martes, 27 de mayo de 2014

Al Mundial de Brasil, pendientes de un mosquito



Pasada la 'resaca Champions', muchos aficionados empiezan ya a preparar la maleta rumbo a Brasil, donde en poco más de 15 días arranca el Mundial de Fútbol. Para todos los que tengan previsto viajar al país latinoamericano, las autoridades sanitarias mundiales han realizado una serie de recomendaciones para que ninguna enfermedad impida disfrutar del campeonato con salud.

Quizás la más urgente por la cercanía del evento es pedir cita con uno de los 84 centros de Vacunación Internacional que hay en España, como ha recordado el Ministerio de Sanidad en una nota de prensa. Aunque como norma general no hay ninguna vacuna obligatoria para entrar al país, sí se recomienda a los viajeros que estén protegidos contra sarampión y rubéola (deberían vacunarse quienes no lo hayan hecho con anterioridad o no hayan pasado la enfermedad), así como tétanos y difteria. Además, como explica a EL MUNDO el doctor Francisco Giménez, presidente de la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional (Semtsi), sí se requiere la de la fiebre amarilla para viajar a Belo Horizonte, Brasilia, Cuiabá, Manaos, Porto Alegre y Curitiba, esta última sede del tercer partido de España (el día 23 de junio, ante Australia). De hecho, añade el doctor Giménez, la vacuna de la fiebre amarilla tarda 15 en días ser efectiva y ése es el tiempo de antelación que requiere el certificado internacional, por lo que los aficionados deben darse prisa "porque están ya en el límite".

Aunque en general el doctor Giménez considera que Brasil es un destino seguro, sin grandes riesgos para la salud, recuerda que existen ciertas enfermedades transmitidas por mosquitos contra las que hay que estar especialmente prevenidos. Para ello, la Semtsi recomienda usar ropa adecuada, mosquiteras y repelentes de insectos (preferentemente a base de icaridin o DEET) y el Ministerio brasileño de Sanidad ha puesto en marcha una campaña con recomendaciones en varios idiomas.

En el caso de la malaria, la única sede en territorio de alto riesgo es Manaos, la más cercana al Amazonas de las 12 ciudades donde se juegan partidos, y donde no tiene ningún encuentro previsto la Selección española. Sin embargo, nuestro combinado nacional sí va a pisar territorio de alto riesgo de dengue, en la actualidad la mayor amenaza para la salud en Brasil.

El dengue es una infección tropical transmitida por el mosquito Aedes aegypti para la que en la actualidad no existe ni vacuna preventiva ni tratamiento disponible, por lo que la única medida de autoprotección posible es evitar el contacto con el insecto. Como recuerda el doctor Giménez, el dengue clásico ocasiona unos síntomas muy parecidos a una gripe fuerte (con fiebre, dolor de cabeza y malestar general), por lo que cualquier viajero con algunos de estos signos debería acudir al médico (también si aparecen al regreso de Brasil). "El único tratamiento disponible son los antitérmicos, como el paracetamol, y es importante no tomar aspirina porque puede agravar el riesgo de hemorragia", explica por su parte la doctora Mar Farraco, jefe del servicio de Sanidad Exterior en la provincia de Huelva.

Precisamente la otra forma de dengue, denominada hemorrágica, es mucho más peligrosa para los afectados (porque causa trastornos de la coagulación), aunque como subraya tranquilizador el doctor Giménez, es más infrecuente en viajeros y más habitual en la población autóctona que ha estado en contacto repetido con el dengue.

Como recordaba recientemente un estudio en la revista The Lancet elaborado por Rachel Lowe, investigadora del Instituto Catalán de Ciencias del Clima (situado en Barcelona), las tres sedes del Mundial con mayor riesgo de dengue son Natal, Recife y Fortaleza (esta última donde España podría jugar los octavos de final si acaba la fase clasificatoria como primera de grupo). Entre 2000 y 2013, Brasil ha registrado siete millones de casos de dengue y la propia Organización Mundial de la Salud ha mostrado su preocupación por el efecto que la aglomeración humana que se congrega en el Mundial puede suponer para esta epidemia, que se transmite especialmente bien en entornos urbanos muy poblados.

Sin embargo, como reconoce la propia Lowe a EL MUNDO, el riesgo fuera de esas tres localizaciones parece bajo para los viajeros. "La temporada de dengue en Brasil transcurre de enero a mayo. Teniendo en cuenta que el campeonato se celebra entre junio y julio y según ha sido el clima de los meses previos, el riesgo es relativamente bajo". Sin embargo, admite, Brasil es territorio endémico y "la transmisión no se detiene nunca en las grandes ciudades de clima templado, ni siquiera durante el invierno del Hemisferio Sur". O como añade Farraco, "si el aficionado coge algo en Brasil, lo más probable es que se trate del dengue". Por lo que ante la aparición de fiebre fuerte no conviene retrasar la visita al médico.

Todas las recomendaciones médicas se aplican también a los futbolistas de la Roja, aunque como señala el doctor Giménez, "la mayoría de los jugadores ya han recibido las vacunas necesarias para ir a Brasil porque participaron hace pocos meses en una gira por países africanos y el equipo médico de la Federación trabaja con meses de antelación".

Consejos prácticos
  • Vacunas: Pida cita a un centro de salud internacional para poner al día sus vacunas. Puede consultar las guías para el viajero elaboradas por Sanidad http://www.msssi.gob.es y la Sociedad de Medicina Tropical http://www.semtsi.es.
  • Seguro: Aunque el convenio firmado en 1991 entre España y Brasil incluye la asistencia sanitaria recíproca y la atención médica en zonas urbanas tiene un nivel alto, los especialistas recomiendan contratar un seguro médico.

  • Botiquín: No olvide meter en la maleta un botiquín básico que incluya al menos material de curas, antitérmicos, antiinflamatorios, antidiarreicos, algún antibiótico, repelentes de insectos y pastillas para potabilizar el agua si piensa viajar a zonas rurales. 

  • Agua: El agua es uno de los principales enemigos del viajero, por lo que se recomienda beberla siempre embotellada y tener cuidado también con los zumos naturales o los cubitos de hielo que acompañen a otras bebidas.

  • Alimentos: Coma las frutas y verduras siempre peladas y los alimentos bien cocinados, evite productos caseros que no hayan pasado controles sanitarios y desconfíe de los puestos ambulantes o de alimentos que hayan pasado varias horas a temperatura ambiente.

  • Salud sexual: Utilice siempre preservativo para la prevención del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual. Evite también procedimientos de riesgo como piercings o tatuajes.

La importancia del sentido del ‘gusto’ en la obesidad



El sentido del gusto puede ser fundamental para entender cómo se produce la obesidad,tal y como ya han sugerido algunos estudios al establecer una relación entre el cerebro y el riesgo de obesidad. Ahora, un trabajo de la Universidad de Deakin (Australia) ha visto que aquellas personas que carecen del sentido del ‘gusto’ para saborear las grasas de los alimentos comen bastante más en el almuerzo después de un desayuno rico en grasas que aquellos que sí perciben las grasas.

Los resultados, explica Deakin Russell Keast, autor del trabajo que se publica en «Appetite» sugieren que la capacidad de comer grasa está relacionado con sensación de ‘estar lleno’. «Si una persona no percibe la grasa de los alimentos y tampoco experimenta la sensación de estar saciada, que se relaciona con el consumo de alimentos grasos, es más que probable que después de haber ingerido una comida rica en grasa sea capaz de volver a comer, es decir, a consumir más energía, algo que, como todos sabemos, en la mayoría de los casos conduce a la obesidad y el sobrepeso».

'Sensibilidad a las grasa'

En primer lugar los investigadores evaluaron la sensibilidad de los participantes al gusto por la grasas. A continuación comieron, durante cuatro días, un desayuno rico en grasas, carbohidratos y proteínas y se les proporcionó a cada uno un almuerzo estilo buffet que incluía una gran variedad de alimentos. Los expertos valoraron la cantidad de la energía consumida en el almuerzo y la sensación de hambre y saciedad percibida por los participantes.

La investigación se basa en el trabajo previo del profesor Keast quien asegura que además de los sabores ya conocidos - dulce, salado, ácido, amargo y umami- existe uno más: el gusto por las grasas. De esta forma, este investigador asegura que la capacidad de probar la grasa se asocia con el desarrollo de la obesidad. «Cada vez está más claro que nuestra capacidad de probar la grasa es un factor en el desarrollo de la obesidad», señala Keast.

El experto afirma que todos tenemos un ‘umbral de sabor de la grasa’ y, mientras que algunas personas tienen una alta sensibilidad al gusto y son propensos a comer menos alimentos grasos, otros son menos sensibles y no pueden saborear la grasa, «lo que les hace más propensos a comer un exceso alimentos ricos en grasas». Y ahora, «gracias a este último estudio vemos que una baja sensibilidad al gusto por las grasas deteriora la capacidad del cuerpo para registrar las señales de saciedad que normalmente provienen al comer alimentos grasos».

En su opinión esta hallazgo sugiere una nueva aproximación para tratar la obesidad el aumento de la sensibilidad gustativa a la grasa en aquellas personas que son insensibles a ella.

lunes, 26 de mayo de 2014

El síndrome de fatiga crónica, vinculado a cambios cerebrales



Un estudio de imágenes cerebrales muestra que los pacientes con síndrome de fatiga crónica pueden tener respuestas reducidas en una región del cerebro relacionada con la fatiga en comparación con personas sanas. Los hallazgos, que se publicarán en 'Plos One', sugieren que el síndrome de fatiga crónica se asocia con cambios en el cerebro que implican a circuitos cerebrales que regulan la actividad motora y la motivación.

En comparación con individuos sanos, los pacientes con síndrome de fatiga crónica presentaban una menor activación de los ganglios basales, tal y como se midió en las imágenes de resonancia magnética funcional. Esta disminución de la actividad de los ganglios basales también se relacionó con la gravedad de los síntomas de fatiga.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estadounidenses, el síndrome de fatiga crónica es un trastorno debilitante y complejo que se caracteriza por fatiga intensa que no mejora con reposo en la cama y que puede empeorar con el ejercicio o el estrés mental.

"Elegimos los ganglios basales porque son los objetivos principales de la inflamación en el cerebro", explica el autor principal de este trabajo, Andrew Miller, profesor de Psiquiatría y Ciencias Conductuales de la Facultad de Medicina de la Universidad Emory, en Atlanta, Estados Unidos. "Los resultados de una serie de estudios previos sugieren que el aumento de la inflamación puede ser un factor que contribuye a la fatiga en pacientes con síndrome de fatiga crónica y puede incluso ser la causa en algunos de ellos", añade.

Los ganglios basales son estructuras profundas dentro del cerebro, que se cree que son responsables del control de los movimientos y las respuestas a las recompensas, así como de las funciones cognitivas. Varias enfermedades neurológicas implican una disfunción de los ganglios basales, incluyendo la enfermedad de Parkinson y la de Huntington, por ejemplo.

En anteriores estudios de investigadores de Emory se vio que las personas que toman interferón alfa como tratamiento para la hepatitis C, que puede inducir a la fatiga severa, también muestran una actividad reducida en los ganglios basales. El interferón alfa es una proteína producida naturalmente por el cuerpo, como parte de la respuesta inflamatoria a la infección viral, por lo que la inflamación también se ha vinculado con la fatiga en otros grupos, como los sobrevivientes de cáncer de mama.

"Varios trabajos previos han sugerido que las respuestas a los virus pueden ser la base de algunos casos de síndrome de fatiga crónica --dice Miller--. Nuestros datos apoyan la idea de que la respuesta inmunitaria del cuerpo a los virus podría estar relacionada con la fatiga, al afectar al cerebro a través de la inflamación. Continuamos estudiando cómo la inflamación afecta los ganglios basales y sus efectos en otras regiones del cerebro y la función cerebral".

Las implicaciones de estos nuevos conocimientos en el tratamiento pueden incluir la potencial utilidad de los medicamentos para alterar la respuesta inmunitaria del cuerpo mediante el bloqueo de la inflamación o el suministro de medicamentos que mejoran la función de los ganglios basales, apunta el principal investigador de este trabajo.

Los científicos compararon a 18 pacientes con diagnóstico de síndrome de fatiga crónica con 41 voluntarios sanos. Los 18 pacientes fueron reclutados en base a una encuesta telefónica inicial seguida de extensas evaluaciones clínicas, mediante las cuales se excluyó a las personas con depresión grave o que estaban tomando antidepresivos, menos aquellos con trastornos de ansiedad.

Para la parte de las imágenes cerebrales del estudio, se dijo a los participantes que iban a ganar un dólar si adivinaban correctamente si una tarjeta preseleccionada era de color rojo o negro. Tras su conjetura, se les reveló el color de la tarjeta y fue entonces cuando los investigadores midieron el flujo sanguíneo a los ganglios basales.

La medida clave era cómo de grande era la diferencia de actividad entre el acierto y el fallo. Los que padecían más fatiga crónica tenían los cambios más pequeños, sobre todo en el núcleo caudado derecho y el globo pálido derecho, las dos partes de los ganglios basales.

Los estudios actualmente en marcha en Emory están investigando aún más el impacto de la inflamación en los ganglios basales, incluyendo análisis con tratamientos antiinflamatorios para reducir la fatiga y la pérdida de la motivación en los pacientes con depresión y otros trastornos con inflamación, entre ellos el cáncer.

Redefiniendo la eyaculación precoz



Se dice que un hombre tiene eyaculación precoz cuando eyacula de forma rápida y sin control, produciendo un impacto psicológico en él y en su pareja. Pero esta condición -ya que no puede considerarse una patología como tal- no aparece por igual en todos los casos. Ahora un grupo de expertos define por primera vez los tipos y las causas que están detrás de este proceso.

En el año 2007, el Comité de la Sociedad Internacional de Medicina Sexual elaboró, basada en la evidencia científica, una definición para la eyaculación precoz primaria. Sin embargo, concluyó que no había datos suficientes para hablar de otros tipos. Hasta hoy. Un estudio realizado por esta entidad, y publicado en la revista científica The Journal sexual of Medicine, refleja por primera vez en la historia otra definición: la de la eyaculación precoz secundaria o adquirida. Un hecho importante para médicos e investigadores que permitirá avanzar con estudios más rigurosos hacia mejores tratamientos para esta disfunción sexual.

Ambos tipos no sólo se diferencian en el tiempo de aparición sino también en la duración del coito. En la primaria o permanente, el coito dura un minuto aproximadamente o menos. En cambio, la eyaculación precoz secundaria o adquirida se caracteriza porque el coito alcanza los tres minutos.

"Es un dato muy importante porque sabemos muy poco de algunos aspectos de la eyaculación precoz", informa Eduardo García Cruz, urólogo del Hospital Clínic de Barcelona. Si no tenemos definiciones sólidas, sostiene el experto, no podemos plantear estudios en población general, ni podemos definir la magnitud del problema, ni tampoco saber cuándo es recomendable tratar y cuándo no. "Un problema común en sexualidad es que el criterio de normalidad lo fija cada uno (y eso hace que sea muy difícil generalizar y analizar esta esfera tan relevante de la condición humana)", subraya.

La eyaculación precoz es la disfunción sexual más común. Según los últimos datos de la Sociedad Europea de Medicina Sexual, (ESSM) de 2013 http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/04/03/noticias/1365003896.html uno de cada cinco hombres la sufre alguna vez en su vida. Sin embargo, a pesar de las cifras, es la menos diagnosticada. Tal como declaraba el profesor Hartmut Pors, presidente de la Sociedad Europea de Medicina Sexual (ESSM) en la presentación de una campaña Not just a moment en 2013, "tan sólo el 10% de los varones, aproximadamente, busca ayuda profesional".

Distintas causas, mismas consecuencias

¿Qué caracteriza cada tipo de eyaculación? ¿Qué las desencadenan? La secundaria o adquirida ocurre en un momento dado de la vida del individuo y el factor desencadenante suele ser un acontecimiento importante en su vida. Según explica Antonio Fernández Lozano, urólogo y andrólogo de la Fundación Puigvert en Barcelona, los acontecimientos pueden ser: un cambio de pareja, un accidente, una enfermedad, un periodo de estrés o incluso una situación como la actual de crisis. "Las relaciones pierden calidad, el sujeto está pendiente de otras cosas y todo cúmulo de situaciones producen ansiedad, diferente en cada hombre", comenta.

Por su parte, en la mantenida entran en juego los factores genéticos. Este tipo de eyaculación precoz se desencadena bien por factores genéticos o bien por un aprendizaje y/o conducta mal adquiridos. Por ejemplo, si las primeras relaciones sexuales han sido encuentros rápidos, en lugares poco tranquilos y con una ansiedad elevada pueden contribuir a que el individuo adquiera esos patrones de conducta, los interiorice y aparezcan siempre, en cada encuentro sexual posterior.

Aunque no se sabe muy bien, añade por su parte García Cruz, qué porcentaje existe de genética y de aprendizaje, sí se puede destacar es que los dos influyen en este caso.

La pareja, clave en la terapia

En general, los hombres que sufren eyaculación precoz tienen "menor autoestima, muchos más problemas de la esfera sexual (disfunción eréctil, deseo sexual hipoactivo, etc...), menos relaciones sexuales y disfrutan menos del sexo", enumera García Cruz.

Además, todas estas alteraciones repercuten en la sexualidad de la pareja: "Las parejas van a tener más problemas respecto al deseo y la excitación, menor satisfacción con las relaciones sexuales y, por lo tanto, menos sexo y peor sexualidad", mantiene.

El estrés que le provoca tanto a él como a la pareja es muy relevante. Según Fernández Lozano, la pareja ocupa un lugar fundamental: es la que está con él, lo 'sufre' con él, tiene que ayudarle, comprenderle, estar a su lado, etc. "Es la coterapeuta, la llave de todo", mantiene.

Por ello, es fundamental hacer frente al problema. En la actualidad, aseguran ambos doctores, esta condición es tratable tanto con medicación como con terapia psicológica. Lo importante es consultar el problema con el especialista: romper los tabúes y la vergüenza, porque la salud sexual es algo que forma parte de nuestra calidad de vida.

Más mortal que el VIH



Tiene menos fama, pero la infección causada por el virus de la hepatitis es más mortal que la del virus del sida (VIH) en los países de la Unión Europea. Los datos, del Informe sobre la Carga Global de la Enfermedad 2010, presentados durante el International Liver Congress, celebrado en Londres, muestran que en 2010 el número de fallecimientos relacionados con el virus de la hepatitis superó en más de 10 veces al de muertes causadas por el VIH. El informe señala que los virus de la hepatitis C (VHC) y B (VHB ) causaron cerca de 90.000 muertes en 2010 en la Unión Europea, mientras que el VIH mató a 8.000 personas. Y de los dos, el más mortal es el VHC, con casi 57.000 muertes, frente a las 31.000 del VHB. Los datos de este informe, señaló Laurent Castera, de la Asociación Europea del Hígado, indican que aunque la epidemia del VIH «sigue siendo una de las principales prioridades, la mortalidad de la hepatitis en la UE obliga a darle preeminencia».

En concreto, el informe detalla que, a nivel mundial, las muertes por hepatitis y por el VIH aumentaron entre 1990-2010 en 1,47 millones de muertes por causa del VIH y 1,29 por el VHC y VHB. Sin embargo, mientras que las muertes relacionadas con el VIH en la UE se redujeron en más de la mitad después de 1990, en zonas de Europa del Este la mortalidad ha aumentado considerablemente.

Enfermedad infradiagnosticada

Castera cree que se necesitan recursos adicionales para «prevenir, detectar y tratar la hepatitis B y C con el fin de hacer frente a estos desequilibrios en las principales causas prevenibles de muerte humana». Porque no hay que olvidar que sólo en la Unión Europea, entre 7,3 y 8,8 millones de personas están infectadas con el VHC, el doble de los que había en 1997 y que de éstos una gran parte estaría sin diagnosticar.

Por eso, las nuevas directrices de la Asociación Europea del Hígado recomiendan ofrecer la prueba de detección del VHC a cualquier persona que forme parte de una población con una alta prevalencia de hepatitis, así como también a todos aquellas personas que hayan podido tener una exposición de riesgo a este virus. No hay que olvidar, apunta Rafael Esteban Mur, jefe del Servicio de Medicina Interna-Hepatología del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, que «la hepatitis C sigue siendo un enfermedad infradiagnosticada, una situación que actualmente cobra mayor relevancia al disponer de tratamientos muy buenos capaces de curar a casi el 80-90% de los casos». En España, se calcula que hay 900.000 personas portadoras del VHC, aunque un porcentaje muy amplio, el 70%, desconoce que lo es.

Además de promover el diagnóstico de las personas portadoras del VHC, la Asociación Europea del Hígado reconoce el «cambio de paradigma» que se ha producido con la llegada de los nuevos fármacos antivirales: sofosbuvir, simeprevir y daclatasavir. Disponibles ya en Europa (en España sólo están aprobados para su uso compasivo sofosbuvir y daclatasavir), estos nuevos fármacos han demostrado alcanzar cifras de curación cercanas al 80-90%, asegura Esteban Mur, que habla de «revolución total» en el tratamiento de la hepatitis C.

Lo mismo opina Jean-Michael Pawlotsky, director del Centro Nacional Francés de Hepatitis Viral. «Desde la publicación de las directrices de 2013 se ha producido un cambio de paradigma en el tratamiento de la hepatitis C de genotipo 1 con la llegada de estos nuevos tratamientos». Pawlotsky subraya que son efectivos «incluso en aquellos pacientes en los que el tratamiento inicial había fracasado».

Terapia estándar

Sin embargo, el documento ha tenido en cuenta el escenario económico actual de los países de la Unión Europea y por ello reconoce que es posible que en algunos de ellos exista la necesidad de continuar utilizando la terapia estándar (interferón pegilado y ribavirina), con o sin la primera generación de inhibidores de la proteasa del VHC (telaprevir y boceprevir).

A pesar de ello, insisten en que estas pautas sólo se empleen en el tratamiento del genotipo 1 «siempre y cuando no haya disponible otros antivirales de nueva generación». Y, añade que el objetivo es optimizar al máximo las pautas de tratamiento, por lo que recomienda combinar los antivirales más eficaces de distintas compañías farmacéuticas.

En este sentido, algunas asociaciones de pacientes y ONG han denunciado que en España hay un número importante de pacientes con infección por VHC que necesitan de forma urgente los nuevos antivirales, ya que la mayoría no han respondido a las terapias disponibles, y no tienen acceso a ellos a través del programa de uso compasivo. Estos programas se establecen para poner a disposición fármacos aún no autorizados en nuestro país a pacientes españoles para las cuales no quedan otras opciones terapéuticas disponibles.

Sin embargo, la realidad es que en algunos hospitales hay pacientes que cumplen los requisitos para acogerse a este uso pero que no acceden a los medicamentos por problemas burocráticos y de coste. Si bien es cierto que son caros (un tratamiento de 12 semanas puede oscilar entre los 50.000 y 60.000 euros) lo cierto es que son eficaces. Para Estaban Mur, «el gasto hay que hacerlo ahora, y evitar las complicaciones de la enfermedad».

¿El fin del VHC?

En un informe publicado en «Journal of Viral Hepatitis» se habla por vez primera de la posibilidad de eliminar la hepatitis C si las pruebas y los índices de tratamiento se incrementan. Usando nuevas técnicas de medición, médicos, estadísticos y epidemiólogos de 15 países investigaron cómo aumentando el éxito del tratamiento –incorporación de la nueva generación de medicamentos antivirales- y el número de pacientes tratados por año, podría reducirse hasta un 90 % la población infectada en 2030, lo que supone la definición clínica de la erradicación de una enfermedad. «La hepatitis C es una enfermedad curable y esta investigación muestra que el tratamiento de únicamente el 10 % de la población diagnosticada por año puede conducir a la eliminación de la enfermedad en 2030», asegura el profesor Graham Foster, Editor Jefe de la revista.

La hepatitis C es un problema de salud pública mundial. Las personas infectadas con hepatitis C pueden no experimentar síntomas durante 20-30 años, pero cuando aparecen los síntomas, el virus puede haber dado lugar a la aparición de complicaciones graves como cirrosis e insuficiencia hepática.

viernes, 23 de mayo de 2014

Los españoles llegan a los 65,2 años con buena salud



La esperanza de vida en España con "buena salud" se sitúa en 65,2 años, que se corresponde con 65,7 años en el caso de las mujeres y con 64,7 en el de los hombres. De este modo lo indican datos del Instituto Nacional de Estadística dados a conocer por la directora general de Salud Pública del Gobierno extremeño, Mercedes García Alonso, quien ha añadido que sin embargo, la esperanza de vida en España es, con 82'4 años, una de las "más altas del mundo".

García Alonso ha recordado, asimismo, que el concepto de esperanza de vida con "buena salud" se refiere al promedio de número de años que viven las personas sin padecer limitaciones funcionales o de discapacidad. También ha explicado que el aumento de la esperanza de vida y el consiguiente envejecimiento de la población traen consigo una "mayor" prevalencia de las enfermedades crónicas, lo que va a obligar, ha dicho, a los sistemas de salud a dedicar "más esfuerzo" a las políticas de prevención y de promoción de la salud, ha indicado el Gobierno de Extremadura en una nota de prensa.

Así se ha pronunciado la directora general de Salud Pública en la inauguración del II Foro de Salud Pública, un encuentro de formación especializada destinado a profesionales sanitarios del sistema público de salud, que este año tiene como tema central el Envejecimiento Activo y Saludable. Unos 100 sanitarios de la región participan en esta segunda edición de este foro, que tiene lugar esta tarde en Cáceres y se repetirá con idénticos programa y horario este martes en el Colegio de Médicos de Badajoz.

De esta forma, médicos, enfermeros, farmacéuticos, matronas, veterinarios y otros profesionales que trabajan en el campo de la salud pública en las dos provincias extremeñas asisten a este encuentro profesional, organizado por el SES con la colaboración de los colegios de médicos de las dos provincias de la región y el patrocinio de un laboratorio farmacéutico. El programa incluye una conferencia inaugural sobre el papel de las vacunas en las enfermedades inmunoprevenibles del mayor, y dos mesas de trabajo sobre 'Hábitos saludables en el mayor', con intervenciones dedicadas a la alimentación saludable y el ejercicio físico, y el 'Día a día en la consulta del mayor', con dos ponencias sobre la polimedicación y el envejecimiento activo.

Un juego 'online' capaz de controlar la hipertensión



A través de un juego 'online' los médicos pueden mejorar sus conocimientos sobre el manejo de la hipertensión, hasta el punto de conseguir que los pacientes logren controlar sus niveles de tensión arterial en menos días. Así lo plasman varios expertos en Circulation, la revista de la Asociación Americana del Corazón.

El videojuego se basa en el concepto de 'educación espacial', una técnica inventada por Price Kerfoot, uno de los autores de este estudio, realizado en la Escuela de Medicina de Harvard. Los médicos partícipes (95) recibían un e-mail cada tres días. Este correo electrónico les presentaba un escenario y una pregunta relacionada con el manejo de una persona con hipertensión.

"Al pinchar en un enlace se les abría una página web en la que podían introducir su respuesta que nosotros recibíamos al servidor central", relata el trabajo. De forma inmediata, la web le hacía saber si su respuesta era correcta o incorrecta, adjuntando una explicación al respecto. Dependiendo de si el galeno había fallado o no, el sistema le repetía la pregunta 12 o 24 días después. Si no se respondía en el transcurso de este tiempo, se consideraba como respuesta incorrecta y se sumaba de nuevo a la lista de cuestiones preparada para ir enviando (un total de 32). Si la contestación era correcta las dos veces seguidas, se eliminaba automáticamente. El objetivo era que la lista quedara vacía.

Mejor retención de conocimientos

"Los intervalos de tiempo establecidos [de ahí la definición de 'educación espacial'] están basados en investigaciones de psicología para optimizar la retención del aprendizaje a largo plazo", señala Kerfoot. A pesar de haberse demostrado que los juegos de aprendizaje 'online' tienen un importante impacto en la adquisición y retención de conocimientos, "poco se ha investigado sobre su eficacia para los profesionales de la salud", de cara a los pacientes.

Para comprobar el efecto, este equipo de investigadores de Harvard seleccionó de forma aleatoria a varios médicos (95) de ocho centros médicos de Nueva Inglaterra (Boston, EEUU). Unos (48) tenían que utilizar el juego 'online' (a través de Qstream) y otros, del grupo control (47), simplemente recibían un listado de recomendaciones vía e-mail para el manejo de los pacientes con hipertensión.

Al final del experimento, los autores vieron que el conocimiento de los galenos sobre el manejo de la hipertensión había mejorado notablemente y también había "generado un modesto aunque significativo avance en el tiempo en el que los hipertensos tardan en controlar sus niveles de tensión arterial". Después de evaluar la evolución de 14.336 pacientes durante las 52 semanas que transcurrió el estudio, "observamos que los pacientes de los médicos que habían participado en el juego 'online' alcanzaban una medida normal en una media de 142 días, mientras que en el grupo control tardaban 148 días". En comparación este grupo, cada médico partícipe de la 'educación espacial' tenía 2,3 pacientes más que alcanzaron su presión arterial normal.

Médicos más receptivos

Al parecer, este tipo de interacción (basado en e-mails espaciados y preguntas) ayuda a los médicos a estar más motivados, involucrados y receptivos a la hora de adquirir y retener conocimientos y trasladárselos a sus pacientes.

Una de las quejas habituales de los médicos en general es que aunque ellos trasladan a sus pacientes las directrices a seguir para controlar la hipertensión, "muchas veces, ese conocimiento no se consigue llevar a la práctica del afectado", apunta Kerfoot. Por eso, los autores creen que esta nueva opción 'online' podría ayudar a cambiar las cosas en la consulta médicas. "Ha demostrado ser un poderoso incentivo", recalcan.

Se trata de "una herramienta de bajo coste y fácil de usar que puede ayudar a los médicos a influir en el cambio de hábitos de sus pacientes", expone otro de los autores de la investigación, Alexander Turchin, del departamento de Endocrinología del Hospital Brigham and Women de Boston.

Se calcula que el 20% de la población adulta mundial tiene hipertensión, una condición que está muy relacionada con las enfermedades cardiovasculares. Según los expertos, es el primer factor de riesgo para la mortalidad y el tercero para discapacidad, por lo que podría merecer la pena plantearse este tipo de programas de educación médica, capaces de cambiar hábitos en los pacientes.