron la grasa marrón en torno a entre un 30 y un 40 por ciento. Durante el segundo mes termo-neutral a 24 grados, la grasa marrón cayó, volviendo a la línea de base, mientras que cuando elevamos la temperatura hasta los 27 grados en el cuarto mes, el volumen de la grasa marrón se desplomó por debajo de la línea de base".

Lee ve la grasa marrón prometedora para las personas con diabetes, cuyos cuerpos tienen que trabajar duro para reducir los niveles de azúcar tras una comida. "La mejora en la sensibilidad a la insulina que acompaña a la ganancia de grasa marrón abre nuevas vías para el tratamiento del metabolismo de la glucosa en el futuro. Por otro lado, la reducción por la escasa exposición al frío debido al uso generalizado de calefacción central en la sociedad contemporánea puede alterar el funcionamiento de la grasa marrón y ser un colaborador oculto de la obesidad y los trastornos metabólicos", afirma Lee.

"Además de la dieta poco saludable y la inactividad física, es tentador especular que este sutil cambio en la exposición a la temperatura podría ser un factor que contribuye al aumento de la obesidad", concluye el principal autor de esta investigación.

El esplendor de la pastilla



A finales de los 80, los botiquines de primeros auxilios caseros no se parecían mucho a los actuales. La estrella era, sin duda, el termómetro de mercurio, ahora prohibido por la Unión Europea. Y junto a él reinaba la casi olvidada mercromina, acompañada de un séquito de aspirinas infantiles y temidos supositorios para la fiebre.

Al igual que en los hogares, el arsenal terapéutico disponible en farmacias y hospitales también ha cambiado muchísimo en el último cuarto de siglo. Se han incorporado nuevas moléculas, tratamientos alternativos y principios activos que, en algunos casos, han logrado modificar el curso de la enfermedad y han supuesto un antes y un después en la calidad de vida de los pacientes.

Uno de ellos es el tratamiento para la úlcera. Para Nicanor Floro Andrés, director de la revista científica de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, el descubrimiento del culpable del trastorno, la bacteria Helicobacter pylori, y el desarrollo de un tratamiento efectivo para solucionar el problema ha supuesto una auténtica revolución sanitaria.

«Hasta la llegada de los inhibidores de la bomba de protones, la úlcera de duodeno había que operarla, con todo lo que eso implica». Ahora, en cambio, con omeprazol y una combinación de antibióticos, «el problema puede estar resuelto en días», subraya.

Para el farmacéutico, otro ejemplo paradigmático de éxito terapéutico han sido las estatinas, los fármacos que desde el inicio de los años 90 se emplean de forma masiva para bajar las cifras de colesterol. «Estos medicamentos consiguen reducciones del 30% o el 40% en los niveles de colesterol, una efectividad que no tenía ninguna de las terapias que existían previamente», explica. La popularidad de las diferentes versiones de estos fármacos -lovastatina, simvastatina, atorvastatina, etc-, ha ido creciendo de forma paralela a la consideración del exceso de LDL -o colesterol malo- como uno de los principales enemigos del corazón, continúa Andrés, si bien existe cierta polémica sobre su excesiva indicación.

En la prevención de las complicaciones asociadas a la enfermedad cardiovascular, Andrés también destaca el papel de un fármaco que, aunque no nació a finales del siglo XX, sí ha dado a conocer algunas de sus caras más beneficiosas en los últimos años: la aspirina. «Es un fármaco que tiene 150 años y que no ha dejado de aportar nuevas indicaciones. Una de las más importantes es su utilidad como antiagregante y eso se descubrió recientemente», señala el especialista, quien también cita la utilidad de su compañero clopidogrel en la reducción del riesgo vascular.

Otros de los medicamentos que más peso han ganado en las farmacias en los últimos años son los antidepresivos. La fluoxetina -más conocida por su nombre comercial, Prozac- se popularizó tremendamente durante el apogeo de Wall Street, hasta el punto de que comenzó a «utilizarse en cosas para las que no estaba indicada, como la tristeza», subraya Francisca González, miembro del grupo de utilización de fármacos de Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC).

En el hospital

Esta especialista remarca que no sólo los medicamentos dispensados en las boticas han experimentado una evolución radical en los últimos 25 años. También en las farmacias hospitalarias se ha vivido un punto de inflexión. Y «uno de los principales artífices de este cambio han sido los antirretrovirales que se emplean frente al VIH».

Coincide con su opinión Albert Figueras, profesor del Departamento de Farmacología, Terapéutica y Toxicología de la Universidad Autónoma de Barcelona, quien recuerda que, a principios de los 80, la detección del virus del sida en un organismo era casi el equivalente a una sentencia de muerte. Sin embargo, con el descubrimiento en 1987 del primer fármaco efectivo, conocido como AZT, el pronóstico de los seropositivos comenzó a cambiar. Hoy, un abanico de alternativas permiten que, al menos en el primer mundo, la infección «se haya convertido en una afectación crónica que cada vez tiene mejores perspectivas y, los afectados, mejor calidad de vida».

En su repaso a los últimos 25 años de historia farmacológica, Figueras destaca también el papel de los interferones o los anticuerpos monoclonales, unas sustancias nuevas, obtenidas de una forma diferente a los fármacos convencionales y que actúan sobre distintos aspectos relacionados con la inmunidad de la persona. Según explica, «se han depositado grandes esperanzas» en estos medicamentos, si bien «habrá que esperar algunos años para valorar de forma adecuada el papel que ocupan en la terapéutica». La medicina, continúa Figueras, «avanza lentamente y el verdadero impacto de una novedad sólo se puede valorar adecuadamente con el paso del tiempo».

Para todos los especialistas consultados, hay otro fármaco que, por su popularidad, merece un hueco en la lista de los fármacos más destacados en los últimos años: el sildenafilo -muchísimo más conocido como Viagra, su nombre comercial-. La famosa pastilla azul «sacó del secretismo el problema de la disfunción eréctil», subraya González, pero también fue uno de los primeros medicamentos lanzados por «una campaña promocional a escala global en la que aparecían estrellas mediáticas», apunta Figueras. «Si bien hay hombres que se han beneficiado directamente por el efecto del principio activo, queda por saber cuántos se han beneficiado por un efecto placebo» y cuántos, por un consumo recreativo inapropiado, han sufrido efectos indeseables.

En todos estos años, recuerda Figueras, no sólo ha habido éxitos farmacológicos. En la historia de la farmacología también se han escrito sonoros fracasos que, lejos de cumplir con las expectativas, acabaron retirados del mercado por problemas asociados e incluso graves reacciones adversas. El caso más sonado quizás sea el de rofecoxib (Vioxx era el nombre con el que se vendía), un inhibidor selectivo de la COX-2, que prometía ser una buena alternativa al resto de antiinflamatorios. Logró hacerse un importante hueco en el mercado, pero acabó fuera de las farmacias por los problemas cardiovasculares que generaba. En la misma línea, también los antidiabéticos pioglitazona (Actos era su nombre comercial) y rosiglitazona (más conocido por Avandia) sufrieron una sonada caída al comprobarse que «sus beneficios no superaban a sus riesgos», tal y como señaló la Agencia Europea del Medicamento en 2010, cuando decidió suspender su uso por sus comprobados riesgos cardiovasculares. El ocaso de la sibutramina (Reductil) fue más rápido. Aprobada a finales de los noventa por sus propiedades para promover pérdidas de peso en pacientes obesos, fue retirado en 2010 por sus riesgos cardiacos.