lunes, 4 de febrero de 2013

Tengo cáncer, y ahora qué



Cada año se diagnostican en España 200.000 nuevos casos de cáncer. Aunque se trata de una enfermedad grave, los avances en investigación han logrado que cada vez más personas venzan al cáncer. Si a principios de los 80 la supervivencia a los cinco años del diagnóstico no superaba el 45%, en la actualidad se acerca al 65%. Esto supone que 130.000 personas, de las 200.000 que desarrollan cáncer cada año, pueden recordar ese mal trago al menos cinco años después de recibir el diagnóstico.

Pero ¿cómo enfrentarse al diagnóstico? ABC responde a las dudas más frecuentes, con la ayuda de César Rodríguez, secretario científico de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM); Carlos Camps, presidente la Fundación para la Excelencia y la Calidad de la Oncología (ECO), y Diego Villalón, del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac).

¿Hay que pedir siempre una segunda opinión?

La segunda opinión es muy terapéutica siempre que el paciente tenga dudas, porque se consigue confirmar que se hace lo adecuado, explica Camps. En muy pocos casos es necesaria porque existan capacidades técnicas superiores en otros centros. Lo habitual, coinciden Rodríguez y Villalón, es que sea solicitada por los pacientes o sus familiares en casos de un mal pronóstico o un tratamiento con cierta agresividad. «En un país en el que contamos con excelentes profesionales y tecnología sanitaria muy buena», pedirla por sistema no tiene sentido, explica Villalón, del Gepac. Y en caso de duda sobre el tratamiento este especialista aconseja acudir a las asociaciones de pacientes «porque conocemos los protocolos y podemos orientar a los pacientes sobre sus temores. Sí estaría aconsejado pedirla en tumores raros, con pocos casos».

¿Mejor sanidad pública o privada?

«Hay que ir donde haya conocimiento. La medicina privada no ofrece mayores garantías de calidad. Hay centros de excelencia en ambos sistemas», opina Camps.

¿El pronóstico depende del lugar de residencia?

«Esa podría parecer la conclusión más sencilla al revisar los datos de defunciones por comunidades. Pero es un análisis demasiado lineal», explica Camps. «Yo pondría en duda esos datos, porque no proceden de registros de tumores, ya que no existen en España, salvo en Zaragoza, Navarra, uno pequeño en la zona de Castellón y poco más. Los datos proceden de los certificados de defunción y pueden ser inexactos. No es igual una población donde el tabaquismo es muy elevado, ya que los fumadores tienen peor salud y redunda en la respuesta al tratamiento, o comunidades con una población más envejecida. También influye la contaminación, la dieta... La asistencia sanitaria es sólo uno de los factores que influyen en la supervivencia». Hasta ahora, añade César Rodríguez, «los casos de dificultad de acceso a fármacos por cuestiones geográficas están siendo puntuales, y la creación de una cartera de servicios común para todo el territorio nacional, contando con la opinión de los profesionales implicados, es necesaria para preservar esta equidad en el acceso a tratamientos».

¿Tenemos siempre asegurados los mejores tratamientos, pese a la crisis?

Desde Gepac advierten de que «las medidas de ahorro anunciadas supondrán mayor empobrecimiento, aumento de las desigualdades en el acceso a los tratamientos y una disminución de la calidad de vida». Según un informe jurídico solicitado por Gepac, el listado provisional de medicamentos dispensados en las farmacias hospitalarias, a los que se les aplicará un copago del 10%, con un máximo de 4,13 euros, incluye algunos empleados en el tratamiento de cáncer de mama, pulmón, riñón, próstata, tumores cerebrales y diversos cánceres hematológicos. La SEOM muestra su preocupación por el «riesgo de que el principio de igualdad de acceso a la atención sanitaria de todos los españoles se vea afectado por la diferente manera en que las reformas son implementadas por las autoridades sanitarias de cada Comunidad Autónoma».

¿Puedo encontrar información fiable en internet?

«Los pacientes y sus familiares deben asesorarse acerca de las fuentes seguras y con información validada. Numerosas sociedades científicas ofrecen información adaptada para pacientes que permiten saciar la necesidad de información. El problema es que en internet cualquiera puede escribir lo que quiera sin el más mínimo rigor, y eso a veces puede generar falsas expectativas».

¿Una actitud positiva influye en los resultados?

No existen evidencias directas de que eso sea así, aclara Rodríguez. «Pero quizá no hay que echar mano de la ciencia para entender que un paciente con un buen estado de ánimo, actitud positiva ante la enfermedad, buen apoyo familiar y amigos, tiene más posibilidades de éxito, probablemente por un mejor cumplimiento terapéutico y manejo de efectos adversos o complicaciones».

¿Me pueden ayudar las asocaciones de pacientes?

«Son muy importantes porque orientan a personas recién diagnosticadas, les dan información gradual para cada momento de la enfermedad y facilitan el contacto con personas que han pasado por lo mismo, lo que permite un desahogo emocional», apunta Villalón. También ofrecen atención psicológica o asesoramiento legal laboral y social. «No sólo prestamos apoyo, sino que representamos los intereses y derechos de los pacientes. En Gepac somos 30 asociaciones de pacientes oncológicos, en diferentes ámbitos, siempre desde la perspectiva del paciente y pensando en él”, apunta. Además, ofrecen seminarios online: “Doce la semana próxima sobre temas variados: fertilidad, aspectos hereditarios, comunicación, deterioro cognitivo…”

¿Debo buscar ayuda psicológica?

Constituye una ayuda importante en muchos casos. Cada vez más servicios de oncología cuentan con psicooncólogos de apoyo para los pacientes y sus familiares que ayudan a canalizar muchos de los problemas asociados a un diagnóstico de cáncer.

¿Se puede preservar la felicidad?

«Conviene pensar en la fertilidad antes de iniciar el tratamiento y suele ser el médico quien lo sugiere a personas jóvenes explica Villalón. No siempre se puede hacer, en especial cuando hay urgencia por iniciar el tratamiento o por una rápida evolución de enfermedad, aclara. Sin embargo, cuando es posible, hay una importante diferencia entre hombres y mujeres, aclara César Rodríguez: “en el varón es muy sencillo el procedimiento de conservación de esperma mediante criopreservación, pero la conservación de óvulos o tejido ovárico es más compleja, menos desarrollada y aún experimental en la mayoría de los casos. Muy pocos centros de referencia lo realizan en este momento”.

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