jueves, 11 de septiembre de 2014

Las pruebas confirman que la terapia de protones puede iniciarse



El pequeño británico Ashya King se someterá a la terapia de protones el próximo lunes en el Centro de Terapia de Protones (PTC) de Praga, después de que las pruebas realizadas hayan mostrado que el tumor cerebral que padece no se ha extendido a ningún otro lugar, según fuentes del centro.

"Recibimos un informe confirmando que (el tumor) no se ha diseminado" tras la operación realizada en Inglaterra, según ha declarado a la agencia AFP Iva Tatounova, un cargo de PTC.

Este lunes llegó a Praga desde Málaga (España), el niño de 5 años que ha sido hospitalizado en el Hospital Universitario Motol, en Praga, donde está siendo atendido por oncólogos especialistas que serán los que prescriban la quimioterapia que necesita junto con la radioterapia de protones a lo largo de unas seis semanas. Los médicos de ambas instituciones cooperan estrechamente durante el tratamiento del niño.

Tras la realización de una resonancia magnética y una tomografía computerizada (TAC), "la junta médica del hospital de Motol ha confirmado la opción de irradiarlo con PTC. No obstante, se le administrará quimioterapia simultáneamente", ha indicado un comunicado del hospital Motol.

"Ashya King tiene un tumor maligno en el sistema nervioso central", dice el informe. Los médicos en Motol evaluaron las posibilidades de recuperación del niño que las sitúan en el 70%, siempre que el tumor no se hubiera propagado o lo haga en el futuro.

"Somos ciertamente optimistas, hay que cruzar los dedos, aunque es todavía demasiado pronto para hacer ninguna hipótesis", ha señalado en un comunicado de prensa el doctor Martin Holcat, responsable del equipo médico y que fue ministro checo de Salud entre julio de 2013 y enero de 2014.

"Estoy contento porque por fin estamos aquí. Tengo una muy buena sensación de este equipo, y estoy seguro de que tendrá el máximo cuidado y atención con Ashya", ha explicado el padre del pequeño, Brett King.

La terapia de protones, que no está disponible en el Reino Unido, consiste en la destrucción de células cancerosas mediante la irradiación con un haz de protones. Esta terapia tiene mayor precisión que la radioterapia tradicional y logra centrarse en las lesiones sin afectar los tejidos sanos. Sin embargo, su elevado coste y la posibilidad de administrar el tratamiento convencional hacen que no sea una opción elegida por muchos médicos. Ashya recibirá 30 sesiones de esta radioterapia con la que los médicos tratarán de eliminar todo rastro del tumor y lograr la recuperación del pequeño.

Acompañado por sus padres, Ashya inició las pruebas diagnósticas ese martes para definir si la terapia de protones estaba indicada.

Considerando que el tratamiento seguido por su hijo en un hospital de Southampton (sur de Inglaterra) fue demasiado agresivo, sus padres decidieron hacerle seguir un protón en Praga por lo que decidieron abandonar del hospital inglés, algo que levantó la alerta médica y que terminó con la encarcelación de los padres en España mientras que su hijo estaba ingresado en un hospital de Málaga.

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