miércoles, 30 de julio de 2014

Primer caso de transmisión de hepatitis C resistente



Un equipo de investigadores españoles ha descrito "por primera vez" el caso de un paciente que se ha reinfectado por vía sexual con una variante del virus de la hepatitis C resistente a los fármacos aprobados en 2011, los denominados antivirales de acción directa, cuya tasa de curación es superior al 90% en el plazo de tres o cuatro meses. Concretamente a Telaprevir.

Los autores, del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa y de la Fundación Lucha contra el Sida (FLS), detectaron el caso a raíz de un ensayo clínico desarrollado para probar la eficacia de nuevos medicamentos (telaprevir -aprobado en España- y daclatasvir - que sólo se usa en los casos más graves-). En este trabajo participaba una pareja formada por dos hombres, ambos coinfectados con el VIH y con hepatitis C. Uno de ellos, tras someterse al tratamiento de interferón combinado con daclatasvir, se curó. Por el contrario, su pareja, que "había recibido interferón con telaprevir, no se curó y desarrolló virus resistentes [a telaprevir] que transmitió a su pareja [curada]", explica a EL MUNDO Cristina Tural, una de las coordinadoras del artículo publicado en la revista Gastroenterology.

En la actualidad, "para reducir la carga viral en estos pacientes, se suele utilizar interferón y ribavirina, pero teniendo en cuenta también los nuevos fármacos" que han surgido en los últimos años, que son más seguros y eficaces, como telaprevir y boceprevir [aunque no todas las CCAA tienen acceso aún]. Otros como sofosbuvir y daclatasvir, continúa, no están aprobados aún en España (sí en Europa). Este último se utiliza en nuestro país, con autorización especial, para los casos más graves, es decir, pacientes en lista de espera para un trasplante o que ya han sido trasplantados pero han desarrollado una recaída grave de la infección. La novedad con la que se ha celebrado estos días el Día Mundial de la hepatitis es que a partir del 1 de agosto otro de estos nuevos tratamientos (simeprevir) estará disponible en el Sistema Nacional de Salud.

El nuevo estudio describe por primera vez, remarca la investigadora, "la transmisión por vía sexual de virus resistentes". Se sabe que hay virus de la hepatitis C que no responden al tratamiento, no necesariamente por resistencia, sino por otras causas (porque la dosis de medicina no es suficiente, etc), pero "no se había descrito nunca la transmisión de virus resistentes de la hepatitis C", expone la experta.

Aunque con el tratamiento actual a base de combinaciones con agentes antivirales directos más del 90% de los pacientes se cura, hay un pequeño grupo de afectados que puede seguir transmitiendo el virus, sobre todo si desconocen su situación (la infección suele presentarse de forma asintomática) y no ponen medios (las dos vías de transmisión son intravenosa y sexual). Si, en vista de este caso, además se transmiten virus resistentes a los nuevos fármacos, el problema se agrava porque "se hace más difícil el control de la infección".

Como explica Miguel Ángel Martínez, otro de los coordinadores del estudio, "la transmisión de virus de la hepatitis C resistentes a los nuevos fármacos de un paciente a otro reduce la capacidad de curar la infección, alarga la duración del tratamiento y, lo que es más importante, afecta a la salud y calidad de vida de los pacientes".

Es una situación clínicamente nueva, señala la experta, para la que las guías internacionales sobre el manejo de la infección no tienen respuesta. "No hay guías sobre cómo tratar virus resistentes de hepatitis C". De hecho, con el paciente reinfectado aún "estamos mirando cuál va a ser la mejor estrategia de tratamiento".

Convendría, por un lado, ampliar el protocolo de manejo de la infección y, por otro, aumentar las medidas de salud pública y educación sanitaria. "Dado que la hepatitis C se da con más frecuencia en personas con VIH, se insiste mucho en la transmisión del virus del sida, pero no tanto en el de la hepatitis C". Además del uso de fármacos, "hay que incrementar las medidas de salud pública para evitar la transmisión". Y aquí es donde está el problema, subraya: "Todo el mundo se queda con las medidas de prevención relacionadas con los usuarios de drogas (como compartir jeringuillas)", pero hay muchas más.

Cabe destacar que "así como con otros virus como el de la hepatitis A, una vez curado, el paciente tiene inmunidad, con la hepatitis C, tras el tratamiento exitoso, la persona puede volver a infectarse y reinfectarse y volverse a infectar". Y es importante saberlo para evitar prácticas de riesgo, como las relaciones sexuales sin preservativo.

Por otro lado, apunta Martínez, la transmisión de virus resistentes de la hepatitis C también conlleva un mayor desembolso para el sistema de salud, lo que puede agravar los problemas clínicos por dicho virus". En la misma línea opina Tural: "El hecho de que un paciente se infecte y se vuelva a infectar obliga cada vez a ir desembolsando dinero" y, si además los virus se muestran resistentes, hay que probar con nuevos fármacos y la cuenta se va incrementando.

Los investigadores recomiendan realizar un test de resistencia antes de empezar el tratamiento de la hepatitis C en pacientes con elevado riesgo de reinfección, como son los hombres que tienen sexo con hombres. En Europa, cada vez es mayor el porcentaje de esta parte de la población que vive con VIH y a los cuales les afecta esta epidemia. Representa, probablemente, uno de los mayores focos de las nuevas infecciones por hepatitis C.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 3% de la población mundial está afectada por el virus de la hepatitis C. La OMS también estima que cuatro millones de personas contraen el virus cada año.

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