martes, 1 de abril de 2014

Un músculo de laboratorio para ratones lesionados



Aunque el organismo tiene la capacidad de reparar pequeños defectos musculares, cuando se trata de lesiones más grandes la única alternativa disponible es trasplantar músculo sano de otra parte del cuerpo. Con los avances en medicina regenerativa, laboratorios de todo el mundo buscan la receta para fabricar músculo en el laboratorio capaz de reparar estas lesiones.

Uno de esos laboratorios está en la Universidad de Duke (EEUU) donde han conseguido implantar con éxito biomúsculo en un ratón de laboratorio; un músculo que se contrae y vasculariza como si fuese tejido orgánico.

Como ellos mismos explican en su artículo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), los intentos llevados a cabo hasta ahora habían fracasado porque no habían logrado reproducir exactamente la estructura de las células y fibras musculares y su capacidad para contraerse.

En su caso, explican, desarrollaron una estructura a base de fibras musculares de una rata recién nacida previamente cultivadas en el laboratorio. En ese cóctel, no sólo emplearon células participantes en la contracción del músculo, sino también las llamadas células satélites, nichos de células madre que permanecen senescentes hasta que tienen que acudir a reparar alguna lesión.

Mediante la creación de ese microambiente en el que las células madre aguardan el momento en que se produce una lesión y deben acudir a reparar el músculo, los investigadores de Duke aseguran haber conseguido un tejido artificial que ha demostrado su funcionalidad en los ratones.

"No es el primer intento por lograr músculo artificial", señala Ángel Raya, director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB), "en ese sentido no es un trabajo revolucionario, pero sí presenta un par de avances técnicos interesantes", explica.

Uno de ellos es el uso de células musculares de una rata recién nacida previamente prediferenciadas en el laboratorio. "Los autores han demostrado que con ese tratamiento previo cuando las injertan en el ratón maduran mejor", explica.

En segundo lugar, para comprobar la evolución de su implante Nenad Bursac y su equipo hicieron un pequeño orificio cubierto por un cristal en el lomo de los animales para poder ir viendo mediante fluorescencias cómo se comportaba el músculo artificial implantado en su espalda. Las fibras musculares habían sido modificadas genéticamente para expresar una proteína fluorescente cada vez que el músculo se contrae, lo que "nos permitió medir en tiempo real el grado de contracción y de vascularización del músculo artificial en comparación con los músculos naturales".

A lo largo de dos semanas, el músculo a base de células de rata implantado en los ratones demostró una buena vascularización y un adecuado nivel de contracción. La clave del éxito, sostienen, fue la prediferenciación previa en el laboratorio de las células musculares que posteriormente se implantaron en el lomo de los ratones.

Para vivir más lo mejor es comer 7 piezas de verduras y frutas al día



Frutas y verduras, y más de siete piezas al día: esa parece ser la mejor forma de vivir más. Según un estudio, comer siete o más porciones de frutas y verduras al día reduce el riesgo de muerte en cualquier momento de la vida en un 42% en comparación con consumir menos de una porción. Y las verduras parecen ser más protectoras que las frutas, asegura el trabajo de la Universidad de California de Los Ángeles, en EE.UU.

A partir de los datos del Health Survey for England los investigadores han analizado los hábitos alimenticios de 65.226 personas entre 2001 y 2013 y han visto que cuantas más frutas y verduras se consuman, el riesgo de muerte a cualquier edad es menos probable. En concreto, el estudio que se publica en «Journal of Epidemiology and Community Health» señala que tomar siete o más porciones de frutas o verduras reducía los riesgos específicos de muerte por cáncer y enfermedades del corazón en un 25 % y 31 %, respectivamente.

Este, aseguran los autores, es el primer estudio que relaciona el consumo de frutas y verduras con el riesgo de fallecer por cualquier causa asociada al cáncer y enfermedades del corazón en una población representativa a nivel nacional, el primero en cuantificar los beneficios de salud por cada porción ingerida, y el primero en identificar los tipos de frutas y verduras que poseen el mayor beneficio.

Mejor 7 porciones

Los resultados del ensayo muestran que en comparación con aquellos que comen menos de una porción de frutas y verduras, el riesgo de muerte por cualquier causa se redujo en un 14% en los que consumen entre 2 y 3 piezas; en un 29%, en los que comen de 3 a 5 porciones; en un 36% en los que consumen de 5 a 7, y 42% en los que consumen más de 7. El estudio ha tenido en cuenta factores como el sexo, la edad, el tabaquismo, la clase social, el índice de masa corporal, la educación, la actividad física y la ingesta de alcohol.

Y, por vez primera, el trabajo ha visto que las verduras frescas tienen un efecto protector más fuerte que las frutas: con cada porción diaria se reduce el riesgo global de muerte en un 16 %. Por ejemplo, una ensalada contribuye a disminuir el riesgo de muerte en 13 %, mientras que por cada porción de fruta fresca se reduce el riesgo de muerte en un 4%, aunque pequeña, relevante.

«Todos sabemos que el consumo de frutas y verduras es saludable, pero su impacto es asombroso», asegura Oyinlola Oyebode, autor principal del estudio. «El mensaje de este trabajo es nítido: cuantas más frutas y verduras se consuman, menos probable es que se vaya a morir a cualquier edad».

Por otro lado, el trabajo no ha visto que zumos de fruta tengan algún beneficio sobre la salud, aunque sí que las frutas en conserva o congeladas aumentaban el riesgo de muerte en un 17% por porción. En este sentido, recuerda Oyebode que la mayoría de la fruta enlatada contiene altos niveles de azúcar.

lunes, 31 de marzo de 2014

Identificado un nuevo gen responsable del melanoma hereditario



El equipo internacional de investigación, en el que han participado científicos de la Universidad de Oviedo, ha identificado el POT1, uno de los genes más frecuentemente mutados en la leucemia linfática crónica, como el responsable del desarrollo de formas hereditarias de melanona.

El estudio, que se publica hoy en la revista Nature Genetics, ha sido coordinado por el doctor David Adams, del Wellcome Trust Sanger Institute del Reino Unido, y ha contado con la colaboración de los investigadores Andrew Ramsay, Víctor Quesada y Carlos López-Otín, del Instituto Universitario de Oncología de la Universidad de Oviedo, según ha información la institución académica en un comunicado.

Estos investigadores han estudiado familias con varios casos de melanoma y han encontrado variantes en el gen POT1 presentes exclusivamente en quienes padecen la enfermedad y ausentes en quienes no la padecen.

«Este hallazgo refuerza el enorme valor de los proyectos de estudio de los genomas del cáncer para identificar genes cuya implicación en el cáncer era hasta ahora desconocida y cuyas mutaciones pueden contribuir al desarrollo de tumores tan distintos como el melanoma o la leucemia», ha señalado López-Otín.

En su opinión, estos resultados apuntan de nuevo a que en el futuro los tumores se tratarán «dependiendo fundamentalmente de los cambios genéticos que presenten y no tanto del tejido en el que se originen».

El descubrimiento ahora publicado partió de una observación realizada el pasado año por investigadores del Consorcio Español para el estudio del Genoma de la leucemia linfática crónica dirigido por Carlos López-Otín y Elías Campo.

Este trabajo previo había demostrado la existencia frecuente en este tipo de leucemia de mutaciones en el gen POT1, implicado en la protección de los extremos de los cromosomas, denominados telómeros.

Se planteó entonces la posibilidad de que otros tipos de tumores pudieran tener alteraciones en este mismo gen. En este contexto, investigadores de instituciones europeas, australianas y norteamericanas, se centraron en el estudio del melanoma cutáneo maligno y más concretamente en las formas hereditarias de esta enfermedad.

Este tipo de tumores es muy agresivo y tiene una gran importancia clínica en países con exposición solar intensa.

El estudio realizado en numerosas familias con esta enfermedad ha permitido descubrir variantes constitutivas en el gen POT1 exclusivamente presentes en pacientes con melanoma hereditario, pero no en miembros de las mismas familias que no han desarrollado la enfermedad.

Las variantes constitutivas, a diferencia de las mutaciones somáticas, no se adquieren durante el proceso tumoral, sino que existen previamente en todas las células del individuo y pueden predisponer a distintos tipos de cáncer.

El hallazgo de un nuevo gen responsable de tumores hereditarios tiene implicaciones clínicas inmediatas al permitir el diagnóstico precoz de la susceptibilidad individual al desarrollo de dichos tumores.

Adictos a las compras



El ocio en las grandes superficies se considera una tendencia tan natural en las sociedades desarrolladas que ha dado lugar a considerar las compras como una afición para el tiempo libre. Más allá de las conocidas imágenes de un gentío que se lanza a los expositores de ropa durante las rebajas existen situaciones que se escapan de nuestro control y que pueden ser tipificadas como adicción.

Según explica a Infosalus José Antonio Molina, psicólogo experto en adicciones, la adicción a las compras se encuentra dentro del ámbito de las adicciones en las que no existen sustancias como es el caso del sexo o el juego y aunque no tiene entidad clínica propia sí aparece en manuales divulgativos.

En términos generales Molina señala que cuando estas personas acuden a la consulta suele ser debido a la presión del grupo familiar, alertados en muchos casos por los problemas económicos que genera la conducta, y que en un inicio no reconocen que tienen un problema.

Existen varios aspectos que Molina señala a Infosalus que convierten el consumo compulsivo en adictivo y que son señales de alarma que deben conducir a la consulta con un especialista:

1. Se considera que ha llegado al grado de adicción cuando existen consecuencias negativas en diversos ámbitos de la vida. Aunque el área económica es la primera en resentirse, la pueden seguir también la vida familiar y la esfera laboral.

2. En la mayoría de los casos son conductas que buscan la evasión a través de las compras.

3. Estas conductas se repiten en el tiempo durante más de un año. En épocas de rebajas estas personas pueden pasar desapercibidas pero sus adquisiciones compulsivas no dependen de tendencias sociales.

4. Se caracterizan por una pérdida de control que conduce a terminar comprando mucho más de lo que en realidad se desea.

5. Se produce tolerancia, es decir, el consumo es cada vez mayor ya que se necesita realizar más compras para encontrar la satisfacción que se busca.

6. Existe síndrome de abstinencia, cuando no se puede satisfacer la adicción se presentan síntomas de irritación, ansiedad o bajada del estado anímico.

AUTOCONTROL COMO TERAPIA

El especialista, autor  del libro 'SOS...Tengo una adicción' (editorial Pirámide), señala que como en todas las adicciones el tratamiento se plantea a largo plazo ya que pueden existir recaídas y a diferencia de otras adicciones, en las que se puede eliminar la sustancia del día a día, el paciente debe continuar realizando compras.

Así, en el tratamiento de estos pacientes se trabaja en mecanismos de autocontrol como preparar listas cerradas de las compras a realizar y no comprar nada que no se encuentre en ellas hasta ir acompañado por alguien de confianza que conozca el problema y evite que se produzcan las compras compulsivas.

Además, estas personas necesitan desarrollar mecanismos de afrontamiento y de gestión de la ansiedad ya que el desencadenante de estas conductas adictivas es sobre todo el estado anímico.

Molina señala que las compras por Internet no suelen generar la misma dependencia porque no promueven la sensación de evasión que sienten estas personas cuando van a un centro comercial lleno de gente. Aunque es un canal más para las adicciones, el comprador compulsivo persigue también salir de su entorno para evadirse.

En cuanto a los géneros, los estereotipos parecen seguir funcionado en la adicción y así las mujeres comprarían más productos asociados a la cosmética y la moda y los hombres se decantarían por lo tecnológico y todo lo relacionado con los coches. En muchos casos esta conducta adictiva esconde cuadros de ansiedad y estados depresivos, de los que la persona intenta huir a través de las compras, concluye Molina.

Las consecuencias de ligar las drogas al sexo



Las canciones, la cultura y la propia sociedad nos han llevado a pensar que la relación entre drogas y sexo (y rock and roll) era una combinación perfecta. Sin embargo, la bibliografía científica nos dice otra cosa bien distinta: las drogas producen un efecto fatídico en las relaciones sexuales. Por tanto, esta mezcla es simplemente, imposible. O posible pero con resultados devastadores.

"Se piensa que normalmente, las personas que consumen drogas tienen una mayor disposición a responder de forma positiva ante estímulos sexuales, y en diversas investigaciones se ha descubierto que no es así, que las personas consumidoras son más erotofóbicas (rechazo al sexo) que las personas que no consumen", asegura a EL MUNDO Francisco Javier del Río, psicólogo y metodólogo del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología. Esta y otras conclusiones son extraídas por este especialista tras una investigación -realizada en este centro- que analiza la relación entre el consumo de drogas y sexualidad. En él han participado 1.054 personas que han acudido a centros de drogodependientes para dejar su consumo tras un largo historial de adicción y 211 personas sin esta problemática, repartidos en 27 provincias españolas.

La sexualidad, sostiene del Río, es algo integral del ser humano, por ello, hay diversos elementos que influyen negativamente en la respuesta sexual de los drogodependientes. Además de tener un mayor rechazo a los estímulos sexuales, también la ansiedad juega un papel importante. La ansiedad, explica el experto, es muy elevada tanto en personas consumidoras como en aquellas que se encuentran en un proceso de recuperación: "Se conocen perfectamente los efectos negativos que tiene la ansiedad en la respuesta sexual, de hecho, uno de los primeros objetivos que se plantean en terapia sexual es bajar los niveles de ansiedad que traen las personas a consulta". Y por otro lado, la relación de pareja es otra de las víctimas, pues la relación suele encontrarse bastante deteriorada: hay falta de comunicación, desconfianza, en ocasiones incluso violencia, falta de intimidad, etc.

Efectos persistentes en el tiempo

Hace más de un año otro estudio, Haz click aquí, publicado en la revista científica 'The Journal Sexual of Medicine', reflejaba que las drogas empeoran el funcionamiento sexual de los varones y sus efectos persisten incluso después de años de abstinencia. Algo que rebatía otras investigaciones que mantenían que, a las tres semanas de abandonar el consumo, el funcionamiento sexual volvía espontáneamente a su nivel normal.

Según afirma a este medio, Pablo Vallejo Medina, profesor de la Universidad Konrad Lorenz de Bogotá (Colombia) y autor, junto con otros colaboradores del citado estudio, uno de los problemas es que un porcentaje de las recaídas se produce por intentar solucionar los problemas sexuales mediante el consumo de drogas. Por lo que si se está en abstinencia, se corre el riesgo de volver a consumir para mejorar en el plano sexual. De hecho, "según nuestros datos un 69% de los consumidores han tomado drogas para aumentar el disfrute o mejorar en sus relaciones sexuales. Por tanto, también podría tener un papel importante en las recaídas", informa Vallejo.

¿Qué drogas son peores?

Las drogas afectan a distintas fases de la respuesta sexual, deseo, excitación y orgasmo, y provocarán diferentes disfunciones sexuales dependiendo tanto de la sustancia que se ingiera como de su hábito de consumo (Vea el gráfico). Sin duda, la sustancia más perjudicial para el sexo es la heroína porque es la que provoca una mayor dependencia física, por ser la que precisamente estimula una mayor necesidad de consumo diario.

La sexualidad, advierte del Río, no debe entenderse únicamente como unos genitales que funcionan de determinada manera en función del tipo y cantidad de sustancia que una persona tenga en su organismo, "es mucho más que eso. Hay sensualidad, erotismo, y, por supuesto, la interacción con la pareja, comunicación, intimidad, cercanía...". Por eso, una sustancia como la heroína, no sólo influye en la mera respuesta fisiológica, sino que "también provoca en la persona que la consume que descuide las relaciones personales y la de pareja, ya que la persona está fundamentalmente interesada en buscar, conseguir y consumir heroína".

Del mismo modo, avisa el especialista, el alcohol es otra sustancia de similares características y es también de las más perjudiciales para el sexo. En relación al cannabis, su uso esporádico no suele tener efectos significativos en la sexualidad, aunque muchas mujeres se quejan de sequedad vaginal. Sin embargo, su consumo a largo plazo puede afectar a la secreción de hormonas, sobre todo la testosterona. En este sentido, aclara que "no hay que olvidar el importante papel que juega en el deseo la testosterona biodisponible en sangre. Si el consumo reduce la secreción de hormonas, puede disminuir también el deseo de estas personas". Por otro lado, y en cuanto a la marihuana, se tiene en el imaginario colectivo, la idea de que esta sustancia aumenta la capacidad de fantasía sexual, pero "esto es más un efecto psicológico propio de las expectativas que tiene la persona que la toma que un efecto fisiológico real".

Con todo esto, está claro que un largo historial de consumo supone consecuencias a nivel físico y psicológico y sexual, pero también un consumo puntual de una cantidad importante, sin un largo historial de adicción, puede generar una respuesta sexual poco placentera. En este caso, "probablemente, no se provoquen daños fisiológicos permanentes, pero sí que puede adquirirse un hábito inadecuado, en el sentido de acostumbrarse a mantener una relación sexual disfuncional, con lo que eso puede suponer para futuros encuentros sexuales", subraya.

Pese a todas estas consecuencias, las personas tardan mucho en solicitar ayuda, aproximadamente, hasta dos o tres años. Por ello, ambos expertos, insisten en que la terapia sexual es clave en este tipo de problemática, ya que hay un alto grado de éxito en los resultados. Eso sí, lamenta del Río, "desafortunadamente, en la inmensa mayoría de los centros de tratamiento de drogodependencias no se trabaja esta área como se debería, ya que se centran específicamente en trabajar la adicción". De este modo, concluye por su parte Vallejo, las investigaciones, "dan una herramienta extra a los especialistas para conseguir el éxito terapéutico".

Prueban con éxito un fármaco de dos euros que reduce las secuelas del infarto



En un infarto, el tiempo que se tarda en llegar al hospital es clave para la supervivencia del paciente. Pero la vida también depende del tratamiento que se recibe durante el traslado en ambulancia. Si se administra un fármaco (metoprolol) en el trayecto hacia el hospital se consigue proteger el corazón y reducir los efectos del infarto. Esta es la conclusión de un estudio español que ha coordinado el cardiólogo español Valentín Fuster en el CNIC, el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares.

El ataque al corazón se produce cuando se obstruye repentinamente el flujo de sangre rica en oxígeno y deja de nutrir el músculo cardiaco. Si la circulación no se restaura con rapidez, el músculo del corazón comienza a morir y se necrosa. Cuanto mayor es la superficie afectada, peor es la función cardiaca y menos posibilidades hay de sobrevivir y de vivir sin secuelas. Por eso, es tan importante actuar con rapidez. Llegar al hospital cuanto antes, abrir la arteria con un cateterismo, retirar el trombo que produce la obstrucción e implantar un «stent», una malla que mantiene abierta la arteria para impedir que se vuelva a obstruir.

Hasta ahora solo se pensaba que el tiempo en llegar al hospital era clave, la investigación del CNIC demuestra que también se puede proteger el músculo cardiaco con una dosis de metoprolol antes del cateterismo. Basta una dosis única por vía intravenosa «para salvar hasta el 35 por ciento del músculo cardiaco que puede morir durante un ataque al corazón. Es algo excepcional», asegura a ABC Borja Ibáñez, investigador principal del estudio junto a Valentín Fuster.

Un antihipertensivo

El estudio español demuestra que, seis meses después, los pacientes tratados con el medicamento mantienen una función contráctil del corazón mucho mejor que los que no lo reciben. Además, se ha visto que cae en picado la tasa de reingresos hospitalarios por insuficiencia cardiaca crónica y se reduce de forma masiva la necesidad de implantar un desfibrilador automático.

El trabajo se ha publicado en la revista del Colegio Americano de Cardiología, una de las publicaciones de mayor impacto en el área cardiovascular y también se ha presentado en el congreso anual del American College de Cardiología.

Este medicamento «mágico» no es un fármaco de nueva generación y alto coste. Lleva más de treinta años comercializado para el tratamiento de la hipertensión arterial y los problemas de taquicardia. Sorprendentemente, nunca se habían estudiado los efectos como escudo protector del corazón y eso es lo que ha hecho el CNIC. Primero con modelos animales y ahora con el ensayo Metocard, en el que han colaborado hospitales de Madrid, Galicia, León y Cantabria, así como los servicios de urgencias del 112 y del Samur.

El fármaco reduce el consumo de oxígeno y «además elimina de forma masiva la inflamación que se produce en el corazón cuando se restablece el flujo sanguíneo en la coronaria», apunta Ibáñez.

Diez mil millones de ahorro en Europa

A la eficacia del fármaco se añade otra ventaja, su coste. No se trata de ningún medicamento de nuevo desarrollo y precio elevado sino de un tratamiento que lleva más de 30 años en el mercado. La dosis necesaria para reducir los daños del infarto no superan los dos euros por persona. El gasto no es importante y el ahorro, abultado. Solo en tratamientos de insuficiencia cardiaca se pueden ahorrar 10.000 millones de euros anuales en Europa, calcula el CNIC.

viernes, 28 de marzo de 2014

Hienas y avestruces para concienciar a los jóvenes sobre las drogas



La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) ha lanzado una nueva campaña de sensibilización sobre el consumo de drogas entre los jóvenes con la que, bajo el lema '¿Crees que las drogas te ayudan?', pretende hacerles reflexionar sobre en qué medida puede afectarles a la hora de estudiar o buscar trabajo. El director general de esta institución, Ignacio Calderón, se ha mostrado "enormemente preocupado" por la reciente encuesta del Ministerio de Sanidad que mostraba como el consumo de alcohol, la droga "estrella" entre los menores, es cada vez mayor y además la edad media de inicio sigue estando en los 13 años (13,9).

Este consumo, así como el de otras sustancias tiene consecuencias negativas en el futuro de estos menores, como también reveló dicha encuesta, ya que el 44 por ciento de los jóvenes de 14 a 18 años que consume cannabis ha repetido curso, frente al 27,9 por ciento de los no consumidores. Y el porcentaje de buenas notas (notable/sobresaliente) también es menor entre los estudiantes que consumen esta sustancia (26% frente al 41,3%). Ante estos datos, la FAD quiere que los jóvenes "le echen una pensadita" a cómo las drogas pueden afectarles en aspectos "importantes" para ellos como la formación y el trabajo, y piensen lo que las drogas les pueden aportar".

Para ello, en los dos 'spot' de televisión que se han elaborado aparecen dos jóvenes, una estudiando en su habitación y otro en una entrevista de trabajo, que se ven interrumpidos en su quehacer por un emú y una hiena respectivamente, intentando así reflejar lo perjudicial que puede ser el consumo de drogas en ambos ámbitos. "Los jóvenes hoy en día, por la especial situación de crisis que vivimos, tienen por delante retos fundamentales: formarse, encontrar trabajo, desarrollar su proyecto vital. ¿Las drogas van a ayudarles en este proceso? Decididamente, no", ha defendido Calderón.

La campaña es la número 50 en más de 30 años de concienciación de la FAD que ahora, según ha reconocido su director general, da un giro a su labor de concienciación y pasa de un planteamiento de negación a intentar construir factores de protección. "Pasar de decir no a las drogas, que no son un juego, a la propuesta de preguntar si crees que te ayudan, piénsalo, reflexiona sobre el papel que juegan en tu vida y, a partir de ahí, decide", insiste. Durante la rueda de prensa de presentación, Calderón ha reconocido que España tiene una "asignatura pendiente" con el alcohol, porque "se trata de un elemento imprescindible en cualquier festividad". "Si echamos la vista a todas las fiestas de los pueblos, celebraciones, etcétera, son a base de miles de litros de alcohol", lamenta.

No obstante, y a pesar de que "siempre ha estado en el mueble bar y se ha consumido", ha mostrado su especial preocupación por el cambio en la pauta de consumo entre los jóvenes, más asociada al botellón y a los atracones. Algo en lo que cree que puede haber afectado el hecho de que ahora haya bares y discotecas abiertos toda la noche, o el elevado precio del alcohol, que hace que opten por el botellón porque "no se puede aguantar toda la noche pagando copas".

Asimismo, ha reconocido que las leyes que puedan presentarse para combatir este consumo son "un elemento muy importante, pero no el único", ya que sólo produce un efecto relativo. "Y no digamos nada si encima no se cumple", apunta. Tampoco cree que sea suficiente con ofrecer actividades alternativas de ocio, ya que "la gente que quiera jugar al baloncesto o ir al cine, no lo va a hacer a las tres de la madrugada".

"La ley no va a arreglar un fenómeno cultural que tiene que ver con unos estilos de vida, unos valores sociales cuya modificación es complicadísima y lenta, pero imprescindible para cambiar el consumo. Solo con leyes no salimos de este tema", ha reconocido. En este sentido, ha mostrado su preocupación por la cantidad de gente joven que ha consumido sin querer, "que no le ha quedado fuerza ni capacidad para decir eso tan famoso del no". "Hay que saberlo decir cuando eres un crío y sales con tus amigos a pasártelo bien", ha apostillado.

En esa educación en valores la familia es una "pieza clave", ha apuntado el director general de la FAD, si bien considera "injusto" que a los padres haya que echarle la culpa de todo, sobre todo cuando a veces el modelo social se lo pone "muy difícil" y no tienen preparación suficiente para enfrentarse a ese modelo que promueve que sus hijos salgan hasta las 8 de la mañana "porque sale todo el mundo".