miércoles, 19 de febrero de 2014

Una vacuna sin frío, una esperanza contra la meningitis en África



Desde Senegal hasta Etiopía, como un cruel cinturón que atraviesa el África subsahariana de este a oeste, la meningitis A amenaza a 300 millones de personas. Las campañas de vacunación, sobre todo cuando se detectan brotes epidémicos, pueden evitar hasta un 70% de los casos, pero hasta ahora estas campañas se enfrentaban a las dificultades logísticas de mantener la cadena de frío que requieren las vacunas hasta los rincones más remotos de este cinturón amenazado por la meningitis. Hasta ahora.

Por primera vez, una nueva vacuna sin necesidad de frío, amadrinada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha demostrado que puede proteger con éxito a más de 150.000 personas manteniéndose simplemente a temperatura ambiente.

Esta vacuna, bautizada como 'MenAfrivac', está fabricada por un laboratorio indio (Serum Institute) y cuenta con el aval de una alianza internacional que lideran la OMS y la organización sin ánismo de lucro PATH, y en la que también colabora la Fundación Bill y Melinda Gates. A diferencia de sus predecesoras (que se deben conservar entre los dos y ocho grados), puede llegar a mantenerse a temperatura ambiente (por debajo de los 40ºC) durante cuatro días, sin perder un ápice de su eficacia.

La prueba definitiva de esta eficacia se acaba de publicar en la revista Vaccine, donde científicos de la OMS han demostrado su utilidad en una campaña masiva de vacunación de 10 días llevada a cabo en Banikoara (Benin). "En realidad no hay una nueva tecnología, no hay una nueva vacuna", matiza la doctora Simona Zipursky, responsable del Programa de Vacunación Extendida de la OMS y coautora del estudio; "se trata de la misma vacuna de la meningitis, pero probada para demostrar su verdadera estabilidad [a temperatura ambiente]".

Este estudio piloto (en noviembre de 2012) permitió vacunar a 155.000 personas en 150 pueblos con una cobertura superior al 100%. Sólo nueve viales tuvieron que desecharse en los 10 días de campaña porque habían superado el límite de cuatro días a temperatura ambiente, y lo que es más importante, en 2013 no se notificó en Benin ni un solo caso de meningitis A.

Como destacan los autores del estudio, liderados por Zipursky, esta terapia supone una importante ayuda para el llamado último tramo, que va desde el centro sanitario hasta las aldeas más remotas, en las que la distancia o la falta de electricidad dificultaba el mantenimiento de la cadena de frío. Por este motivo, esta alianza internacional trabaja ya en una estrategia similar para fabricar vacunas sin frío para otras enfermedades, "como el cólera, la fiebre amarilla o aquellas dirigidas a una población determinada, como la hepatitis B en recién nacidos o el papilomavirus [en niñas y adolescentes]", anuncia Zipursky.

Pero las logísticas no son las únicas ventajas de MenAfrivac. Otro estudio publicado en paralelo en el último número del Boletín de la Organización Mundial de la Salud demuestra que esta estrategia de vacunas sin frío puede reducir a la mitad los costes económicos de una campaña de vacunación masiva de este tipo. Con datos de otro estudio realizado en tres regiones del Chad en 2011, investigadores de la OMS calculan que podría reducirse el coste de vacunación por persona de 0,24 céntimos de dólar a tan sólo 0,12, es decir, 0,8 céntimos de euro (eso frente a los más de 35 euros de una vacuna antimeningocócica tradicional).

La epidemia más grave de meningitis en los países del cinturón se registró en 1996-1997, cuando la enfermedad dejó a su paso más de 25.000 muertos. Más recientemente, en 2009, se notificaron más de 78.000 casos de meningitis, que causaron más de 4.000 muertes. Como explica a este periódico el doctor William Augusto Perea Caro, coordinador del programa de control de epidemias, no se sabe bien porqué las tasas de meningitis A en esa zona de África son tan elevadas, "se sabe que hay factores climáticos y humanos que determinan la intensidad y frecuencia de estas epidemias. Es importante recordar que otros serogrupos, como el B y el C, son mucho más frecuentes en Europa y las Américas".

Esta infección de las meninges que protegen el sistema nervioso central puede ser de origen vírico (más leve) o bacteriana. En este último caso, la mortalidad puede llegar al 50% de los casos. La vacunación, como recuerda la ONG Médicos Sin Fronteras, es crucial para evitar la propagación de nuevos casos en periodos epidémicos, y sobre todo para proteger a la población más vulnerable, niños y adultos jóvenes. La duración de la protección que confiere esta terapia podría alcanzar incluso los 5-10 años.

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