lunes, 3 de junio de 2013

¿Qué riesgos tiene hacerse una 'integral'?



¿Brasileñas?, ¿Caribeñas? ¿Clásicas?, ¿Americanas? O incluso un integral, es decir, sin rastro de vello alguno. En función de la moda, la cultura y la edad, algunos tipos de depilación están cobrando más fuerza entre los más jóvenes. Pero no sólo de modas vive el hombre, es necesario tomar algunas precauciones importantes a la hora de elegir dónde y cómo depilarse exactamente porque, de lo contrario, podrían surgir problemas.

Jennifer Gunter, ginecóloga y autora del libro 'The Preemie Primer' comentaba, en una reciente publicación en internet (KevinMD.com), que el vello púbico, al igual que cualquier otra zona del cuerpo, cumple su función y tiene un propósito biológico, como "protegernos de algunos irritantes y fricciones de la vida diaria".

Según informa esta experta, rasurarse esta parte del cuerpo puede conllevar algunos problemas, como el liquen simple crónico (una enfermedad de la piel) o bien el llamado 'molusco contagioso', una infección vírica que se puede propagar mediante el uso de cuchillas de afeitar. "Sin pelo, la piel está expuesta a una multitud de irritantes", afirma.

También, otra de las consecuencias, esta vez estética y a largo plazo, que señala es la liquenificación. Esto es, los labios se pueden engrosar con el tiempo y tomar una apariencia correosa. "Es simplemente una respuesta normal a una exposición crónica a la irritación diaria", escribe Gunter.

Pero, a pesar de todo esto, los expertos aseguran que si se toman las medidas adecuadas, no hay problemas. "Con precaución y sentido común, no aparecen problemas", asegura Ezequiel Pérez Campos, ginecólogo y portavoz de la Sociedad Española de Contracepción (SEC).

Medidas adecuadas

Obviamente, explica el doctor, la depilación resta capas protectoras a la piel, pero también las sanea. Se trata de ser cautos, tener una higiene correcta, sin excederse, y utilizar algún producto antiséptico antes y después de la depilación.

Del mismo modo, Mª Teresa Gutiérrez Salmerón, vocal de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) y profesora titular de dermatología en la facultad de medicina de la Universidad de Granada, mantiene que, "si se hace bien y con las medidas adecuadas, no suele haber problema alguno, ni de liquenificación ni de ninguna de las consecuencias nombradas anteriormente. Esto ocurre sólo en casos muy extremos y cuando no se utilizan las medidas adecuadas de higiene".

Los problemas aparecen, insiste Pérez Campos, cuando no se respetan las condiciones de protección frente a los gérmenes presentes en la piel. "Si les facilitamos la entrada (con la depilación), no hemos cuidado la higiene previa y no tomamos ninguna medida de antisepsia (higiene cuidadosa y soluciones o cremas con algún antiséptico), estamos dando oportunidades a los problemas infecciosos".

Además, mantiene también que las modalidades cosméticas (ingles de tipo brasileñas, americanas etc.) no son las trascendentes, sino que son las condiciones, como en casi todo, las que marcan la diferencia. Por ello, insiste: "Siempre que eliminas barreras de protección, facilitas el ingreso de los gérmenes. Pero, sin higiene, éstos te devoran. Haz lo razonable y protégete. Con eso, realmente, basta. Agua, jabón y alguna solución antiséptica antes y después".

Tipos de depilación

En el caso de la depilación láser (cada vez más frecuente en España), hay que tener un alto conocimiento de la piel y tener claro que no todo el mundo puede hacerse una depilación láser -ya sea en las ingles o en otra zona del cuerpo-.

Además, añade el doctor Antonio Campo, especialista en dermatología y venereología del Hospital Clínic de Barcelona y director de la Clínica dermatológica Campo-Optimage, que lo importante es que este tipo de depilación sea supervisada por un médico. "Las ingles son una zona muy sensible del cuerpo por lo que el tratamiento láser debe hacerse con un equipo médico adecuado y el proceso debe ser siempre supervisado por un médico". Por tanto, si el proceso no se hace correctamente, explica el experto, puede dañar la piel y provocar así quemaduras, pequeñas heridas o cicatrices que pueden durar siempre y, en ocasiones, entorpecer las relaciones sexuales.

Según informa este especialista, normalmente, en centros especializados, la eficacia es de un 85-95%: el vello púbico se elimina definitivamente y de forma permanente con sesiones que van de seis a 10. Eso sí, "en otros centros no especializados pueden necesitar más sesiones y puede que el vello no se elimine definitivamente". Por ello, advierte que no en todos los centros hay personas especializadas, lo que "en teoría puede ser hasta ilegal", indica.

Pero hay veces, explica la doctora Gutiérrez, que no se recurre al tratamiento láser sólo por cuestiones estéticas, sino también por problemas médicos, como por ejemplo una pseudofoliculitis (tendencia a que los pelos se enquisten y se produzcan infecciones). La única forma de erradicar el problema es eliminando el vello. "En estos casos es conveniente que la supervisión sea llevada por un médico ya que se trata de un proceso médico", aclara.

Por otro lado, y hablando de otros tipos de depilación, si se utiliza la cera o las conocidas cuchillas de afeitado para la depilación, se deben tener unas condiciones máximas de higiene pues de lo contrario podrían surgir problemas en la piel. "Por ejemplo, si alguien usa la cera a menudo y no se toman las medidas adecuadas de higiene, podrían darse problemas de infecciones que en ocasiones pueden desembocar en infecciones crónicas en la zona donde se aplique la cera. Lo mismo, si se hace el láser sin estudiar antes bien la piel", mantiene la doctora.

Así, se puede optar, tal y como asegura el portavoz de la SEC, por la alternativa estética elegida con las adecuadas medidas de protección. "Higiene, antes y después. Higiene mantenida. Y profesionalidad en la práctica", concluye.

No hay comentarios:

Publicar un comentario