martes, 18 de septiembre de 2012

La abstinencia y el ejercicio físico pueden ayudar a recuperar la pérdida ósea debida al alcoholismo



Nuevos hallazgos indican que tan sólo ocho semanas de abstinencia pueden iniciar la corrección de un desequilibrio entre la formación y resorción ósea, debido a los efectos tóxicos del alcohol. Además, la actividad física también puede servir como un factor protector contra la densidad mineral ósea (DMO) reducida. Estos hallazgos han sido publicados en 'Alcoholism: Clinical & Experimental Research'.

La osteoporosis o DMO se define por una disminución absoluta de la masa ósea total, causada principalmente por un desequilibrio entre la resorción ósea osteoclástica y la formación osteoblástica. "Hay muchas razones por las que los alcohólicos pueden desarrollar una DMO reducida: la falta de actividad física, las enfermedades del hígado, y una sospecha de efecto tóxico directo del alcohol sobre las células del hueso", explica Peter Malik, científico y médico en la Universidad de Medicina de Innsbruck, en Austria y autor correspondiente del estudio.

Según Malik, "la DMO reducida conlleva un mayor riesgo de fracturas, con todas sus consecuencias; además, las fracturas osteoporóticas también suponen una carga financiera enorme para los sistemas de atención para la salud, debido a los altos costos de la rehabilitación".

"Este estudio contribuye a nuestra comprensión de los diversos efectos de deterioro a largo plazo del consumo de altas cantidades de alcohol", afirma Sergei Mechtcheriakov, profesor asociado de psiquiatría en la Universidad de Medicina de Innsbruck.

En el nuevo estudio Malik y sus colaboradores examinaron la DMO de 53 pacientes hombres abstemios, entre los 21 y los 50 años de edad, de una clínica de rehabilitación para alcohólicos. Se realizaron análisis de sangre, y se utilizaron los rayos X para determinar la DMO en la columna lumbar y el fémur proximal derecho; además, los sujetos rellenaron un cuestionario sobre sus niveles de actividad física antes del tratamiento hospitalario.

"Observamos que la DMO se encuentra reducida en hombres alcohólicos sin enfermedad hepática", señala Malik, quien agrega que, "sin embargo, el desequilibrio inicial entre la formación y la resorción ósea parece mejorar durante la abstinencia. Esto significa que el riesgo de fracturas se puede reducir durante la abstinencia; además, el ejercicio físico regular parece proteger los huesos de los pacientes alcohólicos, probablemente debido al hecho de que una presión dinámica sobre el hueso, a través de la actividad física, aumenta la tasa de formación y resorción ósea, lo cual es bueno para la densidad ósea".

El estudio sugiere que los déficits del sistema musculoesquelético, como la reducción de la DMO o la atrofia muscular, tienen que ser tenidos en cuenta durante la rehabilitación. Durante las primeras semanas de abstinencia, el metabolismo óseo comienza a mejorar lentamente, pero aun no se encuentra plenamente recuperado. La recuperación después del alcoholismo lleva meses o, probablemente, años.

En base a estos hallazgos, Malik recomienda que los pacientes con una historia larga de abuso o dependencia del alcohol se realicen una absorciometría de rayos X de energía dual, una medición de la DMO, especialmente cuando otros factores de riesgo como la comedicación o el tabaquismo estén presentes.

Mechtcheriakov concluye que necesitamos una mejor comprensión científica de las múltiples consecuencias del alcoholismo y sus correspondientes procesos de recuperación a largo plazo. La aplicación de métodos con base científica para apoyar y estimular los procesos de recuperación puede mejorar la calidad de vida y el éxito de la rehabilitación de este gran grupo de pacientes.

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