jueves, 9 de octubre de 2014

La auxiliar de enfermería se contagió de ébola al tocarse la cara con los guantes



Teresa Romero Ramos, la auxiliar de enfermería contagiada por ébola en el Hospital Carlos III de Madrid, contrajo la enfermedad al tocarse la cara con los guantes con los que había entrado en la habitación del misionero Manuel García Viejo, según ha anunciado el jefe de Medicina Interna del Hospital La Paz, Germán Ramírez, quien ha hablado de un "descuido".

Romero ha afirmado que se enteró por la prensa de su contagio y no por el personal sanitario que la estaba atendiendo en urgencias del Hospital de Alcorcón (Madrid). "Nadie me lo dijo, lo intuía pero me enteré por el móvil. Lo sospeché porque la última vez entraron con un buzo blanco, pregunte al médico por mi resultado y no habló claro. Vi el móvil y vi que había dado dos positivos por ébola. No te dicen a la cara: oye Teresa, que tienes ébola", según ha señalado en declaraciones a Cuatro recogidas por Europa Press.

La sanitaria, que se encuentra ingresada en una habitación de seguridad del Hospital Carlos III-La Paz, ha mantenido una breve conversación telefónica en la que se la oía cansada y desorientada y donde se quejaba de no poder hablar porque se le secaba la boca.

No obstante, ha afirmado que se encuentra "algo mejor" y ha agradecido todo el apoyo que está recibiendo del personal sanitario. "Estoy muy agradecida a mis compañeros, pero en las autoridades sanitarias no pienso", ha afirmado.

En la entrevista ha afirmado que no sabe dónde pudo estar el fallo dentro del protocolo de seguridad activado en el cuidado del misionero Manuel García Viejo, que murió en septiembre por el mismo virus. No obstante, tal y como ha señalado a la prensa Germán Ramírez "esta misma mañana hemos estado revisando la cadena de contagio, la actividad dentro de la habitación durante todo el tiempo que ella ha estado, el momento en cómo se ponía y quitaba el traje. Y en uno de los momentos ella me ha comunicado la posibilidad de que pudiera haber habido un contacto al retirarse los guantes y que hubieran podido contactar con la cara. Tras las declaraciones que ella ha hecho hace un rato [a Cuatro] he vuelto a hablar con ella y le he preguntado si es que es diferente a lo que me ha contado y me ha dicho que está confusa con tanta llamada que está recibiendo por teléfono y que es posible que haya tenido ese contacto. Y ya está".

"Puede ser que no haya sido un error, porque un error consiste en sabiendo las cosas hacerlas mal, sino simplemente un accidente y que en el primer momento no ha podido recordar por la situación clínica en la que estaba. Ella me ha autorizado a dar esta información y es la única que voy a dar", afirma Ramírez.

Ante las preguntas de si el momento de retirada del traje se había grabado, este médico ha señalado que cada vez que se entraba en la habitación había alguien supervisando. "Ella cree recordar que todo ocurrió en la segunda entrada que hizo ella en la habitación".

Si ese momento de despiste de la auxiliar está anotado en el registro que el personal médico llevaba sobre cualquier incidencia en la habitación, los portavoces del hospital han evitado contestar. Aunque, ante la insistencia de los medios, Yolanda Fuentes, subdirectora médica de La Paz, ha aclarado que "este tipo de maniobras pueden pasar inadvertidas incluso para ella. Cuando son advertidas, las registran inmediatamente porque son los primeros interesados en que se haga así. Por eso a lo mejor han tardado tanto en poderlo decir porque ha estado ella misma analizando el proceso. Siempre había alguien supervisando cómo se quitaba o ponía el traje".

La paciente afirma que les prepararon para usar los trajes de seguridad pero no recordaba el tiempo de formación, aunque ha admitido que "no fue mucho tiempo".

Por otro lado, tal y como ha confirmado a EL MUNDO Fernando Simón, director del Centro de Coordinación y Alertas del Ministerio de Sanidad, los trajes utilizados tenían el nivel suficiente de seguridad. "Las máscaras están por encima de lo recomendado. Los trajes que me han enseñado tienen el nivel de seguridad adecuado. Aunque una persona esté supervisando cuando se ponen y se quitan los trajes, si hay un fallo al quitarse o ponerse el traje, si es una maniobra grosera se puede detectar pero si es un momento puede que no se diera cuenta".

La sanitaria ha señalado que su traslado al centro hospitalario de Alcorcón se realizó en una ambulancia que no estaba preparada para dicha urgencia, además ha explicado que los enfermeros que acudieron a su casa no iban con el traje de protección especial. De hecho, todos esos sanitarios se consideran ahora contactos de alto riesgo, según ha señalado Fernando Simón.

Además, ha confirmado que días antes acudió a Atención Primaria donde le recetaron paracetamol, aunque en ningún momento ella notificó a su doctora haber tenido contacto con los misioneros fallecidos, según ha asegurado. Esta médico de primaria también es otro de los contactos de alto riesgo a los que se les está ofreciendo una vigilancia más estrecha. "Tampoco pensé que fuera ébola en ningún momento", ha afirmado Teresa, reconociendo que ella no solicitó la prueba durante los días que tuvo fiebre.

Asimismo, ha afirmado que nadie del Gobierno central o regional se ha puesto en contacto con ella, y que mantiene contacto con su marido y su madre, con está última diariamente.

Apoyo de sus compañeros

Las declaraciones de los responsables del Carlos III no han tardado en despertar la reacción del Consejo General de Enfermería, cuyo presidente, Máximo González Jurado, ha asegurado en un comunicado que no van a permitir "que se criminalice a los profesionales". El máximo responsable de los enfermeros españoles ha pedido que "si Sanidad tiene evidencia científica de que efectivamente se ha producido tal error que lo demuestren y hagan públicas las pruebas a la mayor brevedad posible, pero si no es así, que hagan un ejercicio de responsabilidad y coherencia y no "crucifiquen" a un profesional que en estos momentos está luchando por sobrevivir a una letal infección, un riesgo que ha asumido por cumplir con su deber y vocación de atender a un enfermo que necesitaba sus cuidados". También ha añadido que "el trabajo, la dedicación y la excelencia profesional con la que están trabajando los médicos, enfermeras y auxiliares que están dando asistencia a los pacientes contagiados de ébola merecen que las autoridades sanitarias hagan un ejercicio de responsabilidad, lealtad y precaución a la hora de difundir cualquier mensaje a los medios de comunicación".

Un brazo biónico permite a un amputado volver a su vida normal



La tecnología ya permite a las personas que han perdido sus extremidades controlar sus prótesis utilizando una conexión directa con su sistema neuromuscular. Lo ha logrado el equipo del mexicano Max Ortiz Catalán, del Chalmers University of Technology (Suecia), cuyo trabajo da un nuevo paso hacia el hombre biónico. «Todavía estamos muy lejos del ‘hombre biónico’», cuenta a ABC Ortiz Catalán. «Por el momento no podemos remplazar completamente una mano, aumentar sus capacidades es todavía mas difícil: no imposible, pero no va pasar en la próxima década», señala.

En cualquier caso, lo cierto es que por vez primera las prótesis robóticas controladas a través de interfaces neuromusculares implantadas se han convertido en una realidad clínica. Un nuevo sistema de implante osteointegrado proporciona a los pacientes nuevas oportunidades para su vida diaria y actividades profesionales.

En enero de 2013 un paciente sueco con un brazo amputado fue la primera persona en el mundo en recibir una prótesis con una conexión directa a su sistema neuromuscular. «Más allá de los ensayos en el laboratorio, nuestro trabajo supone un paso más para hacer frente a los desafíos del mundo real para estos pacientes. El paciente lo ha usado en su vida diaria y profesional durante más de año y medio demostrando su utilidad y estabilidad», comenta Ortiz Catalán, autor principal del trabajo que se publica en «Science Translational Medicine».

«Hemos utilizado la osteointegración para crear una fusión estable a largo plazo entre el hombre y la máquina», explica el investigador mexicano. El brazo artificial se une directamente al esqueleto, lo que proporciona estabilidad mecánica; a continuación el sistema de control biológico del ser humano -nervios y músculos-, también se interconectan con el sistema de control de la máquina a través de electrodos neuromusculares «Esto crea una unión íntima entre el cuerpo y la máquina; entre la biología y la mecatrónica».

El paciente perdió su brazo hace más de 10 años. Antes de la cirugía la prótesis se controlaba a través de los electrodos colocados sobre la piel. Sin embargo, la prótesis robóticas pueden ser muy avanzadas, pero su sistema de control les hace poco fiable y limita su funcionalidad, y los pacientes terminan por rechazarlas. Pero ahora, con el nuevo sistema de osteointegración el brazo está conectado directamente.

Gracias a la prótesis el paciente, que tiene un trabajo físicamente exigente físicamente ya que es conductor de un camión, puede hacer frente a muchas situaciones de su vida diaria: desde fijar la carga de remolque y poner la maquinaria en funcionamiento, hasta desempaquetar un paquete de huevos y atar los patines de sus hijos.

Explica Ortiz Catalán que el nuevo cuello de botella, «el anterior era la interface hombre-máquina, lo que ya hemos resuelto», es cómo de cerca podemos llegar a hacer las conexiones en los axones dentro del nervio. «Necesitamos nuevos materiales para poder acceder a toda la información que viaja en los nervios- ¿Toda?, probablemente no toda, sino que diferentes algoritmos podemos inferir lo que nos falta, y eso es parta de nuestra investigación».

Aunque todavía se está lejos de poder imitar a un mano humana con este sistema, «vamos por buen camino ahora que tenemos acceso directo al sistema neuromuscular que se encarga de mandar y recibir información entre el cerebro y la mano». Además, esta tecnología se aplica igualmente a piernas, aunque por el momento los investigadores se están centrando en los brazos.

Capacidad de sentir

El paciente es también uno de los primeros en el mundo que va a participar en estudio para mejorar la capacidad sensitiva a largo plazo a través de la prótesis. Debido a que el implante es un interfaz bidireccional, también se puede utilizar para enviar señales en la dirección opuesta -de la prótesis de brazo al cerebro-. Este es el siguiente paso de los investigadores, aplicar clínicamente sus hallazgos en la retroalimentación sensorial.

El paso siguiente, adelanta a ABC Ortiz Catalán, será promover la percepción del tacto y la retroalimentación sensorial. «La comunicación fiable entre la prótesis y el cuerpo ha sido el eslabón que faltaba para la aplicación clínica del control de los nervios y la retroalimentación sensorial». Hasta el momento, continúa, se ha demostrado que el paciente tiene una capacidad estable a largo plazo para percibir el tacto en diferentes lugares de la mano perdida. Para sabemos que «una retroalimentación sensorial y el control intuitivo son cruciales para la interacción con el medio ambiente. Hoy en día ningún paciente tiene una prótesis que proporcione dicha información, pero estamos trabajando en ello», concluye.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Uno de cada cinco niños tiene algún trastorno mental



Los especialistas estiman que uno de cada cinco menores presenta trastornos como ansiedad o déficit de atención con hiperactividad (TDAH), entre otros, y por eso expertos en la materia debatirán mañana y el viernes en Madrid sobre los avances y retos de la psiquiatría del niño y del adolescente en los últimos diez años. La cita será en la novena edición de las jornadas científicas de la Fundación Alicia Koplowitz, que reunirán a expertos nacionales e internacionales durante dos días en Madrid. Según informó este miércoles la citada fundación, el encuentro concentra a un total de 21 expertos que compartirán experiencias y conocimientos para debatir y conocer los avances que se han producido en los últimos 10 años. Entre estos avances, abordarán los del trastorno del espectro autista, prevención de la conducta suicida en adolescentes, factores de riesgo en trastorno bipolar y esquizofrenia, psicosis de inicio temprano y TDAH, entre otros.

Prestar atención a las manifestaciones de enojo, miedo, tristeza o ansiedad; los cambios repentinos en el comportamiento de los hijos pueden indicar que hay algún problema. También los comportamientos como ejercitarse en exceso o dañar o destruir cosas.

Sin ayuda, los trastornos mentales infantiles pueden derivar en fracaso escolar, abuso de alcohol u otras drogas, problemas familiares, violencia o suicidio. Lo primero, hablar con un profesional sanitario.

¿Hay riesgo de expansión?



Tras anunciarse ayer la aparición del primer caso de ébola en España, concretamente el contagio de una auxiliar de enfermería que formó parte del equipo de atención a los religiosos afectados en el Hospital Carlos III, se está produciendo una lógica alarma social y una vuelta al debate sobre la conveniencia de repatriar enfermos y el riesgo que esto puede conllevar para la población.

Aunque hay diferentes puntos de vista, la realidad es que el riesgo de expansión del ébola en España continúa siendo muy bajo en el momento actual, a pesar de la conmoción causada por la sorprendente aparición del primer caso de contagio de esta enfermedad ocurrido fuera de África.

En este sentido, existen claras y concisas evaluaciones del riesgo para España y/o Europa realizadas por diversos organismos oficiales, como la del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad o el European Centre for Disease Control and Prevention (ECDC), cuyas últimas versiones continúan valorando como bajo el riesgo para España/Europa, destacando que ya incluyen la posibilidad de que ocurran casos aislados y posibles contagios en personas con estrecho contacto con un enfermo, generalmente familiares o personal sanitario. Son, eso sí, evaluaciones en constante revisión, por lo que, si la situación cambia, aparecerán nuevas actualizaciones que podrían variar el nivel de riesgo actual.

El caso confirmado ayer es por exposición laboral, una de las exposiciones de mayor riesgo de contagio conocidas, aún minimizada por las medidas de protección estipuladas en los protocolos. Pero estas medidas no son sencillas, requieren medios adecuados, entrenamiento y disciplina. Y aún en estos casos, como en la en prevención de riesgos laborales en general y en personal sanitario en particular, el riesgo cero no existe.

A partir de ese contagio, es posible que aparezcan otros nuevos, bien en relación a esta afectada o, incluso, si se detectara finalmente alguna deficiencia en el protocolo inicial de atención a los dos religiosos repatriados; de ser así, podría ser posible algún contagio más relacionado con ambos. Pero en un país con las estructuras sanitarias de España, con un sistema sanitario adecuado y unos profesionales excelentes, la probabilidad más realista es que el brote se controle pronto. Se están implementando las medidas necesarias de salud pública, basadas en la vigilancia epidemiológica, la búsqueda y control de contactos y la implementación de las medidas de prevención para los contactos o futuros casos. Estas medidas incluyen vigilancia activa y/o pasiva de la aparición de fiebre y/u otros posibles síntomas compatibles -dolores musculares, cefalea intensa, vómitos, diarrea, manifestaciones hemorrágicas...-, cumplimiento de las medidas de transporte a centros sanitarios de referencia en coordinación con el 112, y cumplimiento estricto de las medidas de protección a la llegada de estos casos sospechosos.

En la población general, que no tiene contacto directo con los casos en el periodo en que ya presentaban al menos fiebre, el riesgo es prácticamente inexistente. La alarma no está justificada. No se puede contraer el ébola por cruzarse en un ascensor, un pasillo o un autobús, salvo casualidades altamente improbables de contaminación accidental previa con fluidos de un paciente, lo que resulta en la práctica casi imposible existiendo unos pocos casos en una población de millones.

En conclusión, el control de posibles futuros casos en España sigue basándose en el control de la epidemia en África Occidental, y mientras no esté el foco controlado no existirá un riesgo cero -aunque si bajo actualmente- de aparición de casos en nuestro país, ya sean casos primarios adquiridos en África o secundarios por contactos en España.

Confirman que el tabaco aumenta el riesgo de cáncer oral asociado al papilomavirus



Científicos de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.) han confirmado la asociación entre el consumo de tabaco o la exposición al mismo y la infección con el virus del papiloma humano tipo 16 (VPH16), el virus de transmisión sexual responsable de la gran mayoría de los cánceres de boca y garganta en todo el mundo.

El subtipo 16 del VPH se encuentra en el 80% de los cánceres localizados en la parte posterior de la garganta y se transmite a través del sexo oral. «El sexo oral es una práctica bastante común, pero afortunadamente este tipo de cáncer es poco frecuente. Así que es posible que existan otros factores en este proceso que expliquen por qué algunas personas desarrollan infecciones persistentes del VPH16 y cánceres orofaríngeos VPH-positivo cuando la mayoría de las personas no», señala Gypsyamber D 'Souza, coordinador del trabajo.

Los resultados del trabajo que se publica en «JAMA» muestran que la infección por VPH 16 es más común entre aquellas personas que recientemente fuman o han sido expuestas al tabaco, independientemente de su comportamiento sexual. «Parece que la exposición al tabaco aumenta la probabilidad de adquirir la infección y, aunque todavía no sabemos por qué, sospechamos que las personas fumadores no pueden eliminar el virus fácilmente», asegura D'Souza.

No obstante los investigadores advierten que si bien el estudio muestra una relación independiente entre el tabaco y la infección por VPH no se puede descartar completamente la posibilidad de que las personas que fuman también puedan practicar sexo oral con mayor frecuencia y, por lo tanto, tengan un mayor riesgo de infección por VPH 16.

Marcadores en sangre

Estudios previos ya han mostrado una asociación entre la infección y el tabaco. Este trabajo va un poco más lejos al analizar la infección por entre las personas que dieron positivo a la presencia de productos químicos relacionados con el tabaco en la sangre o en la orina, que puede provenir tanto del consumo como de cualquier otra fuente, como el tabaco pasivo, explica Carole Fakhry, de la Universidad Johns Hopkins.

En total se analizaron datos de 6.887: 2012 fumadores en el momento del estudio y 63 estaban infectados con el VPH16. Los participantes describieron su consumo de tabaco en una encuesta; además se analizó la presencia de dos marcadores en su sangre y orina: cotinina y NNAL.

Y los resultados mostraron que las personas con niveles más elevados de biomarcadores relacionados con el tabaco en la sangre y en la orina eran más propensos a tener ADN viral, en comparación con aquellos que no tenían niveles detectables de los compuestos. «Hemos encontrado que el aumento de los niveles de exposición al tabaco se asociaba con mayores probabilidades de prevalencia del virus», añade Fakhry.

«Los resultados proporcionan una razón más para dejar de fumar y sugieren que incluso cantidades moderadas de tabaco se asocian con una mayor prevalencia de VPH oral», señala Fakhry. Ahora bien, a pesar de que este trabajo vincula el consumo de tabaco y la exposición al mismo como un factor de riesgo para la infección por el papilomavirus, los investigadores enfatizan que el tabaquismo u otras formas de consumo de tabaco no causa directamente la infección.

Epidemia

Lo cierto es que en el reciente Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO 2014) se ha advertido del incremento de casos de cáncer de boca y garganta en España causados por el virus del papiloma humano (VPH). Estos tumores estaban asociados al consumo de tabaco y alcohol, pero, según Grau, están pasando a estar producidos por una infección del VPH debida a una «mayor promiscuidad sexual, actividades sexuales de riesgo con más personas y por tener relaciones sexuales bucogenitales», aseguró Juan José Grau, oncólogo del Hospital Clínic de Barcelona.

En EE.UU. y el norte de Europa se han convertido en «una epidemia» -en Dinamarca suponen el 60 % de nuevos casos-, pero en España, el tipo de incidencia es aún baja, de entre el 6 y el 10 % del total de este tipo de cánceres, aunque hace cinco años era del 1 %.

No obstante, Grau está convencido de que este porcentaje aumentará en los próximos años porque, aunque la gente fuma y bebe menos, crecen las migraciones de Suramérica, donde hay mayor prevalencia del virus, y por una «mayor promiscuidad y de parejas sexuales». A pesar del incremento de este tipo de cáncer, los expertos también quieren subrayar como una «buena noticia» sobre estos tumores que son más fáciles de curar que los producidos por el alcohol y el tabaco.

lunes, 6 de octubre de 2014

Las células de sangre de pacientes que han sufrido infarto pueden regenerar el tejido dañado del corazón



Investigadores de las Universidades de Granada, Jaén, Málaga, Miami y del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga han demostrado que las propias células de la sangre de pacientes que han sufrido un infarto de miocardio son capaces de restaurar el tejido dañado del corazón. En concreto, se trata de las denominadas células progenitoras endoteliales (EPC), aquellas que están destinadas a convertirse en vasos sanguíneos, pero que los científicos han conseguido que se diferencien hacia células de músculo cardiaco (cardiomiocitos). Esta posibilidad de cambiar su función se debe a que se encuentran en una fase inicial en la que las células aún no están maduras y, por tanto, tienen plasticidad, es decir, se pueden reconducir para se conviertan en tejido cardiaco. "Hasta ahora se sabía el papel beneficioso de estas EPC en patologías donde se reduce el diámetro de los vasos sanguíneos como la cardiopatía isquémica y la enfermedad arterial periférica. Sin embargo, poco se sabía sobre su potencial para restaurar el tejido dañado del corazón", explica a la Fundación Descubre el responsable del proyecto en la Universidad de Granada, Juan Antonio Marchal.

En un comunicado se indica que para esclarecer su papel, los científicos analizaron in vitro la capacidad de convertirse en células cardiacas de muestras de EPCs aisladas a partir de sangre de pacientes con infarto agudo de miocardio y las compararon con EPCs obtenidas a partir de sangre de cordón umbilical, una fuente donde ya se conoce que existen células madre capaces de regenerar tejido cardiaco. "Es la primera vez que se desarrolla esta comparación. Nuestros datos indican que células progenitoras endoteliales (EPCs) obtenidas a partir de ambos orígenes, sangre de pacientes y cordón umbilical, tienen plasticidad y funciones similares y sugieren una eficacia terapéutica potencial en la terapia celular cardiaca", asevera el investigador.

Esta terapia pasaría por inyectar estas células en la zona de la lesión. "Tras un infarto, se produce un efecto llamada de estas EPC desde la médula ósea, donde se encuentran normalmente, hasta el corazón, para reparar la lesión. Es el efecto Homing. Sin embargo, este mecanismo no logra trasladar suficientes células como para regenerar por completo el tejido dañado", explica. Por eso, la futura terapia que proponen los expertos ayudaría a los pacientes con ese proceso de regeneración. Además, al tratarse de células propias se evitan posibles rechazos. "La inyección de células ya se hace, pero nosotros hemos demostrado la capacidad de estas células propias del paciente infartado, de ahí que no se produzcan efectos secundarios", aclara. "No obstante, es necesario desarrollar protocolos de expansión en el laboratorio de estas células del propio paciente para que podamos obtener un número adecuado que tuviera el efecto beneficioso una vez introducidas en los pacientes", precisa.

Comparando células

Para llegar a sus conclusiones, publicadas en el artículo 'Cardiomyogenic differentiation potential of human endothelial progenitor cells isolated from patients with myocardial infarction' de la revista Cytotherapy, los expertos primero han aislado las células progenitoras endoteliales de todo el conjunto de células existentes en la sangre (glóbulos blancos, rojos, etcétera). Una vez separadas, se deja que las EPC proliferen y añaden una sustancia, la 5-azacitidina, que tiene capacidad para inducirlas a células de corazón, al igual que las células de cordón umbilical. "No se observaron diferencias significativas entre el número de unidades formadoras de colonias de células endoteliales en sangre periférica de pacientes con infarto de miocardio y muestras de cordón umbilical", concluye. Estos resultados, que se trasladarán luego a ensayos en vivo con animales, son fruto del proyecto de excelencia 'Biomer Condrostem 3-D: biomedicina regenerativa de patología condral mediante el uso de células madre autólogas' financiado por la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo.

Lo que la adicción esconde



Lo llaman el síndrome de la puerta equivocada. Ni lo tratan por sí solos los centros de atención a la adicción ni tampoco las unidades de Psiquiatría del sistema público de salud. La patología dual, en la que conviven los trastornos mentales y el consumo de sustancias psicoactivas, aún parece ser invisible a pesar de su magnitud. Al menos el 70% de los pacientes adictos padece una alteración psiquiátrica y se calcula que alrededor del 51% de las personas con enfermedad psiquiátrica tiene problemas con el abuso de sustancias, incluyendo el tabaco.

Una doble afectación que, en la mayoría de los casos, se ignora, por lo que resulta imposible establecer un abordaje correcto y eficaz. "Si tienes un paciente con esquizofrenia y no consideras su adicción, las drogas que ingiera van a interferir en su tratamiento antipsicótico, requiriendo dosis mucho más altas, lo que conlleva efectos secundarios y, al final, el paciente abandona la medicación", expone a EL MUNDO una de las expertas más relevantes en esta materia, Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU.

Si lo que se desconoce del adicto es el trastorno mental que puede haber detrás, el fracaso de la terapia está casi asegurado. Teniendo en cuenta, tal y como argumenta la experta, que, por ejemplo, entre las personas con trastornos de la ansiedad aumenta enormemente el riesgo de alcoholismo" (el 80% de estos enfermos abusan del alcohol), por mucho que los profesionales aborden su adicción, la lucha contra la ansiedad que le lleva a beber está prácticamente perdida. Su tratamiento, remarca Volkow, "debería incluir el problema de la dependencia a sustancias". Si los cambios cerebrales que explican las conducta adictiva del paciente, continúa, "no se atienden adecuadamente permanecerán, haciendo por lo tanto que la adicción sea una enfermedad crónica como la hipertensión".

"Tenemos que mejorar muchísimo", afirma la especialista. Se puede decir que no hay ningún país del mundo que sirva de ejemplo en el abordaje integral de esta patología porque directamente no está reconocida ni por el último Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (el llamado DSM5, una especie de biblia de la Psiquiatría) ni por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Sigue predominando la visión conservadora que asume la adicción como un problema de debilidad de carácter o vicio y no como una enfermedad cerebral y mental", explica Volkow. Paradójico teniendo en cuenta que ya en los años ochenta se demostró que en las personas adictas existe un desajuste cerebral que afecta al funcionamiento de las áreas que permiten ejercer el control sobre los deseos, es decir, interfiere en la capacidad para dominar los impulsos. ¿A qué se debe este desajuste? Al igual que en otros trastornos mentales, existen factores neurobiológicos, ambientales y genéticos. "Sabemos que -claramente- hay diferencias genéticas que determinan que una persona sea mucho más vulnerable que otra", asegura Volkow.

Estas particularidades cerebrales se han constatado, en buena medida, gracias a las investigaciones de la doctora Volkow, reconocida mundialmente por ser pionera en el uso de imágenes cerebrales para estudiar los efectos tóxicos de las drogas y sus propiedades adictivas. Sus trabajos han documentado los cambios que se producen (por culpa de las drogas) en el sistema de la dopamina y que afectan las acciones de las regiones frontales del cerebro involucradas en la motivación, el impulso y el placer, así como la disminución de la dopamina en el cerebro. Hallazgos que verifican que la drogadicción es una enfermedad del cerebro, "un problema médico que puede ser tratado y rehabilitado, como se hace con otro tipo de enfermedades que tienen que ver con el cerebro, como la epilepsia", comenta Volkow.

Sin embargo, y a pesar de las evidencias científicas, los consensos profesionales continúan excluyendo la patología dual del católogo oficial de enfermedades psiquiátricas, por lo que los afectados siguen sin tener una puerta abierta que les brinde un abordaje integral, correcto y eficaz. Al ser tratados sólo en un aspecto, expone Nestor Szerman, jefe de servicio de Salud Mental en el Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, "esta doble enfermedad mental se alarga" y se enmaraña. Surgen recaídas, conlleva mayor riesgo de hospitalización, violencia, complicaciones médicas y encarcelación".

En palabras de Nora Volkow, "la falta de diagnóstico y tratamiento inciden en la elevada morbilidad y mortalidad de los pacientes" y el sufrimiento de sus más allegados. "De todas las enfermedades, la que más destruye la vida familiar es la adicción".

Un abordaje integral no sólo evitaría estas consecuencias y lograría un tratamiento eficaz, además, desde el punto de vista de la eficiencia, "también se reducirían costes", asegura Szerman, porque, directamente, "disminuirían las duplicidades que hay en los recursos disponibles". En los servicios paralelos, agrega, "son frecuentes las dificultades de accesibilidad, poca adherencia, atención, continuidad de los cuidados, mensajes contrarios...".

Esta terapia conjunta, puntualiza la investigadora estadounidense, "incluye también la atención médica a otros problemas clínicos que coexistan con la patología dual que son bastante frecuentes. Por ejemplo, los que tienen dolor crónico son muy difíciles de manejar y en ellos, la prevalencia del consumo de drogas es mucho más alto.

Los más adelantados en este asunto, señala Volkow, "son los psiquiatras españoles". De hecho, el término se acuñó en nuestro país por el profesor Miguel Casas que, junto con Nestor Szerman, han situado a la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD, constituida en 2005)a la cabeza mundial en este área científica. Incluso con liderazgo, se puede decir que en España también se cierran los ojos ante una realidad clínica que no por obviarla deja de existir. Según estudios realizados por la SEPD, entre las personas bipolares, más del 60% sufre adicción a sustancias; entre los pacientes con depresión, el 30% y hasta el 80% de quienes padecen trastornos de ansiedad tienen problemas específicamente con el alcohol. "Junto con el tabaco y la marihuana, son las que más problemas de adicción producen", aclara Szerman.

Sólo cinco centros en España

A pesar de la evidencia sobre la utilidad del tratamiento integral de la patología dual, "sólo hay cinco centros públicos en España que ofrezcan esta terapia integral: tres en Barcelona, uno en Madrid y uno en Castellón. Además, hay otros privados repartidos por diferentes comunidades: Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Murcia, La Rioja, Navarra y País Vasco", puntualiza el doctor Szerman. "Hemos propuesto a las autoridades españolas la necesidad de reconocer la patología dual y realizar un tratamiento conjunto", señala este especialista. Aunque algunas regiones sí disponen de redes integrales de salud mental y adicciones, aún queda camino por recorrer. "Encontrar un paciente con un trastorno mental que, además, presente una adicción -o viceversa- no es nada excepcional. Todo lo contrario", apunta Szerman. Sin embargo, "no todos los psiquiatras son conscientes de este hecho". En vista de los datos, "deberíamos pensar en patología dual ante cualquier sujeto que demanda atención por una adicción o diagnóstico psiquiátrico", apunta. Los expertos señalan que es preciso implementar medidas que permitan un acercamiento de ambas redes de recursos, establecer mecanismos de coordinación, protocolizar la actuación conjunta y potenciar la formación continuada de los profesionales. Hasta entonces, y sobre todo, hasta que la comunidad médica reconozca la existencia de la patología dual, esta realidad "supone un desafío tanto para los sistemas sanitarios como para los propios clínicos, por la desinformación actual".