viernes, 15 de julio de 2011

Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

 

¿Qué es el déficit de atención e hiperactividad?

Déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos infantiles más comunes y puede continuar hasta la adolescencia y la adultez. Los síntomas incluyen dificultad para concentrarse y prestar atención, dificultad para controlar el comportamiento e hiperactividad (exceso de actividad).
El TDAH tiene tres subtipos:
  • Predominantemente hiperactivo-impulsivo
    • La mayoría de los síntomas (seis o más) en las categorías de hiperactividad-impulsividad.
    • Menos de seis síntomas de falta de atención están presentes, aunque la falta de atención puede estar presente en algún grado.
  • Predominantemente inatento
    • La mayoría de los síntomas (seis o más) están en la categoría de falta de atención y menos de seis síntomas de hiperactividad-impulsividad están presentes, a pesar de hiperactividad-impulsividad puede estar presente en algún grado.


    • Los niños con este subtipo es menos probable que actúan o tienen dificultades para llevarse bien con otros niños. Se sientan en silencio, pero no están prestando atención a lo que están haciendo. Por lo tanto, el niño puede ser pasado por alto, y los padres y los maestros no se dé cuenta de que él o ella tiene TDAH.
  • Combinado de hiperactividad-impulsividad y falta de atención
    • Seis o más síntomas de inatención y seis o más síntomas de hiperactividad-impulsividad están presentes.
    • La mayoría de los niños tienen el tipo combinado de TDAH.
Los tratamientos pueden aliviar muchos de los síntomas del trastorno, pero no hay cura. Con tratamiento, la mayoría de las personas con TDAH pueden tener éxito en la escuela y llevar una vida productiva. Los investigadores están desarrollando tratamientos más eficaces y las intervenciones, y el uso de nuevas herramientas como las imágenes cerebrales para entender mejor el TDAH y para encontrar maneras más eficaces para tratar y prevenir la misma.

¿Cuáles son los síntomas del ADHD en los niños?

La falta de atención, hiperactividad y la impulsividad son los principales comportamientos de ADHD. Es normal que todos los niños a no prestar atención, hiperactivos o impulsivos a veces, pero para los niños con ADHD, estas conductas son más graves y ocurren con más frecuencia. Para ser diagnosticado con el trastorno, el niño debe tener síntomas durante 6 meses o más y en un grado mayor que otros niños de su misma edad.
Los niños que tienen síntomas de la falta de atención puede:
  • Se distrae fácilmente, perder detalles, olvidar las cosas, y cambian frecuentemente de una actividad a otra
  • Tener dificultad para concentrarse en una cosa
  • Se aburren con una tarea después de sólo unos pocos minutos, a menos que están haciendo algo agradable
  • Tienen dificultades para centrar la atención en la organización y realización de una tarea o aprender algo nuevo
  • Tienen dificultad para completar o de inflexión en la tarea, a menudo de perder cosas (por ejemplo, lápices, juguetes, tareas) necesarios para completar las tareas o actividades
  • No parece escuchar cuando se le habla
  • Daydream, se confunden fácilmente, y se mueven lentamente
  • Tienen dificultad para procesar información tan rápida y precisa como otros
  • La lucha de seguir las instrucciones.
Los niños que presentan síntomas de hiperactividad pueden:
  • Estar inquietos y torcerse en sus asientos
  • Habla sin parar
  • Dash todo, tocar o jugar con cualquier cosa y todo a la vista
  • ¿Tiene problemas para permanecer sentado durante la cena, la escuela y la hora del cuento
  • Estar constantemente en movimiento
  • Tener dificultad para realizar tareas o actividades tranquilas.
Los niños que tienen síntomas de impulsividad puede:
  • Ser muy impaciente
  • Dejar escapar los comentarios inapropiados, mostrar sus emociones sin freno, y actuar sin considerar las consecuencias
  • Tienen dificultad para esperar cosas que quieren o esperan su turno en los juegos
  • A menudo interrumpen las conversaciones o actividades de otros.

¿Qué causa el TDAH?

Los científicos no están seguros de qué causa el TDAH, aunque muchos estudios sugieren que los genes juegan un papel importante. Al igual que muchas otras enfermedades, el TDAH se debe probablemente a una combinación de factores. Además de la genética, los investigadores están estudiando posibles factores ambientales, y están estudiando cómo las lesiones cerebrales, la nutrición y el entorno social puede contribuir con el TDAH.

- Genes. Heredamos de nuestros padres, los genes son los "planos" de lo que somos. Los resultados de varios estudios internacionales de gemelos muestran que el TDAH se hereda en las familias. Los investigadores están buscando en varios genes que pueden aumentar las probabilidades de desarrollar el trastorno. Conocer los genes implicados podrían algún día ayudar a los investigadores prevenir el trastorno antes de desarrollar síntomas. Aprender acerca de los genes específicos podría conducir a mejores tratamientos.
Los niños con TDAH que tienen una versión particular de un determinado gen tiene más delgada del tejido cerebral en las áreas del cerebro asociadas con la atención. Esta investigación NIMH mostró que la diferencia no era permanente, sin embargo, y como los niños con este gen se crió, el ​​cerebro se desarrolló a un nivel normal de espesor. Los síntomas del TDAH también ha mejorado.

-Los factores ambientales. Los estudios sugieren un posible vínculo entre el tabaquismo y el consumo de alcohol durante el embarazo y el TDAH en los niños. Además, los niños preescolares que están expuestos a altos niveles de plomo, que a veces se puede encontrar en la plomería o pintura en edificios antiguos , pueden tener un mayor riesgo de TDAH en desarrollo.

-Las lesiones cerebrales. Los niños que han sufrido una lesión cerebral pueden mostrar algunos comportamientos similares a los del TDAH. Sin embargo, sólo un pequeño porcentaje de niños con TDAH han sufrido una lesión cerebral traumática.

-Azúcar. La idea de que el azúcar refinado causa el TDAH o empeora los síntomas es muy popular, pero más descuentos de investigación de esta teoría que la apoya. En un estudio, los investigadores dieron a los niños alimentos que contengan azúcar o un sustituto de azúcar todos los días. Los niños que recibieron el azúcar no mostraron un comportamiento diferente o capacidades de aprendizaje que los que recibieron el sustituto del azúcar. Otro estudio en el que los niños se les dio mayor importe medio de los sustitutos del azúcar o el azúcar mostraron resultados similares.
En otro estudio, los niños que eran considerados de azúcar-sensibles por sus madres se les dio el sustituto del azúcar aspartame, también conocido como Nutrasweet. A pesar de todo los niños se aspartame, la mitad de las madres dijeron que sus hijos se les dio el azúcar, y la otra mitad se les dijo a sus hijos se les dio el aspartamo. Las madres que pensaban que sus hijos habían recibido azúcar calificaron como más hiperactivos que los otros niños y fueron más críticos de su comportamiento, en comparación con las madres que cree que sus hijos recibieron aspartamo.

-Los aditivos alimentarios. Investigación británica reciente indica una posible relación entre el consumo de ciertos aditivos alimentarios, como colorantes, ni conservantes, y un aumento de la actividad. Se están realizando investigaciones para confirmar estos hallazgos y para aprender más sobre cómo los aditivos alimentarios pueden afectar a la hiperactividad.

¿Cómo se diagnostica el TDAH?

Los niños maduran a ritmos diferentes y tienen diferentes personalidades, temperamentos, y los niveles de energía. La mayoría de los niños se distraen, actuar impulsivamente, y la lucha para concentrar en un momento u otro. A veces, estos factores normales se puede confundir con el TDAH. Los síntomas del TDAH suelen aparecer a edad temprana, a menudo entre las edades de 3 y 6, y porque los síntomas varían de persona a persona, el trastorno puede ser difícil de diagnosticar. Primeros padres pueden notar que su niño pierde interés en las cosas antes que otros niños, o parece estar constantemente "fuera de control". A menudo, los maestros notan los primeros síntomas, cuando un niño tiene problemas para seguir las reglas, o con frecuencia "los espacios a cabo" en el aula o en el patio de recreo.
No hay prueba específica para diagnosticar que un niño tiene TDAH. En cambio, un profesional de la salud con licencia necesita reunir información sobre el niño y su comportamiento y el medio ambiente. Una familia que hable primero con el pediatra del niño. Algunos pediatras pueden evaluar los propios niños, pero muchos se refieren a la familia a un especialista en salud mental con experiencia en trastornos mentales infantiles, como el TDAH. El pediatra o especialista en salud mental en primer lugar tratar de descartar otras posibilidades para los síntomas. Por ejemplo, ciertas situaciones, eventos o condiciones de salud pueden causar conductas temporal en un niño que parece como el TDAH.
Entre ellos, el pediatra de referencia y el especialista determinará si un niño:
  • Está experimentando ataques no detectados que pudieran estar asociados con otras condiciones médicas.
  • Tiene una infección del oído medio que está causando problemas de audición.
  • Tiene una audiencia sin ser detectados o problemas de visión.
  • Tiene algún problema de salud que afectan el pensamiento y el comportamiento.
  • ¿Alguno de los problemas de aprendizaje.
  • Tiene ansiedad o depresión, u otros problemas psiquiátricos que pueden provocar síntomas parecidos a los TDAH.
  • Se ha visto afectada por un cambio significativo y repentino, como la muerte de un miembro de la familia, un divorcio o la pérdida de los padres de trabajo.
Un especialista también revisará los expedientes escolares y médicos en busca de pistas, para ver si el hogar del niño o la configuración de la escuela parecen inusualmente estresantes o interrumpida, y recoger información de los padres del niño y los maestros. Los entrenadores, cuidadores de niños y otros adultos que conozcan bien al niño también puede ser consultado.
El especialista también le preguntará:
  • Son los comportamientos excesivos y largo plazo, y que afectan a todos los aspectos de la vida del niño?
  • ¿Es que son más frecuentes en este niño en comparación con los compañeros del niño?
  • Son los comportamientos de un problema continuo o una respuesta a una situación temporal?
  • ¿Los comportamientos se producen en varios lugares o en un solo lugar, como el patio de recreo, aula o en casa?
El especialista presta mucha atención a la conducta del niño en situaciones diferentes. Algunas situaciones son muy estructurados, algunos tienen menos estructura. Otros que requieren que el niño que seguir pagando la atención. La mayoría de los niños con TDAH son más capaces de controlar sus comportamientos en situaciones en las que están recibiendo la atención individual y cuando estén libres para concentrarse en actividades de ocio. Este tipo de situaciones son menos importantes en la evaluación. Un niño también puede ser evaluado para ver cómo él o ella actúa en situaciones sociales, y puede ser dado pruebas de capacidad intelectual y rendimiento académico para ver si él o ella tiene una discapacidad de aprendizaje.
Por último, si después de reunir toda esta información que el niño cumple los criterios para el TDAH, él o ella serán diagnosticados con el trastorno.

¿Cómo se trata el TDAH?

Los tratamientos actualmente disponibles se centran en la reducción de los síntomas del TDAH y mejorar el funcionamiento. Los tratamientos incluyen medicamentos, diferentes tipos de psicoterapia, educación o capacitación, o una combinación de tratamientos.

Ref:
http://www.nimh.nih.gov/health/publications/attention-deficit-hyperactivity-disorder/complete-index.shtml

¿El fin del yeso para inmovilizar extremidades?


El procedimiento consiste en un soporte interno que se introduce en el cuerpo con una laparoscopia, una cirugía mínimamente invasiva.
Actualmente, cuando ocurre una fractura u otra lesión en alguna extremidad se utiliza una preparación de yeso para inmovilizarla.
Pero el profesor Gordon Mackay, cirujano ortopédico del Hospital Ross Hall, en Glasgow, deseaba encontrar una forma de evitar el desgaste muscular que provoca el enyesado y la inconveniencia de tener que usar cabestrillos y botas especiales.
"Creo que todos los que han pasado por la experiencia de tener que utilizar una aguja de tejer e introducirla dentro del enyesado para aliviar la picazón, saben que las férulas son extremadamente desagradables" dice el especialista.
"También, cuando llega el momento de retirarla, la extremidad tiende a enconarse y los músculos sufren un desgaste enorme", agrega.

Ligamentos dañados

Para evitar todos estos problemas el profesor Mackay utiliza una cirugía de laparsocopia -que requiere una pequeña incisión- para insertar en la una pieza de cinta que actúa como una abrazadera sobre el tejido lesionado.
La técnica, por ahora, está siendo probada con ligamentos que sufrieron esguinces y que actualmente requieren inmovilizarse con yeso.
La abrazadera, como explica el profesor Mackay, permite el movimiento del tejido pero al mismo tiempo ofrece un apoyo en el ligamente mientras está sanando.
Esto significa que el paciente no necesita estar inmovilizado y puede recuperarse mucho más rápido.
La técnica es de particular interés para deportistas y atletas que muchas veces deben pasar semanas inmovilizados recuperándose de ligamentos dañados.
Una de las pacientes del profesor Mackay es la patinadora olímpica Sinead Kerr, quien se lesionó cuando patinaba y su pareja artística cayó sobre ella.
"No he tenido dolor desde que fui sometida a la cirugía y estoy tomándolo paso por paso. Pero gradualmente estoy volviendo a la normalidad", dice Kerr.
"Creo que me ha ayudado mucho el hecho de que no tenido que cargar algo excesivamente rígido en mi brazo".
"Y eso me ha permitido llevar a cabo movimientos".
El profesor Mackay ya ha llevado a cabo el procedimiento en unos 20 pacientes en Reino Unido y ahora está colaborando con la Clínica Steadman, en Estados Unidos, que se especializa en el tratamiento de heridas de estrellas deportivas.
"Si el paciente pude volver a moverse mucho más rápido no desarrolla los problemas secundarios y estará mucho más cómodo".
"Además, puede comenzar su rehabilitación de forma inmediata", señala el experto.

Ref:
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/07/110714_nueva_tecnica_yeso_men.shtml

Los efectos del sol en la piel de niños y adolescentes


La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) advierten del peligro potencial que conlleva una exposición al sol prolongada. Causa quemaduras, fotosensibilidad y dermatitis a corto plazo, así como envejecimiento cutáneo, cataratas, alteraciones inmunológicas y cáncer, a largo plazo. Los especialistas destacan que, desde 1991 hasta 2000, España registró un incremento del índice de mortalidad por melanoma que colocó al país por delante del resto de Europa.
En estos días de calor, conviene recordar que la cantidad de radiación UVA y UVB que alcanza la superficie de la Tierra depende de la latitud, la altitud (mayor irradiación con la proximidad al Ecuador y a alturas elevadas), la hora del día (mayor intensidad entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde), la nubosidad y el estado de la capa de ozono.

Un problema muy cercano

En la actualidad, los tipos de cáncer más frecuentes entre la población española son los que afectan a la piel. La AEPap y la SEPEAP insisten en la relación causal entre las radiaciones solares y el riesgo de padecer cánceres cutáneos. "Su aparición se relaciona con la exposición a los rayos solares durante largos períodos de tiempo y exposiciones intermitentes e intensas, que causan quemaduras", explica Susana Méndez, pediatra de la AEPap.
Los tumores de la piel se dividen en dos tipos: melanomas y tumores no melanomatosos, constituidos por carcinomas espinocelulares y basocelulares. El melanoma es el más peligroso. Si no se trata de manera adecuada, su pronóstico es grave. En España es uno de los cánceres emergentes entre la población de piel blanca. Se ha constatado un incremento más intenso del índice de mortalidad que en el resto de países europeos. El aumento en el número de muertes en la pasada década se acercó al 3% en el caso de los hombres y al 1,8%, en el de las mujeres.
España ocupa el decimosexto lugar en orden de frecuencia tumoral para hombres y el décimo para mujeres. En este tipo de cáncer, lo más importante es la prevención. Sobre todo, hay que evitar que los rayos solares dañen la piel de los más jóvenes, puesto que la mayor parte de la exposición solar de una vida se concentra en los primeros 18 años.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo asociados al cáncer de piel son el fototipo, el color de pelo y ojos, la presencia de lunares, los antecedentes familiares y el tiempo de exposición solar. Hay seis fototipos distintos para definir la tendencia de la piel, determinada de forma genética, a la quemadura y al bronceado tras una exposición a la radiación ultravioleta. Estos abarcan desde el fototipo I, que no se broncea nunca y se quema siempre, al IV, que se broncea siempre y jamás se quema.
Los fototipos V y VI se corresponden con las pieles más oscuras, casi insensible a los efectos peligrosos del sol. Los fototipos I y II, en consecuencia, registran un mayor riesgo de melanoma. Tener el pelo rubio, y más el pelirrojo, se considera factor de riesgo, igual que sucede con el color de ojos claro y la tendencia a desarrollar pecas. Contar con numerosos lunares (nevus), ya sea por predisposición genética o secundaria a la exposición intermitente durante la infancia, es otro riesgo destacado.

Prevención

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria y la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria recomiendan las siguientes medidas preventivas:
  • Evitar una exposición solar excesiva y dar ejemplo a los niños con hábitos adecuados.
  • Proteger la cabeza, el cuerpo y los ojos: vestir ropa fina que cubra la piel, gorras o sombreros de ala ancha y gafas de sol con filtro UV-A y UV-B.
  • Procurar estar a la sombra desde las doce del mediodía hasta las cinco de la tarde.
  • Aplicarse siempre crema con factor de protección mínimo de 15, extenderla 30 minutos antes de estar al sol y volver a aplicarla cada 2 o 3 horas, después de sudar mucho o tras bañarse.
  • Los menores de seis meses no deben exponerse a la luz solar directa.

LAS CREMAS Y EL FACTOR DE PROTECCIÓN

El factor de protección solar (FPS) mide la eficacia de los fotoprotectores. Se calcula a partir de la dosis de radiación ultravioleta que causa un enrojecimiento mínimo en una piel protegida (tras la aplicación de 2mg/cm2 de fotoprotector) y la dosis que causa el mismo efecto en una piel sin proteger. Recientemente, la Agencia Americana del Medicamento (FDA) de EE.UU. ha modificado las normas para el etiquetado de las cremas solares y ya no podrán anunciar, si el factor de protección no supera el índice 15, que evitan las quemaduras ni el cáncer de piel ni tampoco que son resistentes al agua. También creen necesario incluir una norma que impida a los protectores tener un factor superior al 50, ya que, aseguran desde la FDA, no aportan un beneficio significativo.
Los protectores solares de "amplio espectro" deberán desde ahora proteger contra los rayos ultravioleta A y B (UVA y UVB) y tener un factor de protección (SPF) superior a 15. En estos casos, podrán incluir en la etiqueta un enunciado que aclare que si se utiliza según las indicaciones puede reducir el riesgo de envejecimiento cutáneo prematuro y cáncer de piel cuando se usa con otras medidas de prevención. Con la etiqueta de "amplio espectro" se garantiza una protección adecuada contra ambos tipos de radiación, mientras que el factor de protección orienta sobre el tiempo que dura la protección. La agencia estadounidense considera que es publicidad engañosa advertir que son resistentes al agua o al sudor, por lo que, a partir de ahora, es imprescindible enunciar cuántos minutos permanece el producto en la piel en estas condiciones.

LA NATURALEZA DE LOS RAYOS

La radiación ultravioleta solar tiene una longitud de onda aproximada de 200-400 nm. Las longitudes intermedias (290-320 nm), conocidas por las siglas UVB, son las causantes de las quemaduras y favorecen el desarrollo de tumores a largo plazo. Las longitudes de onda cortas (320-400 nm), UVA, no causan quemaduras, pero sí reacciones de fotosensibilidad y fotodermatosis (enfermedades causadas o agravadas por energía lumínica) y son responsables del envejecimiento prematuro de la piel y, en menor medida, también del desarrollo de melanoma.

Ref:
http://www.consumer.es/web/es/salud/prevencion/2009/08/09/186853.php

Los gases de los tubos de escape representan un riesgo para el corazón y los pulmones


Las pequeñas partículas químicas emitidas por los tubos de escape pueden aumentar el riesgo de ataques al corazón, según demuestra una investigación de la Universidad de Edimburgo (Escocia) publicada en la revista 'European Heart Journal'.
En concreto, observaron que las partículas ultrafinas producidas cuando se quema la gasolina son dañinas para los vasos sanguíneos y pueden aumentar la formación de coágulos sanguíneos en las arterias, dando lugar a un ataque de corazón o a un derrame cerebral.
Los científicos midieron el impacto de estos gases en voluntarios sanos para compararlos con los niveles que se encuentran en ciudades muy contaminadas. En concreto, observaron cómo el cuerpo humano reacciona a los gases que se encuentran en el humo del diesel --tales como el monóxido de carbono y dióxido de nitrógeno-- con aquellos causados por las partículas químicas ultrafinas de los tubos de escape.
La investigación, financiada por la Fundación Británica del Corazón, mostraron que las partículas minúsculas, y no los gases, causan el deterioro de la función de los vasos sanguíneos que controlan cómo la sangre se canaliza a los órganos del cuerpo.
Las "invisibles" partículas --de menos de una millonésima parte de un metro de ancho-- podrían ser filtradas colocando filtros especiales en los tubos de escape. Estos filtros ya están siendo instalados en los vehículos de transporte público en los Estados Unidos.
El doctor Mark Miller, del Centre for Cardiovascular Science de la Universidad de Edimburgo (Escocia), expone que "mientras muchas personas tienden a pensar en los efectos de la contaminación del aire en términos de daños a los pulmones, existe una fuerte evidencia de afecta también al corazón y a los vasos sanguíneos".
"Nuestra investigación muestra que tanto los gases como las partículas pueden afectar a la presión arterial, aunque son las partículas químicas emitidas por los tubos de escape de los automóviles las que son realmente nocivas. Estas partículas producen moléculas altamente reactivas denominadas radicales libres que pueden dañar nuestros vasos sanguíneos y provocar una enfermedad vascular", reconoce este experto.
"Ahora estamos investigando" --continúa Miller-- "cuáles son los productos químicos que contienen estas partículas perjudiciales, así, en el futuro, podremos tratar de eliminar estas sustancias químicas y evitar los efectos nocivos de las emisiones de los vehículos"
Los investigadores quieren que las medidas de salud ambiental diseñadas para reducir las emisiones sean analizadas para determinar su eficacia a la hora de reducir la incidencia de ataques al corazón.
El profesor Jeremy Pearson, director médico asociado de la Fundación Británica del Corazón, afirmaba que "hemos sabido desde hace mucho tiempo que la contaminación atmosférica es un problema importante para la salud del corazón y es por ese motivo que estamos financiando a este equipo de investigadores de Edimburgo; sus hallazgos sugieren que se pueden salvar vidas mediante la reducción de estas nanopartículas nocivas de los tubos de escape. Por ahora nuestro consejo sigue siendo el mismo - las personas con enfermedades del corazón deben evitar pasar largos períodos en zonas donde la contaminación del tráfico sea alta".

Ref:
http://www.europapress.es/salud/noticia-gases-tubos-escape-representan-riesgo-corazon-pulmones-20110714102854.html

Un plan pionero para impulsar la investigación independiente


El Consorcio de Apoyo a la Investigación Biomédica en Red (CAIBER) ha lanzado este jueves el primer Plan Clínico de Investigación en Ensayos Clínicos de España, una iniciativa pionera en Europa cuyo objetivo es proporcionar a los científicos con buenos proyectos de investigación independiente la financiación y las herramientas metodológicas necesarias para que desarrollen con éxito sus proyectos.
Esta iniciativa ha sido presentada por el director del CAIBER, Joaquín Casariego, y por el doctor Santiago Moreno, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal y miembro de la Comisión Técnica de Evaluación del Instituto de Salud Carlos III.
Según Casariego, se trata de un proyecto con el que el CAIBER busca elevar la competitividad de las investigaciones desarrolladas en España, garantizando su "excelencia científica" -proporcionando métodos y lenguaje estandarizado- y facilitando fondos a los mejores proyectos: aquellos mejor planteados y sobre los temas "más interesantes", tanto para los pacientes como para los investigadores.
A su juicio, muchas investigaciones independientes de la industria farmacéutica han fracasado en España por falta de fondos, otras porque sus métodos o su lenguaje científico no era los correctos y otras tantas por problemas durante su ejecución, como la imposibilidad de reclutar pacientes, por incumplir los plazos o por la burocracia.
La idea es proporcionar a los investigadores que cuenten con un buen proyecto -con independencia de si lo presenta un investigador "con un gran currículum" o del dinero que pueda costar- un lenguaje científico "homologado" que les permita obtener resultados publicables y los medios materiales para desarrollar su investigación. "Queremos que los resultados beneficien cuanto antes a los pacientes", asevera.
Para ello, el CAIBER cuenta con los recursos humanos y materiales de los 40 centros que forman parte de su estructura, que colaborarán con los científicos que propongan los proyectos. Dispone también de 10 millones de euros anuales, procedentes del Instituto Carlos III y proyecta conseguir más fondos colaborando con el sector privado.
"La colaboración público-privada es lo que da sentido al CAIBER", ha destacado Casariego, quien asegura que -aunque la estructura del CAIBER permite abaratar costes por ser un trabajo conjunto- un "ensayo clínico al uso", en el que participen entre 200 y 300 pacientes con un seguimiento de cuatro meses, "puede costar unos 200.000 euros, aunque puede llegar a los 6 millones de euros".

Un curso escolar con 81 estudios

Los responsables del proyecto han seleccionado ya 81 estudios, que comenzarán a desarrollarse a partir de septiembre, de forma escalonada, en función de las posibilidades materiales. De estas investigaciones, 46 se han calificado como 'proyectos de excelencia' y se sitúan en áreas como la Pediatría (16%), Oncología (13%), Nefrología (11%) y Cardiología, Respiratorias e Infecciosas (9%).
Entre los temas específicos que investigarán estos proyectos figura la eficacia de la cirugía bariátrica en pacientes con diabetes mellitus, los problemas del aparato digestivo en pacientes con sangrado por cirrosis o el uso de células madre mesenquimales para tratar el infarto cerebral agudo, entre otros temas.
En esta primera edición, el CAIBER respaldará también otros 35 proyectos que ya estaban en marcha y contaban con el visto bueno de organismos públicos, como el Ministerio de Sanidad o el Carlos III.
También han ideado un Programa de Maduración de Proyectos (PMP), donde van aquellas propuestas buenas en su base que deben mejorar y que se convierten así en futuros proyectos financiables por CAIBER. En esta categoría han entrado el 8% de los proyectos.
En cuanto a la distribución geográfica de los proyectos seleccionados, las comunidades que más aportan son Cataluña (26%) y Madrid (22%), aunque también han salido iniciativas de País Vasco (13%), Andalucía (11%), Comunidad Valenciana (9%) o Murcia (7%).

Ref:
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/07/14/noticias/1310660159.html

jueves, 14 de julio de 2011

Un estudio pone en duda los beneficios de beber ocho vasos de agua al día


La recomendación de beber de seis a ocho vasos de agua al día para prevenir la deshidratación "no sólo es una tontería, sino que es una tontería desacreditada", afirma la médico de medicina general  Margaret McCartney en el 'British Medical Journal' (BMJ) de esta semana.
Actualmente no hay pruebas claras del beneficio de beber una mayor cantidad de agua, dice McCartney, sin embargo, el mito extendido de que no bebemos suficiente agua tiene fuertes defensores, recuerda señalando el National Health Service (NHS), o a la publicación 'on-line' del 'NH Choices' donde se puede leer la recomendación de "beber de seis a ocho vasos de agua (u otros líquidos) al día para prevenir la deshidratación"; también, muchas escuelas consideran oportuno insistir en que los alumnos lleven siempre a clase una botella de agua.
Otras organizaciones, "a menudo de manera no desinteresada, refuerzan este mensaje", dice la doctora. Por ejemplo la Hydration for Health (H4H), organización creada por el gigante francés de productos alimenticios  Danone ,que vende agua embotellada como Volvic o Evian, recomienda beber de  un litro y medio a dos litros de agua al día afirmando que se trata del "consejo más simple y sano sobre hidratación que puedes dar". También afirma que "incluso la deshidratación suave puede estimular el desarrollo de diversas enfermedades."
Sin embargo, McCartney afirma que no hay pruebas de alta calidad publicadas para apoyar estas afirmaciones. La doctora menciona varios estudios que no muestran pruebas claras del beneficio de beber una mayor cantidad de agua y que incluso sugieren que pueden surgir daños no deseados relacionados con beberla en demasiada cantidad.
"Parece, por tanto, que el agua no es una solución sencilla a múltiples problemas de salud", escribe. Por ejemplo, los informes de que el aumento de la ingesta de agua en los niños puede mejorar la concentración y el rendimiento mental no han sido confirmados por estudios de investigación, mientras que los datos relativos al consumo de agua como ayuda en la reducción del sobrepeso infantil son propensos al sesgo.
Si bien existen algunas situaciones en las que beber una mayor cantidad de agua pueda resultar beneficioso, como en el caso de las personas con cálculos renales recurrentes, otras pruebas sobre una mayor ingesta de agua para la prevenir enfermedades resultan conflictivas, agrega McCartney. Al desentrañar las pruebas presentadas por Danone "se observan unos resultados débiles y sesgados", argumenta.
"Danone dice que necesitamos tomar decisiones teniendo toda la información" pero, explica, su estudio no es compatible con su llamada a la acción. "Hay muchas organizaciones interesadas dispuestas a decir a médicos y pacientes qué hacer", concluye.

Ref:
http://www.europapress.es/salud/noticia-estudio-pone-duda-beneficios-beber-ocho-vasos-agua-dia-20110713105648.html

Ante el calor, cómo parar el golpe


Beber con frecuencia, permanecer en la sombra y evitar los esfuerzos físicos en las horas centrales del día son claves para evitar los efectos de las altas temperaturas
Cielos despejados, tiempo libre, jornadas playeras, excursiones y calor. No se trata del anuncio de un viaje sino de los principales reclamos por los que muchos esperan a que llegue el verano. Claro que pocos son los que ven detrás el peligro que esconde alguno de ellos, como por ejemplo el calor. Aunque algunas personas se declaren más amigas del calor que del frío y demuestren su militancia con sesiones maratonianas bajo el sol, el cuerpo humano no está preparado para soportar el calor asfixiante. Las altas temperaturas que se registran durante el verano, y en especial, cuando se originan olas de calor pueden producir el temido golpe de calor, un cuadro que llega a ser grave y mortal si no se actúa con celeridad. Por eso, conviene tener en cuenta una serie de precauciones para evitar poner en peligro nuestra salud y bienestar, y ante todo no dejarse el sentido común en casa. Buscar la sombra, beber con frecuencia, refrescarse, abanicarse y evitar salir a la calle en las horas centrales del día parecen medidas lógicas que toda la población debería aplicar cuando el sol y el calor aprietan. Pero, por desgracia, los casos de golpe de calor que se registran cada verano demuestran que el sentido común brilla por su ausencia y que para prevenirlo la población aún debe pasar de la teoría a la práctica.

¿Qué es un golpe de calor?

El calor suave resulta agradable, pero en exceso puede llegar a producir problemas serios como el golpe de calor. Este fenómeno se origina cuando los mecanismos de regulación del cuerpo fallan y la temperatura corporal sube por encima de los 40 grados. El organismo humano funciona a unos 37 grados de temperatura y es bastante sensible a las variaciones de las temperaturas externas, sobre todo de las más calurosas. Para ello, dispone de mecanismos que regulan su temperatura, como el sudor, y distribuyen el calor mediante la sangre y lo expulsan hacia el exterior. Cuando se sufre un golpe de calor, todos estos mecanismos dejan de funcionar, sube la temperatura corporal y se pierden abundantes líquidos corporales, todo ello eleva las probabilidades de padecer daños neurológicos e, incluso, de morir.

Síntomas y víctimas

No hay una temperatura concreta por la que se origina el golpe de calor. Debe ser alta, pero varía según la fragilidad de cada individuo y de la localización geográfica. Hay que tener en cuenta que sus efectos pueden observarse durante los tres primeros días y hasta una semana después del golpe de calor. Es más probable que las personas lo padezcan durante el inicio del verano y no hacía al final, debido, según distintos estudios, a que el cuerpo aún no se ha aclimatado al calor. Los principales síntomas que delatan que el calor nos ha golpeado son los siguientes:
  • Aumento importante de la temperatura corporal (39ºC o más).
  • Piel enrojecida, caliente y sin sudor.
  • Aumento de las pulsaciones o frecuencia cardiaca.
  • Dolor de cabeza punzante
  • Pérdidas de memoria
  • Pérdida de conocimiento
El golpe de calor, como indica su denominación, ataca a sus víctimas de forma inesperada, ya que sus síntomas pueden aparecer de repente. Las personas más vulnerables son los menores de seís años y los mayores de 65. En ambos casos sus mecanismos de regulación de temperatura corporal no funcionan bien, sudan menos y soportan peor el calor. Los enfermos crónicos o con otras patologías previas, como las mentales, las respiratorias y, sobre todo las cardiovasculares, tienen un riesgo mayor de sufrir estos episodios ya que el calor eleva el riesgo de infarto. Las personas con alguna discapacidad psíquica o física, y las que toman medicación con capacidad para interferir en la regulación de la temperatura corporal son también más vulnerables.Tres son los grupos de fármacos que pueden interaccionar con las altas temperaturas: los que agravan el agotamiento y la deshidratación (diuréticos, antiinflamatorios no esteroideos, antihipertensivos, fármacos para la insuficiencia cardiaca, antidiabéticos orales, antimigrañosos, sales de litio y hormonas tiroideas); los que elevan la temperatura corporal (neurolépticos y antidepresivos); y los que empeoran de forma indirecta los efectos del calor al reducir la capacidad de reaccionar del organismo (somníferos, ansiolíticos y antihipertensivos).
Hay otro gran colectivo de personas más vulnerables: los turistas. Los que viajan de áreas geográficas frías a otras más cálidas son más sensibles de padecer un golpe de calor. Y es que cada persona está adaptada a su propio clima y que, cuando sale de los rangos de temperatura acostumbrados, es más sensible a los efectos del calor.

¿Cómo actuar ante un golpe de calor?

Actuar con celeridad es clave para salvar a la víctima del golpe de calor. De lo contrario, puede sufrir secuelas a nivel neurológico o incluso morir. Las personas que han sufrido uno de estos graves episodios, en principio, no tienen más probabilidades de padecer otro, salvo si no se toman las precauciones oportunas.
Ante un golpe de calor, se debe avisar de manera inminente a los servicios sanitarios y, enseguida, enfriar a la víctima, apartarla del sol, situarla en un lugar fresco y mojarla con agua fría para bajarle la temperatura corporal. Estas son las medidas que deben aplicarse hasta que llegue el servicio sanitario. Una vez en el hospital, el tratamiento consiste en bajar la temperatura corporal e hidratar a la persona.

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