viernes, 28 de marzo de 2014

Primer estudio que demuestra el beneficio de la ley antitabaco sobre la salud infantil



La guerra contra el tabaco parece tener sus frutos. La prohibición de fumar en lugares públicos, asegura investigación que se publica en «The Lancet», ha logrado reducir el número de nacimientos prematuros y los ataques de asma infantil. El estudio, realizado a partir de datos de América del Norte y Europa, donde se han introducido prohibiciones de fumar, muestra que el número de partos prematuros se ha reducido en un 10%, la misma cifra que se ha observado en la disminución en la asistencia hospitalaria para los ataques de asma en niños.

Los resultados, destacan sus autores, revelan que el impacto de las leyes contra el tabaco varía según los países, pero que en general el efecto de estas leyes sobre la salud infantil en todo el mundo es muy positivo.

En adultos

El beneficio de las leyes que prohíben fumar en lugares públicos –bares, restaurantes y lugares de trabajo, etc.-, en la población adulta, al evitar el tabaquismo pasivo, ha sido ampliamente demostrado. Pero este es el primer estudio exhaustivo que ha analizado cómo las leyes contra el tabaco en diferentes países están afectando a la salud de los niños.

Menos de una sexta parte de la población mundial está protegida del tabaquismo pasivo por las leyes antitabaco. Por este motivo, se calcula que el 40% de los niños de todo el mundo está expuesto regularmente al humo del tabaco, lo que produce la muerte de 160.000 jóvenes cada año y causa discapacidad.

Y se sabe que la exposición al humo a través del tabaquismo pasivo está relacionado con una mayor tasa de abortos o de parto prematuros; además, está vinculado a defectos de nacimiento, asma e infecciones pulmonares. Los estudios también han sugerido que la exposición al ‘humo de segunda mano’ durante la infancia puede tener consecuencias para la salud a largo plazo, ya que contribuye al desarrollo de enfermedades crónicas, como la patología cardiovascular y la diabetes en la edad adulta.

Proteger la salud infantil

El estudio, dirigido por la Universidad de Edimburgo, en Gran Bretaña, ha contado con la participación de investigadores de la Universidad de Maastricht, en Holanda, la Universidad de Hasselt, en Bélgica, y la Escuela de Medicina de Harvard y el Hospital Brigham de Boston, e EE.UU., ha analizado los datos de más de 2,5 millones de nacimientos y cerca de 250.000 asistencias hospitalarias por ataques de asma.

El investigador principal, Jasper Been, cree que la investigación muestra que los esfuerzos para prohibir el consumo de tabaco en lugares públicos son una «forma efectiva de proteger la salud de los niños. Estos hallazgos deberían ayudar a acelerar la introducción leyes para regular el consumo de tabaco en áreas no protegidas actualmente».

jueves, 27 de marzo de 2014

'Convulsiones', una aplicación móvil que enseña qué hacer ante una crisis epiléptica



Hasta un 10 por ciento de la población sufre una convulsión epiléptica a lo largo de su vida, esto no significa que padezcan la enfermedad, sin embargo sí supone que una gran parte está expuesta a sufrirla o atenderla.

El estigma, causado por el miedo a enfrentarse a ayudar a quien la sufre, provoca graves errores sobre el protocolo de actuación, por eso médicos españoles han desarrollado 'Convulsiones', una aplicación para dispositivos móviles gratuita diseñada para que la población conozca mejor qué hacer en esta situación.

Con motivo del Día Mundial de la Epilepsia, el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid y la organización Purple Day han presentado este miércoles la aplicación -disponible en Android y Apple -desarrollada específicamente para informar a la población general sobre qué es la epilepsia y cuáles son las medidas que deben tomarse para atender a una persona que sufre una crisis epiléptica.

El objetivo, explica a Europa Press la neuropediatra del Hospital Niño Jesús e impulsora de esta iniciativa, la doctora Mª Luz Ruíz Falcó, "es informar al ciudadano". "Si hacemos que no se tenga tanto miedo a presenciar una crisis convulsivas seguramente ayudemos a que la gente que tiene epilepsia no sean personas que tengan que ocultar su enfermedad", ha señalado.

Así, de la misma forma que se conocen otras medidas de primeros auxilios, conocer el protocolo en el caso de la epilepsia puede ayudar a acabar con el "estigma" de los pacientes y los "falsos mitos" que circulan sobre su atención.

"La epilepsia sigue siendo hoy en día una enfermedad con una gran discriminación", explica la doctora quien asume que dicha discriminación viene dada del miedo que provoca el hecho de tener que asistir a quien la padece. "Ese rechazo lo podemos combatir informando mejor", afirma.

Teniendo en cuenta que hasta un 10 por ciento de las personas pueden tener en algún momento una crisis convulsiva, "se hace muy fácil que cualquiera se encuentre en algún momento a alguien con una crisis" y, lamenta, "a día de hoy hay muchas personas que tienen dudas sobre qué hacer".

No es un reproche, ya que recuerda que muchos educadores e incluso padres tienen dudas. Por eso, aplicaciones como 'Convulsiones' y programas educativos en los colegios son "fundamentales" para acabar con la "sobreprotección o con el rechazo", dos actuaciones que sufren a menudo estos pacientes, sobre todo los niños a nivel escolar y los adultos a nivel laboral

Además, hay que tener en cuenta que "el miedo de la sociedad aumenta el miedo del propio paciente a tenerla. Aunque el paciente conoce su enfermedad sabe que no pasa nada", de hecho las mayoría de ellos cumple su vida familiar y laboral igual que el resto de la población y, tras una crisis, "suelen ser los que mejor cara tienen".

La doctora recuerda que, que ante la presencia de una crisis convulsiva generalizada, es primordial no perder la calma; no movilizar al paciente del sitio en el que se encuentre pero sí tratar de acomodarle, si es posible poniéndolo de lado y si se puede aflojándole un poco la ropa; no introducirle nada en la boca;  y evitar, en la medida de lo posible, que se golpee la cabeza.

Mientras, solo será necesario acudir a urgencias si la crisis dura más de cinco minutos y no se recupera el nivel de conciencia normal, en los minutos siguientes; si se ha producido un traumatismo importante o si entre una crisis y otra no recupera la conciencia.

APLICACIÓN SENCILLA Y PRÁCTICA

La aplicación, una idea que surgió hace año medio inicialmente solo para ayudar a las familias de los afectados, pretende convertirse en un referente ya que, "de un modo sencillo y práctico" enseña a reconocer, asistir e incluso tratar -si se tiene el fármaco a mano- las convulsiones.

Con el apoyo del hospital madrileño, la Sociedad Española de Neurología Pediátrica, así como de la empresa Entorno Digital y el laboratorio ViroPharma en su desarrollo, han conseguido realizar una aplicación muy visual, para lo que ha contado con estudiantes de medicina y algunos familiares de médicos, quienes interpretan en fotografías el papel de enfermos y ciudadanos.

La aplicación se divide en cuatro apartados: 'Introducción', donde se explica qué es la epilepsia y tipos de crisis; 'Tratamiento', que incluye una guía sobre los fármacos disponibles y su uso en caso de una crisis; 'Actuación prehospitalaria', aquí se pueden ver los pasos a seguir si hay que tratar de asistir a un paciente, y  el 'Test de conocimientos', un test que evalúa los conocimientos y rectifica los errores más comunes.

CASI 400.000 PERSONAS LA PADECEN EN ESPAÑA

Según los datos de la Sociedad Española de Neurologia, en España unas 400.000 personas padecen alguna forma de epilepsia y, cada año se detectan entre 12.400 y 22.000 nuevos casos; en el mundo hay aproximadamente 50 millones de personas con epilepsia.

Sara Paredes, paciente de epilepsia, recuerda que ella que conoce la enfermedad desde que tenía siete años -ahora tiene 39 años- se siente "bastante arropada", aunque admite que "alta información sobre la enfermedad" que "inicialmente se asocian solo a convulsiones y morderse la lengua".

A largo de su vida ha sufrido 25 crisis de lo que denominan epilepsia secundaria con crisis tonicoclónicas, es decir con perdida de conciencia, relajación de esfínteres, rigidez muscular y pérdida de conciencia. Sara conoce perfectamente su enfermedad, ha vuelto al tratamiento después de que le diera una crisis el pasado mes de diciembre, "tras un año y medio sin medicación"; normalmente, responden al tratamiento aproximadamente un 70% de los casos.

Asimismo, aunque reconoce haber tenido mucha suerte al tener siempre gente que "ha reaccionado muy bien" cuando le ha dado una crisis, afirma que "hay muy poca información sobre ésta patología", por eso entiende que es indispensable poner en marcha aplicaciones como la de 'Convulsiones' y desarrollar programas educativos.

"Falta mucha información en los colegios donde hay más casos de los que se piensa, ya que hay padres que no quieren que se conozca que su hijo tiene la enfermedad", afirma a Europa Press Sara, quien relativiza la enfermedad que vive con normalidad junto a su hijo y su marido.

La epilepsia es un trastorno neurológico crónico que afecta a personas de todas las edades, son episodios breves de contracciones musculares que pueden afectar a una parte del cuerpo (convulsiones parciales) o a su totalidad (convulsiones generalizadas) y a veces se acompañan de pérdida de la consciencia y del control de los esfínteres.

Esos episodios, explica la doctora del Niño Jesús, se deben a descargas eléctricas excesivas de grupos de células cerebrales. Las descargas pueden producirse en diferentes partes del cerebro, "son como un volcán erupción", y puede variar desde menos de una al año hasta varias al día.

Una nueva vía para clonar con fines médicos



La rapidez y el gran número de grupos científicos investigando en células madre hace que los avances en este campo sean como una carrera de obstáculos: se van derribando barreras a medida que se busca la meta que sería, básicamente, su uso para curar enfermedades humanas. Uno de los múltiples obstáculos para lograr tal fin es el que ha tumbado un equipo de investigadores dirigido por Shoukhrat Mitalipov, el mismo que consiguió por primera vez en el mundo clonar un embrión humano hace menos de un año. Su último logro seguramente cambie los libros de Biología. Lo que no está tan claro es que tenga la misma repercusión mediática.

El citoplasma (la zona que rodea al núcleo) de un óvulo no fecundado tiene capacidad para reprogramarse. Pero se creía que esa capacidad se perdía al ser fecundado. Un hecho que demostraba estas dos afirmaciones era la clonación de mamíferos que sólo se había logrado utilizando óvulos sin fecundar a los que se extraía su núcleo y se les insertaba el de otra célula adulta que se quería clonar. Así, se han clonado diferentes animales como ratones, ovejas, monos... e incluso embriones humanos. El hecho de que nadie hubiera podido hacer clonación con óvulos fertilizados hacía pensar que era un objetivo inviable. Y ha sido así hasta que Mitalipov, de la Universidad de Oregón (EEUU), ha dado un paso que otros no supieron dar.

El estudio donde muestra que esto es posible, publicado en la revista Nature, propiciará que cientos de científicos intenten replicar lo que ellos han logrado: la clonación a partir de un embrión murino de dos células. Y así luchar después por conseguir un objetivo común: una clonación terapéutica en humanos para reprogramar células adultas de pacientes. Con esta técnica, se podrían desarrollar tejidos sanos que sustituyan a los dañados por una enfermedad y sin riesgo de rechazo porque serían idénticos (clonados) a los del paciente. "Nuestro propósito ahora era probar que además de los ovocitos [óvulos] el citoplasma de la célula embrionaria también retiene su capacidad para reprogramarse", afirma a EL MUNDO Mitalipov.


Simplificando mucho, lo que este investigador y su equipo hicieron fue tomar fibroblastos, células de la piel, de fetos de ratón. A estas células les extrajeron sus núcleos que fueron introducidos dentro de las células de un embrión de otro ratón al que previamente les habían quitado su núcleo. Un detalle crucial es que tanto el núcleo como el citoplasma de las células donantes y receptoras estaban en la misma fase del ciclo celular. Tras someterlos a varios procesos químicos, la reprogramación se realizó con éxito. Posteriormente, las células reprogramadas fueron cultivadas hasta formar embriones. Algunos se destruyeron para extraer sus células madre y otros fueron inyectados en el útero de ratones hembra que, tras gestarlos, fueron analizados para comprobar que eran quimeras idénticas del animal donante de los fibroblastos.

Más allá de ese cambio conceptual en el aspecto de la Biología, las ventajas en aspectos éticos están por ver. Mitalipov asegura que su técnica está fuera de cualquier debate de este tipo: "Basándonos en nuestros resultados, creemos que es suficiente un solo blastómero [célula embrionaria], obtenido a partir de una biopsia de un embrión [sobrante de las clínicas de reproducción], para su reprogramación y la derivación de células madre embrionarias. Por lo que esta aproximación no implica la destrucción de embriones".

Afirmación con la que no están de acuerdo los expertos consultados por EL MUNDO. Es cierto que la biopsia de embriones para extraer una célula es un proceso que se viene realizando hace unos años en las técnicas de diagnóstico preimplantacional. Se utiliza en algunas parejas con antecedentes de enfermedad para detectar anomalías genéticas en sus futuros hijos y elegir aquellos sin ese problema. El embrión biopsiado se desarrolla de forma normal una vez que se implanta en el útero.

Sin embargo, el hecho de que esta técnica no genere daño en el embrión no significa que la transferencia nuclear no conlleve la destrucción de ellos. "La técnica empleada por Mitalipov en este estudio utiliza embriones en lugar de óvulos sin fecundar, por lo que su uso en humanos puede provocar reticencias éticas en quienes consideran que la nueva vida aparece con la fecundación. Pero, si se emplean embriones sobrantes de técnicas de reproducción in vitro, que se desecharían en cualquier caso, esto no debería plantear ningún problema ético. En cuanto al posible empleo de una biopsia, me parece más un tecnicismo que una justificación ética válida desde el punto de vista práctico. Creo que en este caso, el valor del nuevo estudio está en la demostración de que se puede hacer, lo cual significa que estábamos entendiendo el proceso de reprogramación de forma equivocada", afirma Ángel Raya, director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona.

El mismo argumento lo apunta otro investigador, Ignacio Sancho Martínez, del Laboratorio de Expresión Genética del Instituto Salk, en San Diego (California), quien afirma que el trabajo, además de ser interesante, es un paso más de la última publicación de Mitalipov en Cell donde demostró que la transferencia nuclear era posible en humanos. "Quizás uno de los mayores beneficios, y a la vez perjuicio porque entra un poco más en el dilema ético-moral, es que con la técnica presentada ahora, no habría tantas limitaciones de cigotos fertilizados [embriones] como puede ser en el caso de ovocitos[óvulos], en los que además, existe una gran variabilidad en cuanto a eficiencia, requiriéndose células de alta calidad. Por otro lado, se requerirían embriones para generar líneas celulares".

María Abad, investigadora que trabaja en reprogramación celular en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológica (CNIO), también duda de que los embriones sobrantes sean una fuente fácil de obtención de células. "Quizás sea más fácil que con los óvulos, pero desde luego no es una fuente ilimitada. Y aunque es cierto que puede no haber problemas éticos en la primera parte, es decir, al no destruir embriones, éstos siguen estando en el resto del proceso, porque se destruirán los obtenidos para extraer células madre". Aunque reconoce que el de ahora es un paso que amplía las posibilidades de la clonación terapéutica, el problema ético, "para quien lo tenga, seguiría estando ahí".

Adiós a los mitos de la radioterapia



El oncólogo Rodrigo García Alejo tiene un truco. Cuando necesita explicar a sus pacientes cómo han cambiado los aceleradores con los que va a tratarlos les pregunta: «¿Usted se acuerda de cómo eran las televisiones hace diez años y las de hoy? ¿A que no se parecen aquellos aparatos tan voluminosos con las nuevas pantallas planas de alta definición? Pues la tecnología también ha cambiado en poco tiempo los aceleradores de hoy. Nada tienen que ver con los que se utilizaban una década atrás», les dice. Así tranquiliza a los pacientes que aún recelan de la radioterapia, esa herramienta de la oncología tan incomprendida.

El accidente radiológico del Hospital Clínico de Zaragoza hace 24 años con un acelerador lineal, el aparato que administra la radiación para atacar a los tumores, contribuyó a una mala fama injustificada. Así como los mitos que todavía rodean la radioterapia. Sin embargo, es junto a la quimioterapia y la cirugía, una de las tres modalidades de tratamiento más eficaces para luchar contra el cáncer.

Primera elección

Para algunos tumores como los que se localizan en la cabeza o el cuello suele ser la primera elección de tratamiento y cada vez es más frecuente su uso en cánceres tan comunes como el de próstata. «Es muy efectivo y no tiene el riesgo de la cirugía, que puede dejar una secuela de impotencia. Aunque todavía hay pacientes que se quedan más tranquilos con una cirugía “que les quita lo malo”, la mayoría aceptan bastante bien el tratamiento cuando les explicamos las ventajas que lleva asociadas», explica García Alejo, jefe de Oncología Médica del Instituto de Técnicas Avanzadas contra el Cáncer (iTAcC) del Hospital Beata María Ana de Madrid.

La radioterapia permite atacar el cáncer de una forma personalizada. Cada tratamiento se planifica para cada paciente y se modifica en función de la evolución del tumor. Es precisa porque el haz de radiación se dirige únicamente contra la lesión que se quiere destruir. No es necesario hacer un ingreso hospitalario para recibir una sesión ni requiere anestesia porque es ambulatoria. No quema y no convierte a los pacientes en agentes radiactivos. La radiación «no se lleva puesta a casa», como siguen creyendo algunos enfermos.

A todas estas bondades ha contribuido una tecnología cada vez más precisa. La radioterapia ha experimentado una revolución en poco tiempo que hoy permite atacar las lesiones cancerosas sin dañar el tejido sano, con un margen de error de tan solo un milímetro, frente al 1,5 centímetros de las máquinas antiguas. También se puede actuar en órganos, como los pulmones o el hígado, que están en continuo movimiento aunque el paciente permanezca extremadamente quieto.

Nueva tecnología

La radioterapia ha estado rodeada siempre de numerosas incertidumbres que están borrando los nuevos equipos, como el True Beam STX.. «Es el acelerador lineal más preciso, fiable y completo que existe. Con él se inaugura un nuevo concepto que podríamos denominar radioterapia mínimamente invasiva en la que podemos administrar altas dosis de radiación con una precisión desconocida hasta ahora», asegura.

El acelerador permite sincronizar el haz de radiación con la respiración del paciente y el movimiento que experimentan sus órganos durante el tratamiento. La sesión dura muy pocos minutos. El mayor tiempo se dedica a planificar la sesión para garantizar que todo se ejecuta con una precisión submilimétrica.

La planificación se realiza con el apoyo de un panel digital gigante que funciona como un tablet. En este panel se fusionan las imágenes de PET, TAC y renonancia magnética y el resultado es una imagen tridimensional y precisa de cada tumor. «Reunimos en un monitor imágenes y datos que hasta ahora estudiábamos por separado. Planificamos el tratamiento como si navegáramos virtualmente por el cuerpo del paciente. En los dos meses y medio de experiencia que tenemos con este equipo con 50 pacientes hemos obtenido resultados equiparables y superiores a la cirugía», explica con entusiasmo García Alejo.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Los adolescentes del sur de Europa tienen peor salud que los del norte



Los adolescentes del sur de Europa tienen una peor condición física que los del centro y el norte de Europa, además de que son más obesos y presentan unos mayores niveles de grasa total y abdominal, según un estudio realizado por científicos de la Universidad de Granada.

El estudio ha sido desarrollado desde el Departamento de Fisiología en colaboración con otros 25 grupos de investigación europeos y en él se compara el nivel de forma física de adolescentes que viven en países mediterráneos (España, Italia y Grecia) con adolescentes del centro y norte de Europa. Sus resultados han sido publicados en el último número de la prestigiosa revista 'Pediatrics', la más importante del mundo en su ámbito. El autor principal de esta investigación es Francisco B. Ortega, actualmente Investigador Ramón y Cajal del Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de Granada, quien destaca que "el nivel de condición física de los adolescentes ha demostrado ser un importante indicador de su estado de salud presente y futuro, de ahí la relevancia de las diferencias encontradas entre sur y centro-norte de Europa".

En la investigación coordinada por la UGR participaron un total de 3.528 adolescentes del sur de Europa (habitantes de cuatro ciudades de España, Italia y Grecia) y del norte-centro del continente (de seis ciudades distintas). A todos ellos, los científicos les realizaron una serie de pruebas para medir su forma física, su grasa total y abdominal y su riesgo cardiometabólico.

La metodología empleada en estas diez ciudades europeas, pertenecientes a nueve países distintos, fue meticulosamente estandarizada y se emplearon métodos objetivos, como es el caso de la valoración de la actividad física, para lo que se usaron unos aparatos llamados acelerómetros, que los adolescentes llevaron en la cintura durante siete días seguidos.

Estos aparatos facilitaron a los científicos información sobre cuánto tiempo empleaban en actividades físicas de diferente intensidad, así como en actividades sedentarias como ver la televisión.

Ortega explica que otro de los principales hallazgos de este estudio es que los adolescentes del sur de Europa también realizaban menos actividad física y más actividades sedentarias que los del norte, lo que explicaba en gran parte su peor forma física. "Estos resultados nos sugieren la importancia a nivel poblacional de realizar actividad física para tener un nivel de forma física saludable".

Este estudio también ha puesto de manifiesto que la prevalencia de obesidad y los niveles de grasa total y abdominal son mayores en los adolescentes del sur. "No se demostró, sin embargo, que esto se debiera a la menor actividad física realizada, ni a la dieta y ni a algunos marcadores genéticos estudiados, por lo que no podemos concluir cuál podría ser el motivo de esta mayor prevalencia de obesidad", apunta el investigador de la UGR.

El trabajo publicado en 'Pediatrics' también analizó otros marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol o la presión arterial, pero en este sentido no se encontraron diferencias consistentes entre los adolescentes del sur y los del centro-norte de Europa.


La 'sobredosis' de pantallas también afecta al bienestar infantil



La primera en llegar fue la televisión. Después de unas décadas de reinado absoluto, nacieron los ordenadores. Los videojuegos vinieron de su mano. Y todos pavimentaron el camino para la explosión de los smartphones y las tabletas.

El desarrollo tecnológico ha convertido a los hogares en un 'nido' de pantallas. Cada día, miramos, vemos y observamos muchos más dispositivos electrónicos de lo que lo hicieron nuestros padres. Y, aunque sin duda, esa disponibilidad tiene consecuencias positivas, también son muchos los efectos no deseados que acarrea.

La Academia Americana de Pediatría publicó recientemente unas recomendaciones dirigidas a los padres en los que se aconsejaba limitar la exposición a pantallas a un máximo de dos horas al día en niños mayores de dos años y eliminarlas completamente cuando se trate de bebés.

Sus argumentos se basan en numerosos estudios científicos que han asociado el 'exceso' de pantallas con un mayor riesgo de obesidad, peor rendimiento escolar o agresividad. Pero no son las únicas razones. Un nuevo estudio con participación española que publica esta semana la revista JAMA Pediatrics demuestra que abusar de la tele, el ordenador y los videojuegos a edades tempranas también se asocia con un peor bienestar infantil.

"Desde hace años venimos trabajando en el tema delos comportamientos sedentarios, entre los cuales destacan el tiempo de ver la televisión y el uso de otras pantallas, como los video-juegos, consolas, ordenadores... Hasta ahora habíamos valorado la asociación de los mismos con algunos problemas de salud, como la obesidad. Nos preocupa mucho el abuso de estos comportamientos y considerábamos importante conocer su posible asociación con otros indicadores de salud, como los factores psicosociales o la calidad de vida", explica Luis Moreno, profesor de Salud Pública en la Universidad de Zaragoza y uno de los principales firmantes del trabajo internacional.

El equipo partió de los datos de un estudio previo, el IDEFICS, que se diseñó para evaluar el impacto de la dieta y los hábitos de vida sobre la salud de los más pequeños. Así, se evaluó la información de 3.604 niños de edades comprendidas entre los 2 y los 6 años y procedentes de ocho países europeos cuyos padres habían respondido a completos cuestionarios sobre sus patrones diarios y distintos marcadores de bienestar (por ejemplo, conexiones sociales, autoestima, integración familiar, etc).

Los datos fueron claros: estar expuesto a altos niveles de medios electrónicos durante la primera infancia se asociaba con peores resultados en los indicadores de bienestar. Es más, tal y como señalan los investigadores en la revista médica, "con cada hora adicional de televisión, videojuegos u ordenador se incrementaba de 1,2 a 2 veces el riesgo de problemas emocionales o peor funcionamiento familiar".

Según explica Moreno, en este estudio como en otros, la televisión se muestra como el medio más perjudicial de todos, "tanto en términos e desarrollo de obesidad, como en cuanto a factores psicosociales y de calidad de vida".

Aunque no han podido determinar los mecanismos que intervienen en esta relación, los investigadores apuntan a que el papel de los padres -su implicación y control en el uso de medios electrónicos- podría ser clave.

"Los factores familiares involucrados en esta asociación deberán estudiarse y lo haremos en el seguimiento de estos niños y sus familias. También tendremos que estudiar el efecto de los contenidos en la televisión y las condiciones en las que se produce el consumo de estos medios de comunicación", aclara Moreno, quien subraya la importancia de recordar que no se debe poner un aparato de televisión en la habitación de los niños "ya que este es un factor que condiciona en gran medida el tiempo dedicado a su consumo".

Asimismo, continúa, también es más que recomendable que los padres acompañen a sus hijos, especialmente si son pequeños, durante el tiempo que estos dedican a las pantallas.

Otra investigación publicada esta semana en la misma revista va en las misma dirección. Sus conclusiones refuerzan la idea de que el comportamiento de los progenitores en cuanto al uso de los medios en el hogar tiene un efecto claro sobre el riesgo de obesidad de sus hijos. La supervisión y el control de lo que ven y el tiempo que empleanlos niños en las distintas pantallas podría ser fundamental para "promover el desarrollo de un peso saludable durante la infancia", señalan.

Así debes cuidar tus ojos si sufres alergia esta primavera



La primavera ha llegado y con ella las alergias. Este año, además, llega con especial intensidad debido a la abundante lluvia de este invierno, por lo que los alérgicos tendrán que tener paciencia y extremar las medidas para hacer frente a las molestias.

Se calcula que alrededor del 25% de la población sufre de inflamaciones oculares durante los meses de primavera, y que en muchos casos puede incluso llegar a mermar la calidad de vida del paciente. Los síntomas más comunes de la alergia en los ojos suelen ser las rojeces, picores, lagrimeo excesivo, sensibilidad a la luz e hinchazón.

Desde Instituto Varilux recomiendan algunos hábitos que pueden ayudar a paliar los efectos de la alergia:

- Procura mantener una perfecta higiene en tus ojos, intenta no tocártelos con las manos sucias, frotarlos, o irte a la cama sin desmaquillarlos cada noche.

- Para suavizar los síntomas, es aconsejable limpiar los ojos utilizando baños oculares, suero fisiológico o lágrimas artificiales. Y si las molestias persisten, acude al especialista.

- Si eres usuario de lentes de contacto, no te fuerces y trata de usar las gafas más horas.

- Procura mantener cerradas las ventanas del coche y también las de casa. El mejor momento para ventilar la casa será a primera hora de la mañana o bien por la noche.

- Aunque no siempre es posible, intenta no salir a la calle en los días de mayor polinización, pero, en caso de hacerlo, no olvides nunca las gafas de sol.