viernes, 13 de diciembre de 2013

Un fármaco reduce el riesgo de cáncer de mama al 50 por ciento en mujeres de alto riesgo



Se llama anastrazol y un estudio asegura que es capaz de prevenir la aparición del cáncer de mama en las mujeres con más riesgo, ya sea por sus antecedentes familiares o por haber tenido un tumor antes de cumplir los 50. El fármaco acaba de superar un segundo ensayo clínico con 4.000 mujeres y ha demostrado frente a placebo que la toma diaria del medicamento hace caer en picado el riesgo hasta reducir en un 53% las posibilidades de desarrollar este tumor tan común. Pero, además, lo hace sin los efectos secundarios que tenía el tamoxifeno, el primer fármaco autorizado para prevenir el cáncer de mama.

Estos buenos resultados se publican en la revista médica «The Lancet» y animan a recurrir a la quimioterapia antes de que el cáncer haga aparición. Aunque estar sano y tomar un medicamento oncológico como medida preventiva aún se vea como una medida demasiado drástica para luchar contra la enfermedad. «Sí puede ser una alternativa a la amputación preventiva de la mama en mujeres con un riesgo muy elevado», explica Laura García Estévez, jefa de la Unidad de Cáncer de Mama del CIOCC.

El nuevo medicamento se ha probado en un ensayo internacional, liderado por el Hospital Queen Mary de Londres, con miles de mujeres en la franja de edad en la que se disparan los casos de cáncer de mama -tras la menopausia, a partir de los 50 años- y con un perfil de riesgo que las hacía candidatas a someterse a una quimioterapia preventiva.

Más beneficios que riesgos

Los resultados muestran una balanza que se inclina más hacia los beneficios que hacia los riesgos. Y aunque no está exento totalmente de efectos secundarios sí ha demostrado que son menores que con el tamoxifeno. Este último se había relacionado con cáncer de endometrio y más probabilidades de sufrir trombos.

En el caso del anastrazol, los problemas colaterales son la pérdida de densidad ósea que eleva multiplica las fracturas por osteoporosis, aunque este problema se puede resolver con la ingesta de vitamina D y calcio. El estudio parece descartar que los dolores articulares que se asociaban a este fármaco se deban relacionar con el medicamento. Durante el ensayo, las mujeres que tomaban placebo (una sustancia similar a un azucarillo) experimentaron esos mismos dolores, típicos de la menopasia.

Medicina preventiva

Con mayor eficacia y menos efectos secundarios, Jack Cuzick considera probado que estamos ante una gran herramienta de medicina preventiva. «Debería ser el medicamento de elección para las mujeres postmenopáusicas y antecedentes familiares», explica Cuzick, que es además el coordinador del ensayo.

El siguiente paso es establecer el criterio de quien podría beneficiarse más del fármaco. En principio, serían las mujeres con dos o más parientes próximos con cáncer de mama, tener una madre o hermana que hayan desarrollado este tumor antes de los 50 o que lo hayan sufrido en ambos pechos, o tener una historia de varias biopsias por la aparición de lesiones sospechosas en la mama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario